Primer aniversario de “Con Q mayúsculas”

5 Lecturas recomendadas para cerrar el año

 

Por Diego Medina

 

Este año se cumplió un año de “Con Q mayúscula”, columna en la que hemos reseñado algunas obras destacadas de reciente publicación, donde también hemos dado cobertura a sucesos importantes que atraviesan a la comunidad LGBTTTIQ y donde hemos denunciado el genocidio en Palestina. ¡Qué linda es la ingenuidad de quien escribe por amor a la vida! Cuando empecé a escribir esta columna semanal no imaginé que mis palabras llegaran tan lejos, sin embargo, ha sido lindo ver cómo estas impresiones atraviesan latitudes y corazones.

 

Para nadie es sorpresa que ha habido períodos en que no se han publicado reseñas, esto se debe principalmente a la falta de tiempo, entre la universidad, la literatura, el trabajo y los proyectos, no me he dado abasto. Agradezco a los autores que han compartido las reseñas de sus obras, a Ximena Cobos quien ha tenido a bien facilitarme un espacio en Enpoli para hacer este ejercicio. Abrazo también a los lectores y a los amigos, que son casi sinónimo.

 

Por un breve momento pensé en abandonar definitivamente este trabajo, por momentos me desanimó la hostilidad del mundo editorial y cultural con la literatura LGBTTTIQ, por momentos también me reconocí incapaz de la titánica labor de leer todo lo que hace falta leer (hay tantas lecturas queer y tan buenísimas), también pensé que de todas maneras hay personas que ya se dedican a esto y lo hacen mejor que su servidor, pero luego de respirar hondo y poner los pies en el suelo la verdad toca a mi puerta: no hay esfueLeer más

Te doy mis ojos: la entraña detrás del golpe

Por Sergio E. Cerecedo

 

Muy a menudo con los dramas en cine, televisión, radio, novela y demás narrativas sucede la interrogante de por qué se sigue hablando de ello, además no falta quien, al describir la trama de un audiovisual al respecto, asegure que es algo de “La Rosa de Guadalupe”, dejando en evidencia los lugares comunes, y sin voltear a ver al enfoque, la forma, el planteamiento y la manera de verlo. “Te doy mis ojos” de la española Icíar Bollaín ganó en su tiempo 6 premios goya por su dirección, guion y actuaciones; y aunque es una película que vi muy joven, ha ganado con los años por su forma que, dentro de lo que el tema lo permite, desafía la obviedad sobre los maltratos, entrega personajes tridimensionales e indaga en la ira y el miedo humanos como detonadores de una violencia destructiva. El maltrato al interior de las familias y los núcleos sociales se sigue dando y, en palabras de una persona cercana, “por eso necesitamos muchos días conmemorativos al año que nos recuerden que debemos luchar contra la violencia”.

 

En sus primeros años de carrera, Bollaín fue conocida por su trabajo como actriz más que por el de directora en sus primeros años, pues cuando tenía 15 fue la protagonista de la hermosa “El sur” (Víctor Erice, 1983), y siguió actuando en otras como “Nos miran” (Norberto López Amado, 2002) y Rabia (Sebastián Cordero 2010). Pero es a partir de que se propone realizar un estudio de la obra del cineasta social británico Ken Loach y lo sigue al rodaje de “La canción de Carla” que empieza su formación como directora. En 1995 se estrena su ópera prima “Hola, ¿Estás sola?”, y para 1999 sorprende y gana el premio de la crítica en Cannes con  “Flores de otro mundo”, la narración de un peregrinar de tres mujeres de diferentes nacionalidades donde hablaba de la identidad femenina y las migraciones del caribe a España.

 

Dentro de esta filmografía, “Te doy mis ojos” fue su tercera película y la de mayor éxito crítico hLeer más

La ignorancia como poder: notas sobre el antifeminismo y la manósfera

Por Mikel Armenta López

No hace mucho, el feminismo pasó de ser un fenómeno poco entendido por los hombres a convertirse en el enemigo público número uno, bajo la premisa de que hoy vivimos en una dictadura: una dictadura que mezcla lo feminista, lo woke y un régimen que, según algunos, ya no permite a los hombres “ligar” como antes ni expresarse libremente —aunque se trate de discursos de odio—. Pero la creación de un enemigo no ocurre de la noche a la mañana: se construye desde diversos frentes, principalmente desde páginas o grupos de la manósfera, cuya fórmula del antifeminismo parece infalible.

