Acerca de la mirada de las mujeres que escriben en “La escopeta de caza” de Yasushi Inoué

Por Alfredo Fredericksen[1]

La escopeta de caza de Yasushi Inoué es un libro que se estructura en torno a una visión tripartita, es decir, a través de tres cartas que dan cuenta por medio de tres perspectivas de mujeres diferentes de la personalidad de Josuke. Comenzaré a desarrollar la descripción que cada una de ellas despliega.

En primer lugar, tenemos la carta de Shoko, que desarrolla su discurso enviándole una carta al propio Josuke para comentarle que ha descubierto su relación con Saiko, puesto que leyó su diario antes de morir. Básicamente, esta carta plantea una crítica a la relación amorosa ilícita sostenida entre Saiko y Josuke, en donde se deja ver que Shoko, al enterarse de aquello, quedó sumamente impactada y decepcionada respecto al amor, por lo que incluso llega a pensar que su Madre se encontraba poseída por el demonio. No cabe duda que su cosmovisión experimentó un cambio a raíz de la relación adúltera con Josuke, solo basta con leerla:

“(…) yo creía que el amor era semejante al sol, rutilante y victorioso, eternamente bendecido por Dios y por los hombres. Creía que el amor crecía poco a poco en potencia, como un río límpido que centellea en toda su belleza bajo los rayos del sol, temblando en mil arrugas levantadas por el viento y resguardado por orillas cubiertas de hierba, árboles y flores. Creía que era eso el amor. ¿Cómo podía imaginar un amor al que el sol no ilumina y que fluye de ningún sitio a ningún sitio, profundamente hundido en la tierra, como una corriente subterránea?” (26).

Tal es el sentimiento de Shoko, que desarrolla gran aversiónLeer más

Algunas disquisiciones sobre Eguchi en “La casa de las bellas durmientes” de Yasunari Kawabata

Por Alfredo Fredericksen Neira[1]

En el panorama que podemos dibujar dentro de la denominada “literatura contemporánea” (s. XX-XXI), es posible enmarcar la obra “La casa de las bellas durmientes” de Yasunari Kawata. Para M. Berman, en la modernidad: “[t]odos los hombres y mujeres del mundo comparten hoy una forma de experiencia vital —experiencia del espacio y el tiempo, del ser y de los otros, de las posibilidades y los peligros de la vida— a la que llamaré modernidad” (Berman; 2008: 67) Y “[s]er modernos es ser parte de un universo en el que, como dijo Marx: “todo lo sólido se desvanece en el aire”” (Berman; 2008:67). De hecho, el remolino de la vida moderna se alimenta de muchas fuentes:

  1. Los grandes descubrimientos de las ciencias físicas, que cambian nuestras imágenes del universo y nuestro lugar en él.
  2. La industrialización de la producción, que transforma el conocimiento científico en tecnología y acelera el ritmo de la vida.
  3. Inmensos trastornos demográficos, que fomentan la migració
  4. Sistemas de comunicación masi
  5. Estados nacionales cada vez más poderosos, que se estructuran y operan burocráticamente y se esfuerzan constantemente por extender sus dominios
  6. Movimientos sociales masivos de la gente y los pueblos
  7. Un mercado mundial capitalista siempre en desarrollo y drásticamente variable (Berman; 2008: 68).

Así, “[e]sta atmósfera —de agitación y turbulencia, mareo y ebriedad, expansión de nuevas experiencias, destrucción de los límites morales y ataduras personales— es la atmósfera en que nace la sensibilidad moderna” (Zygmunt Bauman; 2003:70). Conviene, pues, analizar la modernidad y el sujeto. Al ‘poner el mundo en movimiento’, la Modernidad puso al descubierto la fragilidad y la inestabilidad de las cosas y abrió de golpe la posibilidad (y la necesidad) de reformarlas” (Zygmut Bauman; 2003:163) Lo que estaba fijo o era permanente se muestra como inestable o abierto al cambio. Ya no hay elementos dados. Y el rasgo de la vida moderna: necesitar convertirse en lo que uno es. De hecho, la modernidad reemplaza la determinación de la posición social por una autodeterminación compulsiva y obligatoria. Tal y como afirmase Bauman: “[s]ea como fuere, la naturaleza humana, antañoLeer más

Esta herida está llena de peces, Lorena Salazar Masso desde el Chocó

Por Yessika María Rengifo Castillo

Toda alma tiene sus raspaduras.
Doménico Cieri Estrada[1]

Uno de los departamentos más violentados y olvidados en la historia de Colombia es el Chocó.  Ciudad que está rodeada de un fragmento del África, teniendo en cuenta que la mayoría de sus pobladores son afrodescendientes que se niegan a olvidar. Sin embargo, paradójicamente, el Chocó está lleno de ríos, de selvas, de hombres, de mujeres, de niños y de niñas, contando historias que se tejen en la memoria y el alma de los que entran y salen de la ciudad del pacifico colombiano.

