Pechos eternos: la completud del ser escritora

Por Sergio E. Cerecedo

 

En los años cincuenta se empezó a ver con una mayor frecuencia que en las cinematografías del mundo se abriera el paso a las mujeres directoras. En el caso de Japón, y también de otros países, esa brecha se abrió principalmente por dos caminos: las guionistas que llegaron del mundo de la literatura y las actrices que conociendo el oficio frente a las cámaras se animaron a aliarse con las escritoras y escribir papeles para ellas y sus colegas. Entre ese grupo se establecieron alianzas para proponer a las producciones historias que miraran más desde el punto de vista femenino y también que dieran presencia en las películas a los temas de interés de la actualidad de ese entonces y que dieran, por supuesto, voz a las historias femeninas.

 

Una de estas actrices fue Kinuyo Tanaka, quien es recordada en grandes películas de directores reconocidos como “Cuentos de la luna pálida de Agosto” (Kenji Mizoguchi, 1961) o Barbarroja (Akira Kurosawa,1965). Tanaka empezó desde muy joven con su carrera en las artes escénicas tocando la biwa (un instrumento musical de cuerda típico de Japón) e incorporándose a un grupo musical. Obtuvo sus primeros papeles en los años 30, y en los 40´s su carrera fue tan exitosa que incluso los títulos originales de las películas eran cambiados comercialmente para ponerle su nombre con una referencia a la temática, como “El primer amor de Kinuyo”  o “Doctor Kinuyo”. Kinuyo fue entonces un ícono de una industria que crecía rápidamente a pesar de haber vivido poco tiempo antes una guerra que trajo nuevos horrores y amenazas.

 

Kinuyo Tanaka (1955)

Sin embargo, ella tenía más ambiciones que la de ser un rostro reconocido, para los años 50 empezó a dirigir  y juntó sus inquietudes con gente con quien compartía ideas e intereses. Una de sus colaboraciones más importantes fue con la creciente dramaturga Sumie Tanaka, que colaboraba con elLeer más

No soy una bruja

Por Sergio E. Cerecedo

 

Rungano Nyoni nació en Zambia y es una directora previamente formada como actriz en Gales. A lo largo de sus cortometrajes, ha logrado plasmar sus inquietudes alrededor de las creencias y costumbres de las sociedades africanas, las relaciones humanas en estos contextos y concretamente en las infancias y su crecimiento en el entorno de las creencias, clases y jerarquías sociales. Con ésta, su ópera prima, logró abrir diferentes discusiones sobre todo hacia la visión que en el mundo occidental se tiene de los países que durante mucho tiempo fueron parte de ellos.

 

Rungano Nyoni (2017)

El choque entre pensamiento mágico místico y la ejecución de las leyes civiles deja a una niña en medio de una situación que no puede controlar, desde un día que ella se encuentra en una zona rural de Zambia observando a una mujer mientras lleva el agua de un río cercano, la señora tropieza y, posteriormente, la siguiente secuencia nos muestra que la misma mujer acusa de brujería a la niña junto con más de veinte personas en la comandancia de policía, todos mueren por hablar en contra y algunos dicen puras sandeces y subjetividades, pero al final, al permanecer en silencio, se asume que el cargo es cierto y se decide llevarla a una comunidad para que desarrolle su vocación.

 

En el lugar al que la llevan el entorno es parecido al que se da a las reservas de poblaciones originarias en Estados Unidos y Canadá, una organización social donde pueden regirse por sus creencias pero que conlleva también un trato con el gobierno, inclusive hay una canción oficialista sobre las brujas al servicio del Estado y vemos que esto no se reduce solo a estar amarradas con un lazo blanco como un mecanismo de control, sino que taLeer más

Cuando la perversión no es perversidad, sino diferencia

Por Lluvia Caballero Ledesma

Hablar de normalidad y patología en nuestros tiempos sobre la forma en que se llevan a cabo las practicas sexuales es causa de polémica y mucho debate, lo cual implica que entrarle por ahí sería continuar en la prehistoria. No obstante, me parece que no es una cuestión de polarizar como buena o mala una práctica en sí, sino en realidad de establecer por qué surgen estas prácticas que están muy relacionadas con el tiempo histórico social. Al respecto, es posible reconocer que en estos tiempos de transición cultural en que vivimos se han incorporado nuevos valores sociales, nuevas dinámicas y formas de ser, no sólo en el ámbito público sino también en el privado, donde se puede expresar la sexualidad con mayor diversidad.