Por ejemplo, el youtuber Jota Red Pill asegura que el feminismo debe combatirse a toda costa, pues —según él— promueve la “extinción” de la familia como institución social y nacional, dejando de lado modelos no tradicionales de familia: familias homoparentales, familias elegidas, familias sin padres (en muchos casos) o sin madres, e incluso familias con otros miembros no humanos como compañeros, entre otras.

¿Qué es el antifeminismo? Son ideas y narrativas que cuestionan el feminismo desde el negacionismo y la victimización masculina. La filósofa Renata Salecl, en su libro Pasión por la ignorancia, se pregunta: ¿qué elegimos saber y por qué? Si bien durante mucho tiempo hemos centrado la atención en el binomio saber/poder, hoy la relación ignorancia/poder merecer la misma atención.

Es cierto que los hombres nos vemos expuestos: el feminismo ha interpelado de manera contundente los pilares de una sociedad patriarcal diseñada desde la masculinidad. Esta sacuLeer más

Mientras hablar sea gratis

“Viene por nosotras”

Por jaazia

 

No entiendo muy bien qué está pasando en el mundo, no entiendo por qué está pasando lo que está pasando, no sé si valga la pena buscar teorías del porqué, pero entre todas las cosas que están pasando se ha perdido la bonita costumbre de avergonzarse de ser facho, de ser de derecha, de ser conservador, de ser macho (un par de añitos nos duró).

 

Vienen por todas nosotras. No quiero ser fatalista, ni asustar a las compas, pero considero necesario dejar una advertencia, porque nosotras (todas las que no somos un varón blanco heterocis) siempre corremos el riesgo, es un recordatorio de que nosotras nunca podemos dar nada por ganado.

 

Sí, tenemos una presidenta con A ¡Qué maravilla! De izquierda ¡wow! ¡Somos una referencia de la justicia social para nuestrxs hermanxs latinoamericanxs! Sí, claro, se viene el tiempo de las mujeres, con todos los cuestionamientos, válidos, que se hacen a estos discursos. Pero no podemos hacer caso omiso a lo que está pasando alrededor del mundo, incluso al interior del país, unos pelados queriendo reforzar los estereotipos de género y demás.

 

Sí, las luchas de las mujeres y las disidencias han conseguido un montón de cosas en los últimos años (y las que nos faltan por conseguir, cositas muy básicas como que dejen de matarnos), pero hay que plantarnos en la realidad histórica, cuando las cosas se ponen feas, por las primeras que vienen es por nosotras.

 

Por nosotras me refiero a nosotras, las mujeres, las disidencias. NosoLeer más

Análisis de la cinta “C.R.A.Z.Y.” | Sobre la transformación social a partir del conflicto entre tradición y modernidad

Por Carmina Cardiel

 

Jean-Marc Vallée fue un director canadiense que alcanzó un mediano éxito con títulos como “La reina joven”, “Alma salvaje”, “El club de los desahuciados” y “Demolición”, entre otras. Se caracterizó por hacer cine de realismo emocional y naturalismo, y se nota en cada una de sus obras la búsqueda por tratar de capturar la autenticidad de la experiencia humana.

Sus películas con frecuencia tienen un tono muy realista que suele confundirse con cine “cotidiano”, con actuaciones contenidas y naturales, poca música diegética, y una cámara que se mueve de manera fluida y observacional todo el tiempo. Pero la película de la que hoy hablaremos, a mi entender, es una de sus máximas obras para el año de rodaje, la historia y la problematización de la estructura social de una familia de clase media de Quebec hacia los años 60. Esta es la historia de Zac y la búsqueda de su identidad irrumpiendo la comodidad de una sociedad en transformación.

 

De la tradición a la modernidad

Para introducirnos en la cinta, el director, Jean-Marc Vallée, decidió poner la lente en el momento en que la sociedad quebequense comenzó a secularizarse, emancipándose del fuerte control de la Iglesia católica y desde ese lugar es que nos permite entrar a una reflexión sobre la profunda transformación que se dio a partir del conflicto entre la tradición y la modernidad, situándonos así en un punto de coyuntura social debido a los cambios que en el mundo global se estaban experimentando en consecuencia de revoluciones y pequeñas revoluciones sociales del Occidente.