Esta breve descripción del departamento del Chocó estaría incompleta sin recordar que el río Atrato es uno de los más caudalosos de Colombia, el cual ha sido testigo de llantos, de lamentos, de susurros de la guerra, de esa búsqueda incansable de esas madres por sus hijos. En medio de esa herida llena de raspaduras, es también un río que provee y no discrimina.

Dentro de este contexto, la escritora colombiana Lorena Salazar Masso lanzó su obra cumbre Esta herida está llena de peces, bajo las editoriales ALeer más

Y gracias a la mujer el mexicano se aceptó

Por Manuela Herazo Martínez[1]

En el presente ensayo se pretende abordar y analizar de forma breve una de las obras base de la cuentística mexicana, La culpa es de los tlaxcaltecas, no de forma integral sino concentrándose en uno de sus aspectos literarios, la narración, partiendo de su representación como uno de los textos primordiales al hablar de la novela moderna mexicana.

En ese sentido, el objeto de este trabajo es demostrar la construcción de la idea de aceptación del mestizaje a través de los tiempos narrativos. Para ello es que se analizarán fragmentos del propio cuento desarrollando el breve estudio a través de dos ideas específicas: la alternancia de un tiempo diegético que va proponiendo la idea del mestizaje, de la mezcla; y por otro lado la concepción del personaje principal como ese puente o símbolo de enlace entre la temporalidad.

Hablar de estas estrategias narrativas que se alejan de la linealidad, ya sea horizontal o vertical, y evocar más bien un recorrido similar al de un sube y baja, es justo uno de tantos elementos que irrumpieron en la narrativa tradicional, bajo los cuales los representantes de la novela moderna concibieron una nueva forma de contar historias, alejando el foco de la Historia socio-cultural concediéndole un papel circunstancial, y dirigiendo el reflector a la construcción individual de personajes complejos.

Bajo esa tesitura es importante referirse, Leer más

Los niños alrededor de Ana María Matute

Por Alexis Álvarez Lara[1]

 

“A veces la infancia es más larga que la vida,
persiste más.”
Ana María Matute.

 

En Los niños tontos, alejada de la literatura infantil, Ana María Matute aborda temas como la muerte, la soledad, la pérdida de la inocencia y la crueldad del mundo a través de los sentidos y en la propia piel de los niños, protagonistas de los veintiún relatos breves que conforman el libro.

En apariencia inacabados, con finales abruptos y elipsis demasiado prolongadas, los cuentos podrían resultar incómodos para el lector, sin tomar en cuenta las sensaciones que puede despertar la historia misma, pero es justamente eso, el cálculo de la escritora, el saber callar a tiempo, lo que hace que el lector se involucre. Consciente de la fuerza del silencio como espacio para cederle a la tinta, al papel y la imaginación un campo libre a la interpretación.

La naturaleza, el hambre, el dolor, la muerte y el tiempo no discriminan, no hacen diferencias entre niños y hombres, atacan por igual.

El árbol, el incendio, el mar y la sed y el niño son los relatos donde la naturaleza juega un papel antagónico, simboliza la muerte. Para el niño, los árboles, el fuego y el mar representan una esperanza, la última ilusión, una manera de continuar viviendo. Son los adultos los que le aportan el tono trágico.

A veces confundimos la inocencia con ingenuidad. En sus pequeñas proporciones, demuestran la gran condiciónLeer más

La Venus de las mordidas: Carnívora (2022) de Karen Cano, Ediciones del Olvido.

Por Francisco José Casado Pérez[1]

No debería escribir esto, pero algo en la tripa –junto al hígado y por detrás del páncreas– me dice: hazlo. Llevo tiempo sin cuestionar esa sensación y, por lo visto, ha funcionado. Cómo no funcionaría, si lo visceral viene justo desde lo profundo del cuerpo, donde la vida ocurre y termina. Además, es ahí donde en justa medida, en modo anti Benigni, las neuronas intestinales saben que la vida (a veces) no es tan bella por efectos, causas y afectos en constante frecuencia dentro de la paranoica cotidianidad de nombrar inmediatamente lo visto para reconocer el mundo, darle significado y sentido al otro, pero especialmente a uno mismo.

