El movimiento estudiantil del 68 y para qué sirve la educación

Por Alonso Mancilla

El 2 de octubre es una de las fechas más representativas de la historia de México, son bien sabidos los sucesos: la matanza de estudiantes en la plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco por parte del gobierno; una masacre cometida por el Ejército Mexicano y el grupo paramilitar Batallón Olimpia, por supuesto, por orden del presidente en turno Gustavo Díaz Ordaz y el secretario de gobierno Luis Echeverría ―la película Rojo Amanecer la representa perfectamente―.

Sin embargo, quisiera conducir el artículo por otro lado, y plantear la pregunta ¿para qué sirve la educación? en memoria de los estudiantes a quienes les arrebataron la vida aquel 2 de octubre. Por lo que, para responder, necesito hacer un recorrido sobre el tema de la educación, dado que no es fácil la respuesta.

Primero, quisiera situar a la sociedad en la que se vivía entonces; una sociedad, comoLeer más

De cuando el Estado legitima la desaparición forzada

Por Lorena Ruiz Alvarez[1]

Andrés Manuel López Obrador sostiene que “la actuación de malos servidores públicos no significa el mal comportamiento de una institución”. El presidente de la república comentó lo anterior con relación al informe rendido por la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa donde se especificó que integrantes del Ejercito estuvieron al tanto del ataque a los estudiantes de la Normal Rural en Iguala, Guerrero, y no hicieron nada para evitarlo.

A pesar del avance significativo en el caso de los 43 de Ayotzinapa que se ha dado en la administración actual, parece que «dar a conocer la verdad y castigar a responsables» no es lo que brinda credibilidad a las instituciones, pues, como ya hemos visto, Omar García Harfuch, actual Secretario de Seguridad de la Ciudad de México, fue implicado por un testigo del caso Ayotzinapa como integrante de una reunión de altos mandos el 7 de octubre de 2014 donde se construyó «la verdad histórica» de la mano de Jesús Murillo Karam, Tomás Zerón y Gualberto Ramírez Gutiérrez.

La postura de López Obrador al señalar que «no todas las fuerzas armadas son iguales» cae en una afirmaciónLeer más

¿Humanidades, para qué?

Imagen: Banksy

Por Franco García

En un mundo interdependiente, conectado mediante sistemas políticos y económicos con intereses particulares, la globalización es la articulación de toda actividad humana en torno a su vida social, política, económica y cultural. Esto, desde luego, conduce a un nuevo orden mundial, donde coerción/dirección son los elementos necesarios para la transformación de cualquier gobierno. Con la influencia del neoliberalismo a lo largo y ancho de América Latina y el Caribe, y su afición por resolver los problemas sociales con modelos matemáticos, se alejó al pensamiento humanista del interés social, conllevando a una crisis civilizatoria.

Muchas han sido las causas para que no se tomen en cuenta las Humanidades en el siglo XXI, haciendo de ellas un verdadero malestar. Si bien es cierto que la globalización permite el desarrollo y crecimiento económicos de un país, los resultados han sido lo contrario: violencia, desigualdad, racismo, xenofobia, clasismo, misoginia; predominancia por lo efímero, lo light. Un hedonismo de lo más divulgado posible. Por momentos, la dinámica de la globalización reproduce un nuevo individuo pero desordenado, conformista, escéptico, predecible y desmoralizado.

Sin olvidar, claro está, que dentro del marco de la modernidad está someter, integrar y dirigir aLeer más

La importancia de la filosofía en la vida diaria

 Por Pamela Castro Amaya

Recientemente me mudé a un nuevo fraccionamiento, y para familiarizarme me uní a grupos de Facebook y WhatsApp. En parte, cumplen con su función informativa, pero muchas veces se vuelven nido de comentarios, exposición de motivos y relatos sin sentido que despiertan en mí el deseo de irme a vivir a una cabaña austera en medio de la nada.

Hace unos días, enviaron al grupo de WhatsApp una vacante de trabajo de limpieza en una tienda de ropa. Cinco mil pesos mensuales por una jornada de ocho horas, cinco días a la semana; esclavitud moderna pintada como un favor para los necesitados. Uno de los vecinos demostró su inconformidad ante ese miserable sueldo para un trabajo que requiere demasiado esfuerzo físico. “Por favor, que le comenten al dueño de la tienda que ese sueldo es una basura; quien vaya a estar de pie por ocho horas barriendo pasillos y lavando baños merece un mejor sueldo”, dijo. Otro de los vecinos le contestó que era mejor eso a nada; que quien lo necesitara, lo tomaría. Y, efectivamente, quien lo necesite lo tomará; mas eso no significa que será suficiente para solventar sus necesidades básicas. Ese sueldo, en 2022, no alcanza para cubrir el mínimo vital, un derecho humano reconocido en la Constitución Federal; no es suficiente para proveer de vivienda, ropa, alimentos sanos y entretenimiento a una sola persona, y por supuesto mucho menos a una familia de dos o más. Pero, claro, desde la perspectiva de algunos es mejor tener para un kilo de tortillas que para ninguno. Me resultó fastidioso leer los mensajes de varias personas apoyando esa miseria de sueldo y que, además, traten como tonto al vecino que se atrevió a protestar en contra de su precariedad.