Zac no es un chico cualquiera, pues desde que nació estuvo marcado de forma metafórica/simbólica y física, pero también con un puente de misticismo que le atribuyen tanto la madre como una vecina asistente a las misas católicas. Ellas dicen que el pequeño puede hacer mLeer más

Bellezo de Nuggets Raggs: el memento mori en el cuerpo cuir

Por Diego Medina

 

Hablar de poesía homosexual parece que es hablar del gay trágico, de un capítulo morboso de Mujer casos de la vida real, al menos eso ha pretendido la moral heterocentrista, machiprogre. Si bien es cierto que la tragedia le pisa los talones a la experiencia cuir por su naturaleza anormal, contestaria y rebelde, también es cierto que hay un mito detrás del marica visto desde la perspectiva hetero: no hay putos felices. Digo mito, porque el homosexual se ha convertido en una bestia mitológica que sirve para moralizar a través de la fábula. Así, por ejemplo, en muchos estratos sociales se sigue advirtiendo a los jóvenes que la principal causa del VIH/SIDA es la homosexualidad.

 

            Sin embargo, la cuestión gay es mucho más compleja y diversa. Es cierto que hay muchas prácticas nocivas dentro de la comunidad gay: el sexo sin condón, el uso de sustancias sin conocimientos de reducción de riesgos, el sexo en espacios públicos, con desconocidos, en lugares insalubres, etc. Pero las principales tragedias de la vida homosexual no residen en el ejercicio de su identidad, sino en el rechazo, la marginación y la discriminación estructurales hacia sus personas. Violencias que se suman a las desventajas económicas, sociales y políticas comunes a las mayorías empobrecidas y excluidas de nuestras sociedades latinoamericanas y del sur global.

 

            Lo que hace Rafael García-Godos, a.k.a NUGGETS RAGGS, en Bellezo es una autopsia al mito del marica, ¿qué dolor hay detrás de esa leyenda urbana que habita la palabra marica? Ese el quid de la cuestión homosexual. No nos referimos a las respuestas fáciles. Damos por sentado que hay motivos estructurales, pero ¿de qué está hecha la tristeza gay? Son preguntas que encuentran ecos, que no respuestLeer más

El fuego de distantes estrellas

Un poemario para rebeldes con corazones de kyber

Por Diego Medina

 

 Y sepan esto, llegará el día en que todas estas escaramuzas y batallas, estos momentos de desafío habrán inundado las orillas de la autoridad de los Imperios y entonces habrá uno de más. Una sola cosa romperá el asedio.

Manifiesto de Nemik

 

Este poemario de Darío González se incorpora a la lírica mexicana como una rara avis que despliega su plumaje épico para extender el universo de Georges Lucas. Decimos rara avis porque el firmamento de la lírica mexicana pecaba de orfandad en cuanto a la ciencia ficción. Afortunadamente esta carencia ha sido bien atendida por el autor. Más allá de las palabras complacientes, El fuego de distantes estrellas se levanta como aquel viejo armatroste que conquistó el corredor de Kessel en doce parsecs para emprender conquistar la galaxia una vez más.

 

Sin duda los conocedores del universo de Star Wars, ya sea a través de las películas, los cómics, las series, las novelas o los videojuegos, reconocerán las afortunadas referencias a esa galaxia muy lejana de la que habla González. Una épica espacial que enfrenta a Jedis contra Siths, a rebeldes contra imperiales y al miedo contra la esperanza. Se habla aquí de la Estrella de la Muerte, de los Banthas, del Episodio IV, de blásters, de la Fuerza y de distantes estrellas. Una orgía de referencias que a pesar de todo no llega al fetiche, por el contrario, el autor reescribe, adapta, reconstruye el universo de Lucas para que el poemario pueda ser leído por feligreses y gentiles.

