Señorario

Diccionario de las mujeres que adultecen

 

Por Natyeli Montiel, Piligrosa, Vanessa V. Lizárraga Juárez, Arlette Luévano, Victoria Pantoja Campa, Paola Flores Miranda, Luz Guerrero, Odeth Osorio, Tania Martínez Suárez, Cristy Quiroa, Oli Guarneros, Soledad Díaz Vázquez, Claudia Fragoso Susunaga, Alejandra Olson, Jacqueline Campos y Ximena Cobos Cruz

 

 Adultecer: No es volverse seria: es volverse cierta || Aceptación a la vida adulta || reconocimiento de nuestra facultad de ballenas, repletas de experiencia y saberes. || Ser históricas y temporales. || Ciclo de la vida en espiral.

 

Agua Bendita: el sudor de las señoras cuando bailan || Elíxir de las Diosas.|| Líquido que emana del cuerpo de la mujer para liberar emociones, ya sea de tristeza o placer.

 

Amiga: persona ineludible, inalterable e inconmensurable compañera y cómplice a lo largo de toda la vida. || Cada mujer que adultece necesita ir haciendo su manada, su grupa, su cuerpa de agua que cuida.

 

Amor entre mujeres: el sentimiento de complicidad y acompañamiento que entrelaza la vida de las mujeres, las reconforta y sostiene. || Tipo de amor que se recomienda, que salva y sana y por el que vale la pena reírse a carcajadas.|| Entre otras cosas, amistad.

 

Arruga: Lo que queda cuando te despojas del disfraz de la lozanía. || Aquello que como cambio inevitable, hospedamos con gusto en nuestra piel. || Sabiduría que se marca en la piel sin pedir disculpas. || Belleza rugosa, indómita. || Signo de envejecimiento que puede convertirse en enemigo acérrimo de la mujer, inicia con una pequeña línea de expresión hasta ir convirtiendo el lienzo de la piel de la mujer en territorio conquistado. Algunas mujeres se sienten orgullosas de poseerlas y las muestran con orgullo; para otras, se convierte en signo de su declive.

 

Arrugarse: Tatuarse con el tiempo || Dejarse ver. || Piel en . || Señal de todas las sonrisas y carcajadas a boca abierta a plenitud.

 

Baile furioso: Danzas que muestran la urgencia de nuestras cuerpas de mujeres que crecen y transforman su vitalidad por habitar el movimiento sin control, nada mesurado. Se asocia con la libertad de nuestras piernas y melenas, cortas o largas. || Proceso corporal en el cual la mujer exorciza diversas situaciones a través de movimientos impulsivos del cuerpo como acto de liberación emocional. Permite la descarga y regeneración.

 

Belleza: Manifestación de armonía y de un habitar pleno en la cuerpa. || Cualidad que se observa ya, sin ojos de patriarcado. || Estado de plenitud que alcanzan algunas mujeres cuando pueden verse en el espejo fuera de la mirada impuesta por el constructo social, plenitud que se alcanza y logra emanar del interior hacia afuera. En dicho momento la mujer irradia un brillo natural.

 

Bolso: Accesorio de señora muy útil para guardar libros, comida, llaveLeer más

Canto de ballenas | Manifiesta

Manifiesta de las señoras que bailan a pesar del dolor en las rodillas

 

Por Natyeli Montiel, Piligrosa, Vanessa V. Lizárraga Juárez, Arlette Luévano, Victoria Pantoja Campa, Paola Flores Miranda, Luz Guerrero, Odeth Osorio, Tania Martínez Suárez, Cristy Quiroa, Oli Guarneros, Soledad Díaz Vázquez, Claudia Fragoso Susunaga, Alejandra Olson, Jacqueline Campos y Ximena Cobos Cruz.

 

Primer acto | Aparecer
Somos un río 

ruge, canta

caudal de soles 

mar entero de disidencias 

      tejido inconmensurable 

que se hace y deshila en la soledad y la dicha

de mirarnos respirar unas a otras 

Estamos naciendo a la libertad que no era nuestra 

que no se articulaba en femenino

que no se nos nombraba

tuvimos que darnos a luz a nosotras mismas 

en un mundo caótico que se abre para engullirnos

seguimos aquí, haciendo frente a la violencia 

bailamos entre las horas de la pérdida 

sabemos de resistencia

hermosa rabia 

fuego 

sin cumplir expectativas ajenas 

                                     e x i s t i m o s

 
Segundo acto | placer y rebeldía 
viva la pausa 

el descanso 

la creación y las amigas. 

Viva nuestro arte, nuestra poesía que hace temblar 

al patriarcado, lo arrincona y acobarda

aunque quiera siempre aniquilarnos

en todas las etapas de la vida.

