Por Luis Mario Carmona Márquez[1]
Apuntes del exilio (2015) de Carlos Montemayor (1947-2010), obra póstuma, es la justificación del abandono, la espera por el encuentro con lo sustancial en el cuerpo de la mujer amada. Partida sin ausencia, un viaje que se realiza al mirar un punto vacío, pero sin salir del lecho; cambio del cuerpo por otro, el de antes que se extiende, avanza y se transforma como las estaciones del año hasta el mismo punto donde inició su travesía. El reencuentro, el reconocimiento, el recomienzo: el Amor vuelve, más renovado ahora en el ritual primaveral, la celebración del cultivo del sexo dentro del tiempo. Lo eterno que transforma a los amantes en llamas y el tiempo que los devuelve a la fatalidad. Apuntes no es un cuaderno de viaje en esencia, es la angustia del cambio, ansiedad por la soledad en la alcoba, equilibrio que se concreta una vez hecho el retorno. Es una historia lineal que necesita repetirse, asegurarse una y otra vez para no caer de nuevo en palabras y sombras oscuras.
En principio, está presente el regreso del exilio físico. La celebración delLeer más









