Distopía experimental y manipulación mediática en Dentro de lux

Por María Ramírez[1]

Dentro de lux es el más reciente trabajo del artista y cineasta mexicano José M. Delgadillo, entre cuya extensa obra destacan dos largometrajes y más de 30 piezas audiovisuales que se han distinguido por abordar temáticas como la memoria, la sensibilidad humana, sus miedos y sus virtudes, entre muchas otras. Todo esto bajo la línea del cine documental, experimental y el videoarte, formatos que le permiten expresarse de una manera libre, alejada de las convenciones del cine clásico, tanto en su concepción como en su realización. Su obra ha dejado trabajos que van desde la reflexión poética hasta la distopía y la ciencia ficción.

Ejemplo de esto es Birds, del 2019, en la que nos presenta una narración en donde las aves son los únicos seres que son libres antes de que la humanidad acabe con la vida en la tierra; y XXI, estrenado en 2020, donde se muestran de manera más directa temas como la perdida de la libertad a partir de la exposición de la vida íntima utilizada como una herramienta para la auto vigilancia y el auto castigo. Este último se exhibió en diversos museos de arte contemporáneo en Europa y recibió el premio Panoramic en Barcelona, España.

Este breve recuento de un par de sus obras es para contextualizar los intereses del autor, pues allí podría hallarse la génesis de su más reciente cortometraje, ya que por primera vez se adentra directamente en el género de la distopía y de la ciencia ficción para abordar de manera más profunda lo que ha venido viéndose en su trabajo durante estos años.

Dentro de lux nos cuenta una historia que se desarrolla en un futuro cercano en donde la humanidad se ha acostumbrado a un extraño virus, al control social, a la pobreza, a la explotación laboral y a la destrucción casi total de los recursos naturales. Delgadillo, fiel a su estilo, utiliza imágenes de archivo para mostrarnos diversas partes del planeta, mientras los medios de comunicación narran una hazaña heroica que puede salvar a la humanidad de su extinción. A través de estas imágenes, y de una narración en off, escuchamos conversaciones entre sus protagonistas, Elise y Kamel, en las que podemos encontrar tanto las preocupaciones más banales como también más profundas del ser humano, además de temas sociales tales como la extracción de minerales en Latinoamérica y cómo las grandes empresas arrasan con el territorio y con las personas que lo habitan, todo esto con tal de explotar sus tierras.

Así, el autor nos presenta un “Panel visual” en donde podemos ver, a través de imágenes atemporales, lo que fue, lo que pudo ser, lo que es y lo que podría llegar a ocurrir. Estas imágenes narran historias, deseos y momentos que trascienden a lo que entendemos como el paso del Tiempo

Con esta dialéctica de la fragmentación del tiempo que transcurre entre el pasado y el futuro se trata de poner de manifiesto el poder de la imagen y, a la vez, la descomposición de las vivencias personales y su recomposición desestructurada como instantes de un pasado vago, gracias a la memoria y a la lente de una cámara. En Dentro de lux los videos migran de una autocontención solitaria, a la pantalla donde conversan con él, los protagonistas y el espectador, poniendo de manifiesto, a través de los archivos audiovisuales que muestra “Kamel”, que ninguna imagen se pierde al ser retomada, sino simplemente aguarda su momento para ser llamada a testificar, pero ahora desde una temporalidad diferente: desde nuestro presente.

