Mystify: Pasión para guardar la memoria

Por Sergio E. Cerecedo

 

Richard Lowenstein (2019)

Entre los catálogos de Netflix y otros servicios de streaming y video on demand muchas veces los contenidos son puestos en un orden que, fuera del género de las películas, puede ser desorientador y hasta confuso, pues la sección documental generalmente revuelve el material de estilo más reportajístico y televisivo —aunque este término ya comienza a caducar—, con otras formas del documental. Hay materiales como Mistyfy que corren el riesgo de confundirse con algo de esa fórmula cuando su planteamiento audiovisual va por otro lado, por eso vale el esfuerzo de darle tiempo a estas películas que las plataformas no muestran en las highlights.

 

Mi insistencia por esas búsquedas —como cuando se revuelven los estantes de DVD´S de los supermercados— a lo mejor viene de neurosis personales, como que me resulta a veces insoportable que la memoria humana, la ROM o RAM computacional, tengan límites, que haya detalles que se escapen o que no se vuelvan a encontrar más que en la reconfortante plática con un amigo o con una persona a la que solo se vio una vez y que se quedó más con el instante que nosotros, fuese algo bueno o desagradable. Muy probablemente eso haya sentido Michael Hutchence el vocalista de la banda australiana INXS cuando, siendo el hedonista y perseguidor de los placeres sencillos que era, uno de sus sentidos le fue arrebatado de golpe, por un hecho mínimo y sin causa alguna, provocándole un daño cerebral irreparable, coincidiendo con el fin de la etapa de mayor fama internacional para la banda, en un secreto que él calló por muchos años y que mermaría todo aspecto de su vida.

 

INXS fue un fenómeno que aparte de sus virtudes musicales, su iniciLeer más

Nightmare Alley

Por Sergio E. Cerecedo

 

Guillermo del Toro (2021)

Guillermo del Toro es una figura poderosísima dentro del imaginario cultural mexicano, triunfa en hollywood teniendo un nicho de mercado bien definido en los proyectos en los que trabaja, la imaginería de su equipo de diseño de producción y caracterización es ya reconocible e influencia en varias generaciones de creadores audiovisuales. Lo queremos mucho, pero a nivel narrativo yo he tenido mis reservas con sus últimas películas, en las que me parece que su amor al cine y a los monstruos que adoptó como su familia desde chico juega en contra cuando su visualidad no se ha hecho acompañar de guiones de gran desarrollo o interés, que exploren las premisas a fondo, que nos traigan algo novedoso y profundo. Su afán por hacer clásicos sencillos sin muchos recovecos, pero emotivos y que lleguen a todo mundo a momentos le ha hecho caer en un melodrama muy simple.

 

Y por lo mismo, hace verdaderamente enojar que en éste, uno de sus últimos trabajos —siento a momentos que no filmar en México le quita libertad e identidad, solo el tiempo dirá si estoy en lo correcto—, haya fracasado en taquilla y solo haya sido puesto en consideración por los premios, el cabildeo y el prestigio. Porque pese a no ser perfecto, es un digno exponente del cine negro y el misterio con toques sobrenaturales, además de que por su hechura parece pertenecer a otra época, con un aire del estilLeer más

Mañana psicotrópica: la pachequera como vitamina de la amistad

Por Sergio E. Cerecedo

 

Ustedes me lo perdonen, pero para mí, desde hace tiempo, la cercanía al 4:20 se me ha hecho un motivo de reflexión casi casi al nivel de semana santa, preguntándome cosas como el contraste entre el uso que le daban los ancestros y el que le damos nosotros, si realmente escapamos de nuestra mente y otras cosas. La barrera de la censura cinematográfica ha permitido explorar relativamente poco estos estados alterados de consciencia y las historias de quienes se divierten con ellos más allá de lo underground. De esta manera, tenemos o ejemplos desmadrosos y sin pretensiones como la colección de Cheech y Chong o denuncias duras como “Spun” o “Requiem for a dream”, por ello también la explotación de la parte divertida de la historia no es siempre afortunada.