Cuando se lee planta carnívora, de inmediato se piensa en aquellas plantas cuyas hojas y tallos multitask, al mismo tiempo hacen la fotosíntesis y atrapan insectos, otras plantas e incluso animales pequeños, dando un giro epistémico a la cadena alimenticia. Hechos que también se extiende a otras especies, como algunas ranas selváticas cuyo pequeño tamaño y colores vibrantes son letal advertencia que no debe tomarse a la ligera, a pesar de su proximidad estética al plumaje de algún ave exótica. En otras palabras, lo bello tiene su grado de peligro, pero no por una Leer más

La región más transparente y más viva que nunca

Por Franco García

 Aquí nos tocó.
Qué le vamos a hacer.
En la región más transparente del aire.

 

 A diez años de su fallcimiento, sucedido el día 15 de mayo de 2012, y a sesenta y cuatro de su primera obra, La región más transparente, Carlos Fuentes nos hace revivir esa melancolía del mexicano, de la institucionalización de la Revolución mexicana por parte del Partido Revolucionario Institucional (PRI), del caos y el orden, la nueva democracia, un Estado benefactor pero también opresor. Pareciera que la historia se repite, no deja de ser cíclica. Actualmente los mexicanos, como sus personajes, padecen de ese caos interno con lo que se vive hoy día: violencia, feminicidios, homicidios, nacionalismo, liberalismo, espectáculos, populismo, instituciones corruptas, políticos bandidos, etc. Los más poderosos del país argumentan que es parte de la transición, como algo natural, una externalidad, que habrá muchos “revoltosos” o “traidores a la patria” que se dedican a impedir el desarrollo de una nación llena de colores y tradiciones, de mágica nacionalidad. Lo que importa es recuperar de nueva cuenta el crecimiento y desarrollo económicos que alguna vez fueron nuestros, arrebatárselos a los asiáticos al costo que sea. No sabemos cuándo llegará, pero lo hará, afirman los políticos en turno. Porque hemos pasado del “Ya merito” al “¡Sí se puede!”

En fin, ahora vayamos a la obra. La tesis central de la novela es la identidad mexicana. En cada capítulo puede apreciarse ese lamento del pasado, presente e incertidumbre del futuro. ¿Qué vendrá?, ¿cuál será el precio de la modernidad?, ¿de verdad lograremos nuestro mexican dream al estilo gringo o europeo? Los personajes se someten voluntaria o involuntariamente a la premodernidad —entendida ésta como industrialización—, donde dicho procesoLeer más

Interpretación feminista del cuento “Santa Milagros” de Marliz Giraldo Quesada

Por Victoria Marín Fallas

 

 

Diosas mutuas,
claraboyas y velas de cierto color en el andén.
De fondo el collado verdea y se extiende,
Hamartia no existe.
Solo ellas diosas mutuas y la hora que viene…
Lara Solórzano

 

El cuento que nos ocupa fue escrito y publicado en 2021 en el blog personal de la autora Marliz Giraldo (https://decocinayescritura.blogspot.com/), una escritora emergente que ha participado en dos proyectos literarios relativamente recientes, la antología Nueva Poesía Costarricense (Ramírez, 2020) y Anábasis, antología de narrativa fantástica y ficción histórica (Marín, 2020). Varias de sus obras evidencian una marcada preocupación por la violencia de género y la liberación femenina, preocupación que bien podría estar implícita en este relato; pues, partiendo del tópico de la rivalidad entre familiares, el cual ha formado parte del discurso mitológico de varias culturas, del discurso histórico e incluso de la tradición bíblica, Giraldo nos presenta una alternativa capaz de romper este patrón: la conjunción de amor y sororidad. Además, la autora trae a colación el tema de lo sagrado femenino, cuyo reconocimiento implica dar paso a una espiritualidad más abierta, capaz de incentivar el cambio y la igualdad, incluso dentro del marco de una religión patriarcal.

Este relato se ambienta en la Costa Rica contemporánea, y las acciones (o prodigios) ocurren en el lugar en donde habitan Milagros (la prima virtuosa y alabada) y Dolores (la prima envidiosa e increpada). Tienen lugar en el barrio, el cementerio de la localidad, la casa de Dolores y su floristería, escenario en donde también se enmarca la complicación que motiva el desarrollo de la historia: la difícil situación del negocio de Dolores seguida de la muerte de Milagros, quien, atendiendo a las súplicas de su desesperada prima, concede la recuperación de la floristería tras la violenta exhumación de su cuerpo incorrupto y, más adelante, también fugitivo, del cual emana un aroma perfecto a pesar de que llevaba meses enterrado. Gracias a esto se logra la reconciliación que llegará a concretarse en la muerte dichosa de Dolores y la reaparición del cuerpo de Milagros junto al suyo, en la floristería (de cuyo piso de cemento brotan flores). Ante tales hechos, surge el deseo de canonización de las primas por parte del Vaticano, lo que ocasiona la desaparición de ambos cuerpos y la recuperación de ese estado de unión dado por el origen que comparten las primas, su entorno familiar e incluso su género.