Desde la postura clínica de Freud, fue él quien habló sobre la sexualidad normal y aquella que se sale de la “norma”, refiriéndose en primera instancia a los homosexuales, los invertidos; Freud señaló que estos individuos renunciaron en algún momento a ser partícipes en la reproducción. Adicionalmente, considera que se dividen en dos grupos: los que cambiaron de objeto sexual y aquellos que alteraron su meta sexual. Los primeros, dice, son los que renunciaron a la unión de dos genitales; y los segundos, los perversos que obtienen satisfacción sexual de múltiples formas, como en el caso de los fetichistas, sadomasoquistas, voyeristas, etc. En todo caso, menciona que independientemente de en qué grupo se ubique el individuo, estas prácticas tienen el mismo objetivo que la satisfacción sexual en un acto sexual “normal”; para llegar a ella realizan los mismos sacrificios, aunque en ocasiones vergonzosos, y puede observarse en toda la realización de la práctica sexual dónde se encuentran rasgos que se acercan a los parámetros normales y dónde se apartan. Asimismo,  considera que es de gran importancia comprender las conformaciones patológicas de la sexualidad e identificarlas, ya que nos permiten discernir la delgada línea entre lo normal y patológico, además de profundizar en la comprensión de la sexualidad en general.

En este sentido, también manifiesta que los genitales son sustituidos por otra parte o región del cuerpo, como la boca y el ano sustituirían a la vagina (vulva), ya que hay una relación muy próxima en los órganos de recepción de alimentos y de excreción con la excitación sexual sin que para ello haya Leer más

Energía masculina y femenina: la opresión revestida de elegancia

Por Mikel Armenta

 

No está de más decirlo en todas partes. Hoy en día muchos creadores de contenido, en su mayoría hombres, logran acceder a grandes comunidades virtuales perpetuando el discurso de las energías masculinas y femeninas. Este discurso ofrece a los hombres la producción del deseo sobre cómo debe ser una mujer de “alto valor”, cuyos criterios de dicho valor se determinan a través de su energía femenina.

 

Pero ¿a qué le llaman energía femenina? Para empezar, es el complemento perfecto del hombre con energía masculina, es decir, fuerte, seguro, líder, proveedor y sobre todo protector; cualidades que si quieres en tu pareja, debes alinearte a la contraparte, la energía femenina. Ésta se enmarca bajo la idea de que una mujer está creada desde el instinto de cuidar su núcleo familiar, de lo maternal y servicial; al mismo tiempo, se espera y exige a las mujeres sumisión, silencio, obediencia y ceder el control al “liderazgo masculino”, tanto en aspectos de toma de decisiones como de independencia económica. Es así que la promesa de la masculinidad a todos los mandatos y expectativas es una mujer femenina al servicio del hombre, quien ofrece dos principales “bondades”, proveer y protección.

 

Sin embargo,  esto nos lleva a dos grandes problemas que enfrascan una relación de poder. Por un lado, la entrega del control absoluto al liderazgo masculino en la toma de dLeer más

Con R de reality. Entre el éxito del morbo y la soledad

Por Diego Medina

 

En memoria de Jesús Laiza e Isaí López, ¡JUSTICIA!

 

Esta novela póstuma de Luis Zapata Quiroz me ha dejado un sabor agridulce después de terminarla. El libro sigue la historia de Ramón Villafuerte, un presentadore de televisión que organiza un reality show en el cual reúne a un grupo de enfermos terminales para competir por un premio millonario, la premisa es fácil: aquel que muera primero gana, desde luego, el premio será entregado a los familiares o beneficiarios del difunto.