Esto se ve mucho más presente cuando el autor nos muestra lo importante que son las imágenes para “Kamel” cuando rinde tributo a muchas de sus películas “silentes” favoritas de la década de los 20s del siglo pasado, todo a través de una conversación donde se propone la idea del silencio como arma de resistencia y trascendencia en un mundo dominado por el caos. Como el mismo protagonista lo afirma:

“Me gusta el silencio, puedes escuchar tus pensamientos. Ahora eso no es muy común. A las personas no les gusta escuchar lo que tienen dentro, les aterra, por eso hablan demasiado aunque la mayoría de las veces no digan nada”

Así es como todas estas imágenes yuxtapuestas dan paso a la única imagen creada de manera digital, la cual me transporta a lo mencionado por Román Gubern en su obra Del bisonte a la realidad virtual, en donde describe cómo la humanidad ha tenido la necesidad de trascender y de entender su estadía en el universo a través de la facultad de pensar, de reflexionar, de atrapar los instantes que lo rodean; de representarse a sí mismo y todo lo que ha visto en el mundo; por lo que se remonta a la época donde pintaba en la pared, donde trabajaba en lienzo. De esta forma, la obra nos lleva a pensar en la manera en que el pensamiento ha ido cambiando y, sobre todo, la forma en cómo se perciben las cosas. Entendiendo con esto que el arte de las imágenes es meramente una percepción del autor para poder configurarse una memoria del mundo. Y en este caso, por el placer por contemplar lo que ya no existe en un mundo muy parecido al actual, en donde la incertidumbre y la devastación predominan.

Este trabajo se pregunta por qué hacemos las cosas, quiénes somos, de dónde venimos, y cómo es que el sistema dominante nos ha orillado a hacer cosas que no queremos, pues pareciera que no hay otra opción ante el avasallador sistema político, económico, social y de salud que nos rebasa, y en el que solo somos un engrane para que la gran maquinaria siga funcionando; sosteniéndose principalmente de la manipulación mediática en la que todos hemos entrado al tener acceso a grandes mareas de información; aunque la mayoría de las personas no se detiene a reflexionar porque no pueden, o simplemente ya no quieren.

A su vez, el autor utiliza un argumento muy parecido a lo que el filósofo Noam Chomsky alguna vez nombró en sus 10 Estrategias de Manipulación como una estrategia de la distracción, que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones.

Esto se representa al mostrarnos dos puntos de vista, el que algunos medios de comunicación pregonan, y lo que está pasando realmente con la explotación en el mundo real, a saber, la explotación de la naturaleza y sus consecuencias. Algo nada alejado de lo que ocurre en los países de Latinoamérica, por ejemplo, en México, en donde hace ya varias décadas, la llegada de las empresas mineras a los territorios rurales de nuestro país suele causar mucho de lo que se menciona en este cortometraje como una estela de consecuencias que la mayoría de las veces resultan irreversibles: contaminación de cuerpos de agua y de los suelos, deforestación, enormes montañas de minerales lixiviados altamente tóxicos, desplazamiento de comunidades, conflictos sociales, graves daños a la salud pública, confrontación entre los habitantes de las comunidades afectadas y muy escasos beneficios económicos locales y para el país.

En ese sentido, Dentro de lux es una propuesta autoral bastante interesante, que lleva al espectador a reflexionar sobre lo que está ocurriendo con la sociedad en estos tiempos llenos de incertidumbres para la humanidad. Con una manufactura independiente que muestra una manera de hacer cine a través de una narrativa libre, y la presencia de una temática contada de manera muy particular, rara vez vista en México, este 2022, Dentro de lux comienza su paso por exhibiciones, festivales y diversas plataformas cinematográficas.

 

  1. María Ramírez es profesora, viajera, productora y fotógrafa interesada en temas como el arte y el cine independiente. Ha publicado reseñas y diversos textos en fanzines y revistas tanto digitales como físicas.

 

Sobre la saga que le dio corazón a la novela negra

Por Jimena Adriana Rivera Álvarez[1]

En 1994, salió a la luz The Alienist, un libro que inesperadamente se convertiría en un gran éxito, pasando seis meses en la lista de bestsellers de The New York Times y que hoy en día se le conoce como un clásico moderno en Estados Unidos. Bajo la gran casa editorial Random House, el historiador y autor Caleb Carr nos presentó una novela negra como ninguna otra, que el tiempo no ha logrado mancillar, un logro que pudo igualar con su libro sucesor, The Angel of Darkness, publicado en 1997.