 

Hace tiempo se hizo un documental llamado “The real Cancún” que tomaba como pretexto una trama que aparentaba hablar sobre el lado oscuro de aquel puerto, turístico aunque en realidad, a impresión personal y en palabras de algunos compañeros críticos, era un mero pretexto para que el director grabara las borracheras de sus amigos durante el famoso springbreak, sin lugar a dudas una proyección personal desafortunada que no trasciende como algo hecho con ganas verdaderas de contar una historia y parece más bien un episodio alargado de programas nocturnos para adolescentes calenturientos como “Wild on”.

 

Por el otro lado, hace unos años, el realizador regio Alexandro Aldrete se decidió a hacer algo similar con un guLeer más

Mano de obra: de viviendas y justicia a mano propia

Por Sergio E. Cerecedo

 

Antes de hablar de cine, de arte y de discursos audiovisuales, debo afirmar que creo que las buenas películas que se inscriben en la crítica social casi siempre me recuerdan a frases muy coloquiales o a dichos populares o a ambos, ese es mi referente de que estoy ante un producto sólido o que tira por el lado correcto. Para nadie es un secreto que en este país CUESTA UN CHINGO HACERSE DE UNA CASA PROPIA, incluso si uno consigue un terreno donde construir, debe tener suerte y tino a la hora de adquirirlo de que no esté encima de un pantano o de minas de arena, que no haya una doble venta por parte de alguna inmobiliaria chueca, que los papeles estén en regla y no venga al rato un líder ejidal a querer reclamar un pago que ya se hizo en hacienda, o cualquiera de estas cosas. Para nadie es mentira tampoco que la existencia de movimientos nacionales relacionados con la ocupación de predios como los 400 pueblos, el Barzón o la antorcha campesina, se refuerza con esta necesidad de las clases más desfavorecidas, y aunque se logra, muchos de los gestores de esas viviendas no son precisamente justicieros sociales.

 

Es dentro de este contexto, que aunque no explora tan a profundidad, pues la película se centra más en las relaciones sociales entre familias y personajes, donde la trama de la ópera prima de David Zonana se desarrolla y enriquece si el espectador conoce estas circunstancias sociales, en las que el albañil Francisco Cruz, introvertido pero buena onda con los cuates y generoso con su familia, ve morir de una caída a su hermano en plena construcción de una casa rica. Aunado a los retrasos en los pagos y abusos del patrón —a uno de los trabajadores le hacen dos veces un descuento por un vidrio roto que ya se cubrió—. Pancho reclaLeer más

Rendez-Vous: Seguimiento de una cita psicopática

Por Sergio E. Cerecedo

 

Pablo Olmos Arrayales (2019)

Las veces que una película se vuelve famosa por osadía técnica, como estar filmada en un solo plano secuencia (truqueado o real), se vuelven cada vez más numerosas y la verdad hay que, sin ser hater, analizar objetivamente si este recurso o cualquiera que suponga un reto mayor de producción está siendo bien utilizado. En este caso se puede decir que sí, y aunque el resultado tiene detalles a pulir como cualquier ópera prima, es una propuesta que, sin ser propiamente terror, resulta un ejercicio fresco, con buenas intenciones y que hace pasar un buen rato.

 

El filme comienza con una cita entre Eduardo, un hombre guapo y pudiente, y Lili, una chica española bonita y enamoradiza, quienes se conocen por internet y quedan de verse en un museo. A partir de aquí, el largometraje transita preguntándose de sus vidas, no obstante, que pretendan que la cita acabe en una noche de pasión se vuelve incierto ante la actitud errática de Eduardo frente a los coqueteos de Lili, denotando que hay intenciones ocultas detrás de sus acciones, las cuales se revelarán conforme avance lo que aparentemente iba a terminar en una noche de pasión y poco a poco se empieza a convertir en un “Nada es lo que parece”, con consecuencias desastrosas y fatídicas —recurso que tampoco garantiza un buen producto—. Resulta así una obra que de su sencillez en situaciones yLeer más

Noche de fuego: Visión femenina de tierras secuestradas

Por Sergio E. Cerecedo

 

Tatiana Huezo (2021)