 

Vibrante, perifrástico y barroco, épico, a fin de cuentas, desde la pluma de González se nos introduce en una guerra a lado de los héroes que lucharon por la libertad y la justicia en una galaxia que no tiene nombre y que podría ser cualquiera, un acierto, ya que de esta manera el autor declara su independencia de su hipotexto, es decir, no estamos frente a un fanfic, sino ante un artificio literario mucho más sofisticado. Hay en este libro imágenes transparentes que logran arrebatar al lector del asiento: “como la verde tiranía”, y casi podemos ver el rayo de la estrella de la muerte caer sobre Alderaan, Jedha o Scariff, o “El cielo, en cambio, sacude su lomo, / esparce su coraza por nuestros sueños rotos” que sucede en medio de una batalla en los cielos, que bien podríaLeer más

Una poética en expansión

Hablemos de Mi nombre no es Ícaro de Eriko Stark

Por Diego Medina

 

Cada día me convenzo más de que la vanguardia de la poesía mexicana está en la poesía arropada bajo las seis franjas del arcoíris. Y en la poesía de Balam Rodrigo. Hace un año se publicaba El hombre que no se parecía a un caballo de Eriko Stark, un poemario que sorprendió a muchos, ya que su Divino poemario (2019) no había nacido bajo una buena estrella. Muchos pensamos entonces que Eriko había encontrado su forma de decir las cosas, el color de su voz y no estábamos equivocados.

 

Hoy nos convoca el nuevo libro de Stark Mi nombre no es Ícaro, publicado por la editorial Amatliöque. Nos encontramos ante una poética consolidada, elementos que funcionan como la huella digital de su literatura, altas y bajas propias de esa determinada manera de escribir y estrategias escriturales ya conocidas por sus lectores. Sin embargo, los temas abordados por Eriko gozan de buena salud, pues si bien la experiencia homosexual empapa las páginas de este nuevo engendro poético, encontramos también reflexiones concienzudas sobre la naturaleza de nuestra ciudad y nuestro pueblo. Desde una perspectiva queer, claro está.

 

Antes de hablar de las virtudes literarias de esta nueva entrega, me gustaría señalar algo que me pareció chocante. Primero, una de las secciones titulada “Tepito tenía el corazón” me parece más bien un ensayo dividido en versos. Pudo haber funcionado mejor como un poema en prosa. No entiendo por qué nuestro autor dividió este texto que claramente funciona si se lee a renglón seguido. Incluso me habría parecido más inLeer más

La negra Angustias: Matilde Landeta y la desmitificación de estructuras

Por Sergio E. Cerecedo

 

Con los movimientos sociales de la actualidad se han puesto en la mesa nombres que antes no se escuchaban tanto en las masas, debido a muchos factores: ignorancia, sesgos, que pertenecen al pasado, y mil y un razones más. Es ahí donde la figura de Matilde Landeta y su lucha es emulada en movimientos por la igualdad y en contra de la violencia de género, además, gracias a esa representatividad que los grupos de mujeres encontraron, el público en general, y que no está del todo consciente o al corriente de estas causas, puede saber del trabajo, figura e importancia de esta cineasta.

 

Matilde en el medio cinematográfico crece primero como continuista en El Prisionero 13 (Fernando de Fuentes, 1933) y asistente de dirección de varias películas de la época del cine de oro con directores como Ramón Peón, camino que le permitió aprender de diferentes géneros y formas de filmar. En su carrera encontramos tanto películas enmarcadas en la revolución y en las luchas armadas como dramas sobre el trabajo sexual y la vida en las ciudades (Trotacalles, 1951), y eso sí, adaptaciones literarias. Su interés por el teatro y la literatura siempre fue tal que llevó un par de novelas al cine, entre ellas está la película que hoy analizamos, devenida de la novela de Francisco Rojas González

 

Por cuestiones de género y política, Matilde estuvo relegada y censurada de la dirección durante muchos años, lo que no le impidió estar de cerca en la parte administrativa y sin dejar de escrLeer más

Una lengua peligrosa

Cosas que hay que decir sobre Todo era por ser fuego de Roberta Marrero

 

Por Diego Medina

 

Con cariño para Sergio Caballero, quien tuvo a bien facilitarme su ejemplar de esta obra

 

¿Cómo se habla de la diferencia? Es decir, ¿cómo se habla de aquello que no es visible a nuestros sentidos ni sensible a nuestras intuiciones? Durante mucho tiempo, hasta ayer todavía, se vivía como si la experiencia trans no tuviera nada que decirnos del mundo. Se daba por sentado que las y los trans eran una raza de humanos averiados, susceptibles del odio y de la lástima. Pero esto ha ido cambiando poco a poco y cada “Maricón, trava, puto, cáscara amarga, joto, loca, palomo, cojo, travesti, bujarrón, marica, fuego, sida, medio hombre, media mujer” ha ido reconociendo en su voz una manera diferente/nueva de decir muchos mundos.