Si te preguntas sobre qué van estos libros, tendré que contarte un poco sobre Nueva York a finales del siglo XIX; si bien se habla de cómo Estados Unidos atravesaba su Época Dorada, entre la riqueza y glamur de esa época, también había un gran problema de pobreza, enfermedad y desigualdad que terminaban en crear horribles catástrofes. A lo largo de The Alienist seguimos la investigación de un crimen en donde niños pobres e inmigrantes que no encontraron otra salida más que la de vender su inocencia son asesinados y mutilados a sangre fría por uno de los primeros asesinos en serie de la época. Mientras que en The Angel of Darkness nosLeer más

Cube Bonifant, una mujer moderna

Por Ximena Cobos Cruz

Para entender la importancia de Cube Bonifant (1904-1993) como la primera cronista mujer en la prensa mexicana es forzoso delinear su contexto histórico y el papel que las publicaciones periódicas jugaban en los revueltos inicios del siglo XX de un México recién postrevolucionario. Entonces, es necesario conocer cuál fue el medio en que Cube inició y consagró su carrera para entender su postura, sus demandas y sus críticas, que quizá no habrían sido posibles si hubiese escrito en otro medio, pues la prensa en aquellos años —como ahora— tenía una postura conservadora o venía de una línea antiporfirista y antirreeleccionista, era visionaria o crítica del cambio de siglo.  

La carrera de Cube Bonifant inició la mañana del 17 de marzo de 1921 en el suplemento cultural El Universal Ilustrado, y duraría poco más de tres décadas[1]. Si bien yo me abocaré a la primera década de Cube como cronista (1921-1931[2]), me parece necesario delinear un poco del contexto histórico a partir de la fundación de El Universal, en 1916, cuatro meses antes de que se firmara la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Terminada la lucha revolucionaria armada, el proceso continuó de múltiples formas que no se abordarán aquí, no obstante, es posible sintetizar la complejidad de todo lo sucedido —por mera funcionalidad— como el momento en que las instituciones mexicanas se encontraban en formación. Así, el 5 de febrero de 1917 se firma la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y al día siguiente, el 6 de febrero, Venustiano Carranza expide la convocatoria a elecciones para los cargos de presidente de la República, Leer más

Maid y la evidencia de que el sistema es el problema

Por Eunice Sánchez

Qué difícil es identificar todo lo que engloba la violencia. La palabra en automático nos hace pensar solo en golpes, moretones, gritos y sangre. O sea, evidencia tangible y visible. Hemos crecido con la ilusión de que sólo cuando te pegan, te están violentando, pero, ¿violencia psicológica, económica? Eso no existe, nos decían.

Recientemente, en la plataforma de streaming Netflix salió una serie que —muy atinadamente— plasma todos los tipos de violencia doméstica que puede haber y de las que son víctimas las mujeres, sumado a las condiciones precarias en las que muchas veces se materna.

Maid, —Las cosas por limpiar, en español—, es una serie de 10 capítulos que nos va narrando y mostrando el proceso de afirmación de una víctima de violencia, de una joven mujer, madre de una pequeña de 3 años, que sale huyendo de la casa donde vivía con su pareja. En las primeras imágenes podemos ver que Alex (la protagonista), por la noche, toma a su pequeña en brazos, una mochila, y sale para arrancar su camioneta y huir.

Alex sale con poco dinero, casi nada de alimento, y mucho miedo. Conforme van avanzando los capítulos Leer más

Hablemos de la enfermedad desde el cuerpo sexuado:

Susy Delgado y “La sangre Florecida”