 

Una idea que, aunque suene tentadora, se nos antoja imposible de este lado de las páginas, pero no por ello inverosímil, de hecho, Luis Zapata Quiroz logra jugar con el “tradicional” humor del mexicano ante la muerte, el morbo de la modernidad, la malicia cuir y los realitys, así como con la crisis existencial del protagonista, elementos que tejen una novela divertidísima e irónica, sobre las relaciones personales, las corporalidades, los fenómenos massmedia, el éxito profesional y el fracaso amoroso.

 

Ramón Villafuerte alcanza el éxito profesional mientras su vida personal se dirige hacia el fracaso y para cuando se da cuenta de eso ya es demasiado tarde. Las historias de los participantes del reality “Muérete y gana, que se intercalan con la historia de Ramón, rayan en el patetismo, por eso es fácil empatizar con ellos, pero son hasta cierto punto predecibles. No así Leer más

Beau Travail: Carencias del cuerpo sistematizado

Por Sergio E. Cerecedo

 

Cuando hablamos de identidad de género y cuestiones referentes a la sexualidad e identidad es común la pregunta: ¿Qué impide este libre desarrollo de la personalidad? Casi siempre nos encontramos en la obviedad de los factores externos, como las instituciones sociales que nos recuerdan a cada momento sus parámetros sobre la masculinidad y la femineidad: sí, como una sola y no como un abanico de maneras de vivirlo. Entre las instituciones donde más se ha ponderado en ello podemos encontrar a aquellas relacionadas con la guerra y la defensa del territorio, tales como la policía, la marina y la milicia, contexto en el cual se desarrolla esta película de 1999.

 

Claire Denis (1999)

Claire Denis vivió en varios países de África durante sus primeros años de vida debido al trabajo de su padre, entre Senegal y Burkina Fasso, y aunque vivió los países africanos desde una posición privilegiada, esto no impidió que pudiera tener una mirada empática y atenta. Su primera película, “Chocolat”, fue filmada en Camerún, y desde entonces ha construido una carrera con temas comunes como el deseo humano. En su abordaje de estos se nota también la visión cotidiana y cercana con dejos de poesía de los directores con quienes trabajó como asistente de dirección, como Wim Wenders, en “Las Alas del Deseo”, o “Down by law” de Jim Jarmusch; y un punto de vista que observa la violencia sin forzarla o servirse del morbo sino más encaminada a las consecuencias de ésta y su surgimiento a través, sobre todo, de deseos que no se expresan. Y es en el periodo de los noventa donde yo encuentro un intimismo no exento de crudeza que, aunque ha evolucionado, tiene una cualidad especial en sus películas de esta década, sobre todo en la que hoy revisitamos.

 

Las secuencias de “Beau travail” albergan un conjunto de recuerdos que el oficial Galoup escribe en su diario acerca de su vida en Yibuti sirviendo a la legión extranjera a cargo de un pelotón de jóvenes de diferentes orígenes, eLeer más

The Watermelon Woman: La búsqueda de una esencia en videocassettes

Por Sergio E. Cerecedo

 

Tal vez no quieran saberlo, pero uno de mis eventos canónicos de la secundaria fue el descubrimiento del cine independiente, especialmente el gringo, pues era el que más se comentaba y estudiaba, nombres como Richard Linklater, Jim Jarmusch y Gus Van Sant, entre otros, me dieron muchas ideas sobre las historias que no eran de gente rica o de hazañas extraordinarias o de fantasía, si no de gente común en las calles y sus problemáticas, algunas veces estrafalarias. De entre todos esos nombres y títulos hay varios que nunca llegaron a este lado y ni siquiera se subtitularon o doblaron,”Watermelon woman” es una de ellas y hoy en día salta a la vista su importancia dentro del panorama social y fílmico de esas épocas que mucho nos aporta también al presente de los temas que aborda.