 

Una de esas voces habló por última vez el 7 de mayo de 2024 para dejarnos un mensaje desde las entrañas de la experiencia trans: “Los amo a todos”. Roberta Marrero se suicidó en su departamento de Madrid y dejó una nota con este mensaje a sus deudos y a sus fans, pues la escritora también había sido DJ, actriz y artista plástica. El libro que hoy nos convoca fue publicado en 2022, pero el sendero de sus palabras se nos revela como un testamento de paz y lucha para los dolientes del mundo, para lxs heridxs, para los marginadxs y, desde luego, una confesión de plenitud ante la vida. No había nada a lo que Roberta le tuviera miedo. Excepto tal vez a la falta de amor: “Me pregunto, dónde está la tumba de nuestro amor […]  Una cosa es segura. Es una tumba sin flores”.

 

No quisiera dedicar estas páginas a hablar in memoriam de, me parece que la tarea ha sido muy bien abordada por amigos y periodistas. Por el contrario, quisiera compartir mi asombro ante algunas de las líneas que más me han conmovido en lo que va del año. Hay momentos en que los poemas de Marrero pecan de “simplicidad”, de, digámoslo así, ir desnudos o estar crudos, así como la repetición de temas e imágenes a lo largo del poemario —serán frecuentes las referencias a Santa Teresa, a Lemebel, al derrumbamiento de la dicotomía hombre-mujer, el culto a la diosa femenina, etc—. No obstante, la lengua de Marrero vibra como reflejo de la autenticidad desde la que escribía nuestra autora.

 

No son pocos los poemas que relucen como diamantes en la pedrería de una noche trans, destacan “Proletariado del amor”, “Navajas”, “Desde el silencio” y “Cuerpo trans”. La poesía de Marrero orbita lo político y lo privado con la lucidez de quien ha vivido la victoria de ser ella misma: “Uso la palabra travesti porque es más pictórica, más poética, más salvaje, menos médica, menos complaciente. / Suena a lumpen, a peligro, a furtiva, a una estrella del Music Hall / ¿Quién quiere ser solo una cosa cuando puedes ser miles?”

 

Sin embargo, hay espacio en esta entereza para las contradicciones, materia del ser humano, la complejidad, el oxímoron, lo edgy, la antítesis, es una fuente barroca de la que abreva nuestra autora, con la sensualidad suicida de quien no tiene nada que perder en esto del deseo y del amor, por ejemplo: “Quisiera tu flecha en mi corazón, quisiera hacer el amor pero las proscritas solo tenemos la soga al cuello, nunca nos besan”  o “Gracias por la violencia, por la arrogancia, por tu opinión, realmente la necesitaba como un chuchillo necesita una pistola”.

 

La “militancia” de sus versos, por otra parte, no se reduce a la experiencia política —aunque “las travestis hasta dormidas son políticas”, como ella misma expresa en otro verso—, sino que hay una militancia por y desde la ternura. No desde la lente cursi de lo romántico, sino desde la perspectiva trans, una perspectiva que clama por la igualdad desde la herida: “Una vida como la tuya querido lector lectora cis”. La poesía de Marrero nos abre una ventana a un mundo diferente, que había permanecido invisible para quienes no sospechaban que detrás de la experiencia trans hay un jardín y una tormenta. Como lo dice la propia Roberta: “Soy una cosa visible a través de otra”. A todo esto, ¿cuál es el peligro detrás de la poesía de Roberta? Pues que después de leerla nos dé curiosidad de leer a más poetxs trans. El de no poder volver a ver las cosas de igual manera y de que el horizonte se nos haga más ancho. Es decir, lo peligroso de Roberta es que nos deja con ganas de más.

 

Antes de hablar de nimiedades, materiales, costos y demás, es importante hablar de la portada; una fotografía de la primera comunión de Roberta —antes de transicionar, desde luego— sirve como portada. Un detalle no menor en un poemario que poetiza la identidad, la transición, lo invisible y lo político de una, también, artista plástica. El precio de este libro ronda entre los $400 y los $800 pesos en compras en línea. Nuestra calificación para esta libro —que es de mis favoritos del año— es de 4.6/5.

 

En Poder Descanse Roberta Marrero