Por Ximena Cobos Cruz

 Una parte importante del trabajo de las colectivas, charlas, círculos de estudio y clubs de lectura que se dedican a la visibilización de la literatura escrita por mujeres ha buscado resaltar la enfermedad como uno de los intersticios poco explorados en torno a esa larga lista de temas que intenta responder una pregunta cuyo fin quizá se halle equivocado: ¿Sobre qué escriben las mujeres? Dicha pregunta me cuestiono si quizá está mal intencionada, pues parece ser uno de los cuestionamientos que busca cierta respuesta en la cual encerrar la categoría mujer como absoluto; más aún, un camino hacia el reduccionismo que trata de responder la otra gran pregunta ¿existe la literatura femenina? ¿Son, entonces, las preguntas que nos hemos hecho hasta ahora respecto a la escritura de las mujeres las correctas? No puedo decir que sí, pero tampoco negar su pertinencia. Me resta cuestionar el camino que esas preguntas han seguido en torno a sus respuestas y cuestionar también la manera en que han sido formuladas.

Andrea Franulic, en ¿Qué es la política de la identidad?, señala que la máxima pregunta que no ha podido responder el feminismo es ¿qué es ser mujer? No obstante, Franulic proponeLeer más

Desde Irlanda al Salón de Belleza

Imagen: Facebook Mario Bellatín

Por Humberto Orígenes

Lo estético es un tema clásico de la literatura irlandesa. Desde John Keats hasta Seamus Heaney, sus letras no dejaron de lado las observaciones sobre lo bello. Oscar Wilde, en “El retrato de Dorian Gray”, reflexiona lo bello como algo a lo que debemos aferrarnos; no busca en su obra felicidad sino placer: “Revelar el arte y ocultar al artista es la meta del arte”. Dorian mata a su autor a través de la obra y por ende también se mata a sí mismo, culminando el ciclo de la novela. “El arte esconde al artista mucho más de lo que lo revela”, asegura Wilde.

El autor demuestra, a través de la muerte del artista que retrata a Dorian y la muerte del propio Dorian, que “todo arte es completamente inútil”. Wilde decide apartarse de sus creaciones como un padre irresponsable: “El arte no tiene influencia sobre la acción”. Pero esta idea del arte por el arte se remonta a Keats, el poeta de quien dice Alfonso Reyes en su “Visión de Anáhuac”: “No renunciaremos —oh Keats— a ningún objeto de belleza, engendrador de eternos goces”.

Keats, como Wilde, otorga cierta letalidad a lo bello. Refiriéndose a la melancolía, John Keats Leer más

Los gatos de Amparo Dávila

Por Darío Escalante

Amparo Dávila (1928–2020) fue una escritora que nació y vivió los primeros siete años de su infancia en Pinos, un pueblito minero del estado de Zacatecas. Tiempo después, su familia se trasladó a San Luis Potosí, donde la joven escritora completó su educación básica y se inició en el mundo de la literatura escribiendo salmos. Fue ahí también donde con sus escasos veintipocos años hizo sus primeras publicaciones (Bajo la luna, 1950; Meditaciones a la orilla del sueño y Perfil de soledades, 1954), y tras las cuales tomaría la sabia decisión de trasladarse a la Ciudad de México para continuar su camino por el mundo de las letras.

La primera vez que “conocí” a Amparo Dávila caminaba sin rumbo por los pasillos de la biblioteca buscando cualquier libro que me llamara la atención. Me detuve a la mitad de un estante y bajé Árboles petrificados (1977). Entonces la tuve, por primera vez, frente a mí. Al hojear el libro me encontré en la cuarta de forros con la fotografía de una mujer joven vestida completamente de negro… y un gato. La sonrisa de ella era misteriosa, pero el gato me hizo mucha gracia. El misterio creció cuando revisando el índice descubrí un contenido no menos enigmático. Sólo dios o el diablo saben qué mecanismos operan en nuestro inconsciente para decidir qué cosas nos llaman la atención y cuáles no; pero aquella tarde, sin poderme resistir a los gatos y a la misteriosa sonrisa que parecía decirme: a que no me lees, salí de la biblioteca con los Cuentos reunidos (2009) de Amparo Dávila bajo el brazo… y un rotundo: a que sí.