Para una persona seguidora de los últimos tiempos del cine mexicano —y latinoamericano— que tiene como eje temático las luchas sociales de los pueblos más desfavorecidos, la temática puede sonar trillada y recientemente explorada en películas como “Cómprame un revolver” (Julio Hernández Cordón), “Sanctorum” y “La Maldad”(Joshua Gil), entre otras. Pero me permito recordar que cuando hay en las artes y los medios algo llamado zeitgeist —el espíritu de la época—, más allá de modas y patrones, es porque la gente que realiza cine, que expresa y comunica a través de los medios encuentra una importancia fundamental en recrear en argumentos ficcionados hechos y personajes de la vida real que les parecen imposibles de ignorar, y de vez en cuando, porque tiene una manera distinta de contarlo que complementa a las que ya existen.

 

La película que hoy nos ocupa —además de haberse proyectado en Cannes y otros festivales grandes y, por fortuna, haberse mantenido bastante tiempo en cartelera—, cuenta con todos los elementos antes mencionados, brinda una visión inteligente, emotiva, sin necesidad de sobresaltos acerca de crecer, tomar decisiones y las relaciones filiales en contextos difíciles.

 

Basada en el libro Prayers from the stolen de Jennifer Clement, la película sigue los hechos en un lugar indeterminado de Guerrero, Oaxaca o Veracruz, que sin duda tiene un dejo intencionado de la Centroamérica que la directora lleva en sus orígenes, al ser originaria de El Salvador, y en ese sabor personal que tieneLeer más

Sin señas particulares: el espacio negativo que abduce la calma

Por Sergio E. Cerecedo

 

Las tramas de búsqueda del hijo o la familia ausente son un tema recurrente ya en el cine latinoamericano y a nadie le extraña, aunque un sector del público se queje. Hace falta estar muy metido en una burbuja o en un permanente estado de negación para no reconocer que la realidad exige que se le permita el salto al audiovisual, que se le interprete y haga evidente a través de películas.

 

“Sin señas particulares” es contada con un marco formal que poco tiene que ver con el melodrama clásico del cine nacional y más con el thriller criminal y con unas connotaciones sobre el lado oscuro del espíritu humano que elevan la narrativa a un nivel aberrantemente real.

 

Cuando me preguntan por mi opinión sobre “Sin señas particulares”, les digo con demasiada contundencia que es una película horrenda y que el uso de ésta palabra no es un juicio de valor —es una gran película—, sino que connota la esencia de lo que en ella se cuenta y las formas en las que eso llega a nuestros sentidos, que al igual que el entorno de la protagonista no son amigables ni mucho menos otorgan concesiones. No es ni fácil de ver ni de procesar, y para algunos espectadores tampoco de aceptar la existencia de algo que evidencie tanto la realidad.

 

El hijo de Magdalena se va buscando cruzar la frontera hacia Estados Unidos junto con otro vecino. Un día ambos desaparecen sin dejLeer más

Los reyes del pueblo que no existe: lo que el agua no se llevó

Por Sergio E. Cerecedo

 

En los tiempos de aislamiento por contingencia sanitaria fueron publicadas en redes sociales numerosas convocatorias a usar los celulares, i-pads y otros dispositivos de captura de imagen y sonido para realizar videodiarios, documentales, crónicas y demás formatos de narrativas a través de los cuales se documenten las sensaciones que las personas experimentan en el encierro.

 

En lo personal, opino que estas convocatorias artísticas fueron un “Al mal tiempo, buena cara” pragmático, y espero que aparte de concientizarnos de la importancia de las artes y la libre expresión como una vía de autoconocimiento y de empatía social e individual, haya dejado también a los seres humanos con ganas de seguir documentando su realidad, pues nuestro país está lleno de realidades y éstas, o son hiperdifundidas o son totalmente olvidadas, es ahí donde encontramos la razón de que los cimientos técnicos, narrativos y argumentales del cine mexicano moderno que no es comedia romántica de fórmula —incluso de ficción— los haya afianzado con piedra de río el género documental.