Si nos enfocamos en los valores axiológicos que operan en la narración, resultaLeer más

Algo de punk, por favor

Por Franco García[1]

El Acapulco punk y otras historias del sur
Paul Medrano
México, Editorial Universitaria UANL, 2021

 

Cada que escucho o leo sobre periodismo gonzo, mi mente en lo único que  piensa es en el personaje de The Muppets. Sí, el eterno enamorado de Miss Piggy. No obstante, todo se remonta a la década de los sesenta y su máximo exponente: Hunter S. Thompson (Kentucky 1937 – Colorado 2005). Después de él, nada será igual en el periodismo. Hoy el periodismo gonzo se puede encontrar en casi todo el país y en particular en el sur. Y tiene mucho, mucho humor. Hablo, sin más, de Paul Medrano (Tamaulipas, 1977). Maestro y periodista radicado en Zihuatanejo, Guerrero. Autor de los libros Dos caminos, Flor de Capomo, Noches de yerba, Deudas de fuego, Vicio final, Balada de Testaferro y Nieve de Mango.

“No les voy a mentir. Casi todos los textos reunidos en este volumen fueron escritos por un impulso muy natural en el periodismo: la falta de dinero. Hacer periodismo lejos de las grandes ciudades debería ser motivo de elogio. Y no lo digo por mí que, con 20 años en esta vaina, soy relativamente nuevo. Lo menciono por tantas y tantos reporteros, editores y fotógrafos que día a día hacen posible leer un periódico en (o desde) el interior de la república mexicana”.

Así nos adentra en su más reciente libro de crónicas: El Acapulco punk y otras historias del sur (UANL, 2021). Acapulco es una isla, un país aparte (y decadente), Leer más

Gilmer Mesa al paredón

Imagen de © Julián Gaviria Arteaga

Por Julio Macott

Gilmer Mesa nació en 1978 en Medellín, Colombia, donde ha vivido siempre. Es licenciado en Filosofía y Letras y magíster en Literatura de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, de la cual es ahora profesor. Su primera novela, novela, La cuadra (Literatura Random House, 2016), ganó el Premio de la Cámara de Comercio de Medellín, y es considerada uno de los debuts más deslumbrantes de la literatura colombiana en las últimas décadas. En 2021 publicó Las travesías.

La condición de Gilmer Mesa es la de quedarse con la condición inquieta y despegada, que no echa raíces ni en una tierra ni en un tema. Como la mata convocada por una misteriosa apetencia crece, se inclina para buscar la luz.

Gilmer Mesa cedió para Enpoli esta entrevista espontánea, casi instantánea.

 

Julio Macott

¿Qué hora es, Gilmer?

Gilmer Mesa

 12:57 p.m.

J.M.

¿Qué sucede en estos momentos a tu alrededor?

G.M.

Mi gata está recostada en mi antebrazo, el sol seca mi ropa recién lavada y yo escribo esta respuesta.

J.M.

Ve a tu biblioteca y toma un libro al azar, ábrelo, léenos un párrafo.

G.M

El sargento era muy conocido en los putiaderos por conejero220 y bebedor y duro con las hembras, moría de la risa contando las mujeres que había tenido en sus corridas de buenavida y tumbador a la brava.

—Nada mejor que la metanga, pa eso no más sirven las hembritas.

Altotote él y cañero hablando de sus hazañas en el monte persiguiendo bandidos y, llegao el caso, y si una campesinita, pues… Lucita oía, Lucita lo miraba y también empezó a tomar pa revolver su rabia, disimuladora. El sargento se le pegó con harta gana de comérsela, y la invitó a pasiar por esas mangas.

Allá fue el asunto, lo dejó empelotarse, ella se dejó manosiar en lo oscuro, esperó el mejor momento y de un navajazo le tajó el chimbo de raíz. Señores, todavía se oyo el grito por esas cañadas…” Aire de tango, Manuel Mejía Vallejo.

J.M.

¿Qué te dice ese párrafo, Leer más