Decidí pasar por alto la situación y permanecí por unas semanas más en el grupo. En ese momento, tras realizar Leer más

“La obra de arte en la época de la reproductibilidad técnica” (1936) de Walter Benjamin

Por Alfredo Fredericksen

Debemos tener en cuenta las coordenadas de pensamiento de este ensayo de Benjamin, pues en él, la influencia del marxismo es capital. En principio, se intenta pensar o situar el problema de la obra de arte y su producción bajo los grandes parámetros políticos y económicos de comienzos del siglo XX. El problema político-económico es el contexto en que se sitúa la obra artística. La hipótesis de trabajo del texto atiende a la pregunta ¿de qué manera estas circunstancias de producción y de configuración de la sociedad (bajo una lectura marxista en que la industrialización introduce un quiebre entre proletariado y burguesía), así como los mecanismos de la técnica (influyentes en la evolución de la fotografía y del cine) influyen en la obra de arte?; o mejor dicho ¿de qué manera los condicionamientos sociales, políticos, económicos y técnicos determinan la producción artística?

En una nota en la página 35, Benjamin cita a Valery quien sostenía que “Ni la materia, ni el espacio ni el tiempo son desde hace veinte años lo que habían sido siempre”. En concreto, hace alusión probablemente a los descubrimientos científicos de Einstein. Y es que, en los últimos tiempos, hemos sido testigos de transformaciones asombrosas en el orden de la técnica que sin duda influirán sobre la antigua “industria de lo bello”. Más adelante, otra cita de Valery afirma que, así como el agua, el gas, la corriente eléctrica nos llega desde lejos con un movimiento de la mano, así llegaremos a disponer de imágenes y sucesiones sonoras que se presentarán respondiendo a un movimiento nuestro, casi a una señal, y que desaparecerán de la misma manera.

Así pues, en el Prólogo, Benjamin comienza señalando que el análisis de Marx Leer más

El silencio, la marginación y el sufrimiento.

Una revisión del concepto vivos-muertos

 

Por Saúl Pérez Sandoval[1]

 

“Las grandes ciudades modernas: Nueva York, París, Londres, esconden tras sus magníficos edificios lugares de miseria, que albergan niños mal nutridos sin higiene, sin escuela, semillero de futuros delincuentes. La sociedad trata de corregir este mal, pero el éxito de sus esfuerzos es muy limitado. Sólo en un futuro próximo podrán ser reivindicados los derechos del niño y del adolescente, para que sean útiles a la sociedad. México, la gran ciudad moderna, no decepciona a esta regla universal. Por eso, esta película está basada en hechos de la vida real, no es optimista y deja la solución del problema a las fuerzas progresivas de la sociedad”.

   Luis Buñuel, Los olvidados.

 

“No sólo se les debe (a las sustancias embriagadoras) la ganancia inmediata de placer, sino una cuota de independencia, ardientemente anhelada, respecto del mundo exterior. Bien se sabe que con ayuda de los “quita penas” es posible sustraerse en cualquier momento de la presión de la realidad y refugiarse en un mundo propio, que ofrece mejores condiciones de sensación”.

     Sigmund Freud, El malestar de la cultura.

 

“A veces caminamos como si dos manos por los lados de la cara taparan lo que tienes al lado”.

Tirone José González Orama (Canserbero), De la vida como una película y su tragedia, comedia y ficción.

 

Esta reflexión está inspirada en un ensayo publicado en la Revista Rito: antropología y arte, escrito por Tonatiuh Vladimir Romano, el cual me conmovió al terminar de leerlo. El autor eligió un término que me pareció muy interesante para nombrar su escrito: vivos-muertos. A simple vista es una contradicción, ya que hablar de la vida automáticamente nos lleva a hablar de la muerte por ser dos conceptos opuestos, pero que, de igual manera, son complementarios. Lo que me gustó fue la idea, o intento, de hacer una palabra compuesta, debido a que es algo inusual y que no había visto en otro escrito, aunque, como explicaré a continuación, el término o concepto que articula el autor tiene una lógica interesante.

En el planteamiento de los vivos-muertos, el autor menciona a los indigentes o desahuciados que viven en las calles como aquellos que “asumen no solo su muerte biológica, sino también la muerte social y cualquier otra muerte” (Romano, 2022). Son, entonces, aquellos que no tienen seguro médico, tampoco tienen una comida segura para su día, que están completamente a expensas de los cambios climáticos; son los que no tienen un hogar fijo y esperan que un alma sienta lástima al ver su situación y se compadezca de ellos dándoles dinero o comida. De los que la sociedad se ha olvidado, aquellos que quieren ser escuchados, pero que son silenciados o, mejor dicho, sedados porLeer más

En la horda es imposible una normalidad democrática

Por Francisco Tomás González Cabañas

A diferencia de la tribu, y en una resignificación de pueblo, masas o ciudadanía, tal como lo definió Paco Vidarte en su vida y obra, la horda es sin duda el ámbito en donde los sujetos nos hemos privado de los alcances de ser algo que ansíe o pretenda comprender la posibilidad de ir más allá de nuestras propias instintividades, a las que en algún momento las herimos de muerte.