 

Cheryl Dunye (1996)

Cheryl, una encargada de un videoclub de Filadelfia, que también hace videos para bodas y eventos sociales, con un deseo profundo de convertirse en cineasta y la facilidad que le da el poder adquirir películas a través de su trabajo, se obsesiona con investigar sobre una actriz a la que solo encuentra acreditada como “The watermelon woman”. De entre su búsqueda de hablar del olvido hacia las mujeres negras, encuentra ese legado específico en algunas películas de los años 30´s, le fascina verla en pantalla y más aún después de ver que no se le conoció mucho por su nombre, sino por ese apodo ofensivo que implica la relación entre la sandía y los afrodescendientes, sobre todo en la época del esclavismo. Pero esto es solo el punto de partida, ya que a cada paso hay más rasgos comunLeer más

Análisis de la cinta “Un actor malo” | Sobre el pacto patriarcal en la violencia sexual

Por Carmina Cardiel

  

Jorge Cuchí es un director mexicano que a través de sus películas ha toca temas sensibles como el suicidio, la violación y el abuso sexual. Es un director al que no se le da andar por las ramas a la hora de abordar estos temas en sus filmaciones.

“Un actor malo” es una película en donde el director sí tuvo la intención de hacer una denuncia sobre la violencia sexual dentro del cine, así que de esta película no podemos esperar metáforas ni líneas intelectuales a desentrañar. Sin embargo, antes de sentarnos a verla, tenemos como garantía que su película “50 o Dos ballenas se encuentran en la playa” fue galardonada con el premio Naguib Mahfouz al Mejor Guion en el Festival Internacional de Cine de El Cairo. Y bueno, entonces toca saber que la película que hoy toca ver se fue al Official Selection Competition Tallinn Black Nights Film Festival 2023.

 

 

Luces, cámara…

Se desconoce la vida personal de Cochí o sus intenciones al realizar un cine que siempre logra esconder el horror entre historias comunes dentro de la gran ciudad de México, y Un actor malo no dista de este sello. El director nos presenta un solo escenario, pero dentro de él un grave problema que es el que le da todas las incógnitas y no todas las respuestas a la trama: mientras se está rodando una película que está próxima a estrenarse con dos actores prometedores de la escena de la actuación, bajo el sello de un director y una productora de renombre, la actriz principal, Sandra Navarro, denuncia ante sus compañeras de vestuario y de producción que su compañero, el actor Daniel Zavala, la ha violado en escena.

De acuerdo con la definición del SESNSP, la violación consiste en realizar cópula con una persona de cualquier sexo, utilizando fuerza física, moral o psicológica, para lograr el sometimiento de quien es definido como la víctima. Para los efectos de este artículo, se entiende por cópula la introducción del miembro viril en el cuerpo de la víctima por vía vaginal, anal u oral, independientemente de su sexo (Artículo 265 del Código Penal Federal).Leer más

El baile de los 41: Historias tabú detrás de lo oficial

 

David Pablos 2020

En los inicios del siglo XX, dentro de la pretendida estabilidad del gobierno de Porfirio Díaz (un correcto Fernando Becerril a pesar de aparecer poco en pantalla), se cuajaban ambiciones de otros políticos, entre ellos el diputado Ignacio de la Torre y Mier (Alfonso Herrera), prometido de la hija de Porfirio Díaz, que con este matrimonio emprenderá una carrera de intentos de ascenso político (a veces intentando contrariar a su suegro), en la que la principal adversidad será sobrellevar su otra vida, ligada a los “42” un club de hombres acomodados que comparten su interés por la Tertulia, el alcohol, los lujos y los encuentros homosexuales, en los cuales involucrará a Evaristo, un empleado también de origen privilegiado que le atrae y le despierta sentimientos intensos.