 

La película inicia con una calma pasmosa, misteriosa, proyectando una secuencia de tomas subjetivas mirando hacia la niebla desde la lancha de un lugareño que navega por un pueblo inundado, por vestigios de casas de todos tamaños hundidas que nos sacan de quicio, nos producen misterio. Más tarde, en el metraje nos enteramos que esta inundación, como la de 10 poblaciones más del estado de Sinaloa, se deben a las obras derivadas de la presa Picachos, que terminaron desplazando a sus habitantes y provocando migraciones masivas y abandono de sus hogares, dejando ese territorio bajo las aguas por lo menos la mitad de cada año.

 

 

Sin embargo, no todos se han ido, en el pueblo de Nuevo San Marcos aún viven tres familias, una de ellas dueña de una tortillería que sigue fabricando el producto solo para ese grupo de habitantes. Así vemos postales veraces e inolvidables, como un hombre que diariamente viaja en su lancha buscando a las vacas que se quedaron perdidas en los islotes para darles alimento durante los meses que el pueblo se inuLeer más

La Pointe-Courte – Una nueva ola por sí misma

Por Sergio E. Cerecedo

 

Ahora que miro hacia atrás —no tanto tiempo como parece— admiro esa pequeña puntada, sacar una serie de videos cortos en los que una ya casi nonagenaria mujer les habló a las generaciones jóvenes en su idioma poniendo un marco simulando la interfaz de Instagram y dando consejos sobre el arte y la mirada. Increíble cómo hasta las tías posteaban en los muros de los sobrinos que se dedicaban a las artes en general, y de verdad esa influencia positiva en un mundo donde los llamados influencers en su mayoría incitan a la alienación, la crítica sangrienta y el copiado de sus estilos de vida, se agradece y se antoja necesaria, por lo cual, además de las numerosas semblanzas que justamente la maestra se ha ganado, se amerita un viaje al pasado cuando Agnès Varda era como los estudiantes y artistas audiovisuales en ciernes que se sintieron motivados por esos videos .

 

Varda siempre fue de vena social, por eso a nadie extrañó su dedicación completa al documental al final de su carrera y es dentro de ese género que es más conocida por las generaciones jóvenes, por lo que el paso del tiempo ha sido un tanto injusto con sus ficciones en cuanto a la difusión para el público. Mientras que en los ochenta alcanza un punto máximo con “Sin techo ni ley” —internacionalmente conocida como Vagabond—, veo necesario hablar de sus trabajos tempranos y cómo estos son considerados tanto paralelos como iniciadores del famoso movimiento de la “nouvelle vague”, con jóvenes críticos reconvertidos en realizadores. Agnès irrumpiría fuerte 5 años antes de los títulos clave del movimiento, involucrándose desde ésta, su ópera prima, en escenas de la vida cotidiana y donde ya están perfectamente trazados sus temas recurrentes: la documentación del trabajo cotidiano y, por ende, su dignificación; la pertenencia al lugar geográfico doLeer más

La habitación de al lado – La ausencia de futuro

Por Sergio E. Cerecedo

 

Pedro Almodóvar (2024)

El camino de Almodóvar en inglés ha priorizado más a las actuaciones y a la sutileza que a lo explícito y transgresor que había caracterizado sus abordajes a los temas, a la teatralidad en el sentido de sugerir más que mostrar, y debo decir que entre más pule la forma también el fondo se ha perdido un poco, los conflictos se sienten más platicados que vividos, lo que no quita que estemos ante una pieza con muchos valores técnicos y que desde esa aparente frialdad y distancia tiene momentos muy logrados.

 

Ingrid, una escritora exitosa que camina por el mundo a través de autoficciones, es notificada de la enfermedad de Martha, quien en otro tiempo fue su amiga cercana, una corresponsal de guerra con una vida itinerante y una hija que tuvo muy joven y a la que casi no ve. De esta visita y la necesidad de escucha, nace una continua compañía que deriva en la desesperación de la metástasis del cáncer que Martha, la reportera a quien visita, padece y ante el cual acude a ella para buscar una solución a la agonía, un bien morir al que la ley no ve con buenos ojos. Para esto, se irán a una casa conLeer más