La democracia no existe por esto mismo. No puede haber sujeto que desee algo más que el deseo mismo, muchas veces inconexo como inexpresado. Es imposible que alguno de los existentes podamos sostener en continúo una idea general a la que alguna vez no traicionemos o la que no perforemos mediante la naturaleza ambigua de nuestras dudas y contradicciones que nos impulsan al mar o la corriente, en donde quedamos a expensas de esas fuerzas que nos exceden. En este imposible, surge la prometedora insensatez de la representación. El fantasma constituido de la representatividad opera como expectativa y se imprime en el registro simbólico cómo la ley del padre en su función, como la ley a secas, deviniendo el poder en un registro de lo jurídico, normativo y normal.

El deseo suspendido, posibilita la sensación de la transgresión, dentro de las reglas de la horda, Leer más

El trágico “Aeroshow” impune en Chihuahua

Sergio Armando López-Castillo

Iván había salvado milagrosamente la vida en aquellos hechos, pero muere en accidente de automóvil, un año más tarde.

A casi una década de los sucesos que provocaron la muerte de nueve personas, el hoy ex alcalde responsable del evento sigue sin comparecer ante la justicia.

Una de las familias víctimas de aquel catastrófico acontecimiento que enlutó a Chihuahua, en uno de los hechos más lamentables que en la entidad se tenga memoria en el pasado reciente, sufrió doble dramatismo, quizá por capricho del destino mismo.

Carmen Leticia González, joven mujer chihuahuense, contó brevemente su caso en calidad de esposa de Iván Badillo López, quien fuera uno de los afectados del trágico evento denominado “Aeroshow” del año 2013, al igual que su menor hijo y su cónyuge, aunque ésta en menor grado.

Iván fue hasta el mes de octubre, pero de un año después (2014), técnico en la compañía  Honeywell – Aeroespace, y aunque el suceso lamentable de la “Troca Monstruo” le propició un cambio a su vida cotidiana, de alguna manera se había readaptado a seguir adelante de manera normal, hasta cierto punto.

Habiendo salvado la vida en primera instancia, tras los acontecimientosLeer más

¿Por qué pensar es un problema?

Por Yessika María Rengifo Castillo[1]

La única perspectiva que podemos adoptar
cuando pensamos en nuestras vidas es la del recuerdo.
Daniel Kehlmann[1]

 

Los altos índices de homicidios a líderes sociales siguen siendo un pan de cada día en Latinoamérica, a tal punto que encontramos un abanico de textos que intentan especificar el fenómeno violento de la extinción de los agentes sociales, pero no hay aún claridad sobre estos patrones que son eje de sus asesinatos o atentados en contra de sus vidas. 

Sin embargo, la circulación de sus ideas o pensamientos en plazas públicas y privadas en favor de los derechos de una comunidad podrían ser el problema. Lo anterior en razón de que si bien pensar ha sido instaurado como un derecho que tienen los seres humanos frente a entornos locales y globales, parece que el despertar del pensamiento en poblaciones sometidas resulta un inconveniente para quienes detentan el poder económico y se han apropiado de los recursos de las comunidades. Aquí es importante recordar, entonces, que los líderes sociales acuden a discursos o narrativas que cautivan a sus espectadores, tal como lo señalan Vásquez, Iñiguez y Cabruja (2000):

En efecto, tratar de buscar el verdadero significado de la palabra narrativa reduce la Leer más

El aceleracionismo para organizar el vacío entre paréntesis

Por Francisco Tomás González Cabañas

En primer lugar, se pretende fundamentar la importancia de dos ejes conceptuales que hacen a la historia política-filosófica, los cuales, desde este humilde punto de vista, considero han sido escasamente trabajados. Así, se hablará del aspecto temporal de lo social no como dimensión contabilizada desde el pliegue o perspectiva hegemónica de lo numérico, como estandarte de lo que luego será la estrella en marcha o piedra basal del capitalismo. En segundo término, la conjetura de análisis de la historia político-filosófica será desde el tiempo entendido, comprendido, vivenciado y relatado, como característica esencial de lo que nos sucede en una dimensión imposible de contabilizar. 

De este modo, sustancialmente planteamos que el tiempo, en el que se hace mención al espacio de lo democrático en clave marxista, no puede ser argumentado desde la égida de cosificar los sucesos bajo la industrial concepción, que será esbozada como “razón instrumental”, del transcurrir, anotados o apresados en el circular de una aguja sobre un mismo punto, dividida en un semblante numérico que no hacen más que determinar un análisis, del que si no salimos, constituirá siempre la trampa del absoluto propia del capitalismo. 

Finalmente, la intervención de los autores destacados de los que nos nutrimos reforzará la presente conjetura, para que la humanidad deje de ser un instrumento de una forma o idea, de atrapar al hombre en una dimensión “capital” que lo deshumaniza y lo expolia de su propio ser o sentido. El tiempo absolutizadoLeer más