 

Llevando la contraria a los recientes intentos de drama histórico como “El Atentado” o “Arráncame la vida” o el retrato de la vida de los considerados héroes históricos como Hidalgo o Morelos, lo que la película busca es el retrato de un personaje inmerso en un contexto histórico, siendo una fichita en sus acciones que, con sutileza, la película no se empeña en caricaturizar o folklorizar al estilo de las fábulas de un Luis Estrada. Digamos, el estilo es un drama donde el tema de la homosexualidad se mira dentro de la esfera política de una sociedad doblemoralina; el camino es interesante y aunque tiene el detalle de ser una película más de impresiones que de una narrativa lineal y de tres actos, consigue su cometido y se sigue con facilidad.

 

Contrario al tópico común de grandes poses más allá de la construcción de una historia, la dirección de escena se torna introspectiva y no le interesa lucir la cantidad de extras o la recreación de época por sí misma o, mejor dicho, nunca deja que el despliegue de producción se coma a lo que le interesa narrar. El grupo íntimo que conforma el club de caballeros donde se desarrolla el destrampe de Ignacio y Evaristo, una vez iniciado, es mostrado con chispazos de teatro bufo, baraja, música y camaradería que, como los involucrados lo hacen ver, parece un remedo del hedonismo griego, detalle que hace relucir la condición aristocrática de quienes tenían acceso a éstos conocimiento. El director parece tener la mirada afinada hacia los instantes más allá que al desarrollo de subtramas profundas, lo cual le da el matiz elegante y a la vez trágico a esa rama de la historia principal.

 

En lugar de con grandilocuencia, el retrato audiovisual se lleva con intimidad, las escenas orgiásticas al interior del club son retratadas con medias luces sepias que hacen relucir los patrones repetidos (como las bañeras) y son tomadas a cámara en mano a diferencia de la mayoría de la película, en un vaivén del punto de vista para el espectador.

 

Todo esto es realzado por el montaje preciso de Soledad Salfati, que sin exabruptos nos conduce en una cadena de hechos de diversión a hechos de seriedad como parece estar estructurada la vida de Ignacio, a cada momento de gran placer en el club o con Evaristo, le sigue un eslabón distinto del peso de los chismes, de la insatisfacción del matrimonio por su misma homosexualidad reprimida y de su propia terquedad de ascender en la escala política. Aunque el guion nunca nos deja ver cómo logra esos contactos o cómo logra ser tan influyente, lo que nos hace pensar que es solo por su mero privilegio.

 

Para el apartado de la sonorización, la música de Carlo Ayhllon y Andrea Balency-Béam, así como el uso en la parranda de “Sobre las Olas” de Juventino Rosas cantada por algunos de los miembros del club borrachos por las calles, un guiño bastante divertido y anacrónico que emparenta el compañerismo de los 42 con cualquier borrachera de amig@s de nuestro tiempo. El film nos sumerge en esa empatía, y la música está consciente, siendo, al igual que el resto de propuestas del filme, el diseño sonoro, en general, silencioso y minimalista, recalcando los elementos que suenan a lo lejos en la oscuridad de la noche, solo cuando se requiere generar esa inquietud, lo cual va acorde con la propuesta.

 

Por su parte, el diseño de producción se esmera por el uso limpio de los exteriores y locaciones históricas: el Munal, Palacio de Minería y las calles del centro histórico entre otras; y el detallado sin demasiados adornos en los interiores; por lo demás, la aparición de una cabra dentro de una casa aristocrática del final es un detalle irónico y divertido.

 

En el apartado actoral, Alfonso Herrera está poco más que correcto, no cae en la caricatura pero al mismo tiempo esa contención juega en contra inclusive en las escenas clímax, se nota más posado que actuado pese a lo evidente de su esfuerzo y compromiso con el filme, lo que hace a veces un poco contradictorio para alguien que parece hacer lo que quiere, incluso ahí es donde perjudica al tipo de puesta en escena, donde los personajes son retratados por instantes y no se divisa un perfil definido al estilo más académico. Esto resulta contrastante con la ira contenida y matizada de Mabel Cadena en el papel de Amada Díaz, en un personaje que se podrá considerar todo menos una esposa pasiva, dentro de las conversaciones y discusiones con Ignacio siempre deja ver una contradicción entre la herida de la vulnerabilidad por los hechos seguida de su forma defensiva e inmediata de ponerse en pie y actuar.