Me fui pensando durante el camino ¿por qué un gato?Leer más

Black widow: Las críticas que no queremos hacer a la masculinidad

Por Alana Román

Black Widow es una película estrenada en 2021, grabada durante el 2019, con miras a estrenarse el año siguiente, su lanzamiento se pospuso por la pandemia que azotó ese mismo año.

Así, este año recibimos una cinta de Marvel perteneciente a su ya extenso Universo Cinematográfico, que comprende 23 películas, entre las cuáles Black Widow es la segunda en ser protagonizada por una heroína, siendo el único antecedente Capitana Marvel, estelarizada por Brie Larson.

En esta ocasión es Scarlett Johansson, actriz consolidada en Hollywood y quien tras una década de aparecer como personaje secundario en diversas cintas del mencionado Universo, protagoniza la cinta que gira en torno del personaje que interpreta, mostrándonos el origen y las aventuras de Natasha Romanoff para buscar eliminar a la organización criminal La habitación roja.

Y hasta aquí llegamos con la sección sin spoilers de la cinta, porque desde el sacrificio de Black Widow en Avengers: Endgame, y tras el cual no hubo un funeral, ni ninguna otra clase de ceremonia, salvo algunas “lágrimas de macho”, Leer más

Los condenados del silencio

Por Alejandra García[1]

Oh habla del silencio
Alejandra Pisarnik

Incomunicación, deshumanización y límites del sacrificio son los tortuosos caminos develados en La pared de las palabras, propuesta fílmica del realizador cubano Fernando Pérez. Nos hablan los silenciados, quienes perdieron su voz en un abismo de incertidumbre.

Un muro de incomprensión se erige en el sanatorio de Santa Fe donde invade la “peste a silencio”, y Luis (Jorge Perugorría) y Orquídea (Laura de la Uz) visualizan el mundo más allá de las rejas. Su pequeño universo se advierte como trasfondo de una acertada crítica a la sociedad contemporánea. Se cuestiona el concepto de lo que es “normal”: hasta qué punto son más salvajes quienes existen al otro lado de la cerca del sanatorio que los propios pacientes.

Por otra parte, Isabel Santos es el engranaje universal de la historia por medio del personaje de Elena, madre de Luis. Ella ilustra el sacrificio extremo y, como una casa vieja, se derrumba en silencio. Su instinto maternalLeer más

La resignificación en la poesía de Zel Cabrera

Por Kristie Rodríguez Pérez Abreu[1]

La poeta Zel Cabrera nos invita a cuestionarnos significados en su cuarto libro: Perras (FCE, 2019). En un contexto mexicano, en el que el lenguaje es burla y agresión disfrazado de “broma” o frases que esconden misoginia, encontrarse este ejemplar en la librería o en nuestro estante es un acto de protesta contra el machismo mexicano desde la trinchera del lenguaje y la literatura. Zel Cabrera desmitifica la idea del romántico; en sus versos se destazan con el hocico, con colmillos punzantes, las construcciones sociales que como mujeres nos imponen en un imaginario en el que “La curiosidad mató al gato, pero no a la perra./ A las perras nos mata el amor/ y el odio” (p.23). Nos educan para buscar un amor irreal, para odiarnos entre nosotras; somos rivales desde pequeñas: “El amor era la carnaza/ pero nunca la recompensa” (p.16). Además, ese odio está sembrado en nosotras mismas: odiamos nuestro cuerpo, nuestra sangre, nuestro sexo es un tabú conocido: no se nombra, no existe más que en la censura.

Mi sangre está bendita.

A oscuras bajo la mano

y toco mi vientre,

ese espacio vacío,

ese cúmulo de vísceras y sangre

que a veces palpita y a veces

guarda silencio (p.29).

La única forma de ser una perra, desde el lenguaje que utilizamos diariamente, es ser una maldita: la que quita novios, la que deja matrimonios, la que aprovecha, la arribista; sin embargo, este poemario nos entrega una perspectiva desde distintos ángulos de lo femenino y resignifica la idea que tenemos de ser Leer más