 

Pasando a los secundarios, se aplaude la parte coral y la intervención de personajes casi incidentales dándole ésa vida al club cuando dramatizan obras de teatro o hablan de sus familias, a pesar de sus apariciones esporádicas, la parte dura del final (quien conozca el hecho histórico no tendrá duda de éste) nos hace sentir tristeza por ellos, en una secuencia genial donde les vemos despojados de todo fuero, Pasando de una toma general de grupo a primeros planos duros donde vemos las consecuencias de sus excesos, o al menos las que el gobierno les quiso y pudo recriminar, en la que es quizás, sin demeritar a otras, la mejor secuencia diurna de la película y que nos deja ver que en la puesta en cámara de Pablos hay más de gente como Pasolini y Chabrol que de los referentes viejos y contemporáneos de película histórica en nuestro país. Aunque mucho menos explícito que los mencionados.

 

En su película anterior, “Las elegidas”, David Pablos ya había dado señas de querer mostrar la parte de la corrupción social y moral en una historia sobre la trata de blancas y la prostitución de menores. Aquí es muy bueno ver que el presupuesto más holgado y el peso del género histórico no opacaron sus inquietudes, pues se atreve a dar el paso del cuestionamiento dentro de lo que la historia le permite y lo aterriza bien, aunque esa sutileza narrativa se pueda confundir con pudor a la hora de retratar tanto lo explícito como lo más escabroso de las numerosas historias alrededor del personaje.

 

 

A 10 años de Operación al cuerpo enfermo de Sergio Loo

Por Diego Medina

 

[…] la muerte es la verdadera afirmadora: solo dice sí. Ante la eternidad
Rilke

 

Sergio Carrillo Loo fue un poeta chilango nacido el 14 de abril de 1982 a quien el cáncer nos arrebató prematuramente el 28 de enero de 2014, su carrera, aunque breve, lo consolidó como un referente de la poesía mexicana de finales de los dosmiles y principios de los domisldiez. Participó en diversas antologías, escribió guiones para cortometrajes y para la película Yo soy la felicidad de este mundo (2014) de Julián Hernández, incursionó en la narrativa con House: retratos desarmables (2011) y Narvarte pesadilla (2017, edición póstuma). Entre su obra poética destacan Sus brazos labios en mi boca rodando (2007), Guía Roji (2012) y, desde luego, Operación al cuerpo enfermo (2015, de publicación también póstuma).

 

Sergio se ha convertido, sin embargo, en un poeta de culto, en parte por su talento y sus escritos que encabalgan los géneros literarios y porque lo rodea la leyenda del poeta que escribió del cáncer que lo mató, dicha obra es Operación al cuerpo enfermo, la cual fue publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo León y Editorial Sexto Piso el año posterior a su muerte gracias al trabajo de familiares y amigos. Este libro se reeditó en 2023 bajo el sello de Editorial Comisura, aunque se trata de una versión de tapa blanda, sin el diseño de la primera versión y en general de una calidad inferior, no obstante, merece una oportunidad ya que los ejemplares de la primera edición se agotaron. Aunque puede encontrarse la versión electrónica en Poesía Mexa [ Aquí].

 

Este libro destaca por poner en crisis los géneros literarios, por ejemplo, en la edición de 2015 forma parte de la colección de Poesía, mientras que la ficha para su compra en la edición de 2023 nos habla de narradores y autobiografía ficcionada. Esta discrepancia en la clasificación del género literario se debe a que el libro integra elementos asociados a la poesía, otros de la narrativa y otros más bien experimentales, pero si ubicamos este libro dentro del proyecto escritural de Sergio Loo, lo indicado sería clasificarlo como poesía, ya que anteriormente el autor había experimentado con la hibridación de discursos, la metatextualidaLeer más