 

Quisieron quitarnos todo

también el amor y la ternura 

No esperaban el acto de fuerza que nuestras cuerpas

emanaron… 

semillas somos || semillas fueron nuestras madres

                                                                                     abuelas, tías

                                                                                     semillas plantamos

semillas 

que al mundo mejoran, porque les dimos la palabra con fiereza,

atraemos la calma, la fuega interna se nos ilumina

no hay maquillaje o mascarilla que nos apriete más 

la risa, las tetas, las piernas cansadas de bailar por años.

 

Mujeres de hoy, ¿señoras? o SEÑORAS,

el tiempo nos acompaña como una sombraLeer más

Poesía colectiva: después de leer a mujeres poetas de Haití

Por Danae, Victoria, Gloria, Margot, Nat, árbola almendra y Ximena

 

A veces casi todo el tiempo guardo 

en la brisa de una tarde el llamado

al que acudimos todas 

cuando nos juntamos a mojar

los campos sembrados por las abuelas 

El espacio ha cambiado 

y en mi memoría continúa estático

un sitio, luz encendida, lejana

ni la herrumbre de la sal lo ha marchitado 

el tiempo detenido es un tesoro caprichoso 

sale en los días en que me salpica el sol,

cargado de arena y de sonrisas. 

 

esa niña, esos ojos

 

demasiada nostalgia

para tan corta vida

la ventana en que las ancestras asoman

como si aquella mirada hablara por mí

 la memoria de mi carne

 la memoria de mi abuela

 la memoria que heredamos

cual  golpe de tambor que se repite

temblor, miedo, soledad

se repite

        una vez

               otra vez

                       otra vez

                 soledad

            miedo

temblor

 

la memoria, una cana que ardeLeer más

Christian Jiménez Kanahuaty | Poesía

Instalación

Poesía en movimiento. México 1915-1966

 

Por Christian Jiménez Kanahuaty

 

A caballo, Tarumba

A la cálida vida que transcurre canora

A la cama del día entran gentes y cosas

A las tres y veinte como a las nueve y cuatro

A los hombres, a las mujeres

A nada puede comparar un cementerio en la nieve

A quien los quiera, la vajilla

A su pregunta, yo sobre la piel

A tu lado

A veces me dan ganas de llorar

A veces uno toca un cuerpo y lo despierta

Abría las salas

Abrías temporadas en que la primavera nos invade

Abro la puerta, vuelvo a la misericordia

¿Acaso era necesario decir que las señales de amor eran tan evidentes?

Acata la hermosura

Afuera llueve; sueña el insecto en una celeste hechicería

Ah pero a veces amanecemos con el alma de opereta

Al alba los gallos norteños

Al golpe del oro solar

¡Aleluya!

Algún día lo sabré. Este cuerpo que ha sido

Altas, doradas urnas en sus lechos de níquel

Amanecen

Andar así es andar a ciegas

Ángel de lo negro

Antes del reino

Antes que el viento fuera mar volcado

¡Apenas si te conozco!

Aquí, está el sol con su único ojo

Así despierto. Mis entrañas

Así surges del agua

Asoman la cabeza por el solar vecino

Aún en vida un halo oscuro te rodeaba

Aún ha vuelto el alba. Pero naLeer más

Gibrán Villarreal | Poesía

Gibrán Christopher Villarreal Ramírez (1995, Ciudad de México). Devoto a la escritura desde niño, lector del mundo y de las hojas de oro del libro, periodista retirado, rapero extinto, psicólogo social de la UAM-I que autopublicó 100 ósculos pomulares y esparció su presencia en revistas como ERR-Magazine, Verso inefable, Cósmica fanzine, Universo de letras de la UNAM, entre otras; participó en el Primer Encuentro de Escritores Jóvenes de la UAM-I y en el proyecto de Colectivo Quetzalcóatl para hacer brotar su creatividad en su canal literario de Tik Tok (https://www.tiktok.com/@qaholom); oscilando entre lo cursi y lo imprudente. En resumen: viviente, construcción de una fortuna propia.

 

 

 

La boca de Krishna

Ya el anatema me nombra,

ya ofrece perdón la saeta

y la noche al poeta.

Pero de esa grácil sombra

no me aparto. Desde la alfombra

resisto la embestida

que sugiere tu perdida

prenda y el sol de tu piel.

Armonizas tu babel

y ya no importa la vida.

 

 

 

Asana

Del telar de la luna va naciendo tu piel.

Sobre tu piel se proyecta la escritura del jaguar

y la penumbra es un aullido al caer.

 

Caes en mi sueño —que ya no será sueño —

sino una faena de ritmos cardíacos y besos.

 

Del beso, conjugar el sol.

Del sol, conjurar mis manos.

Y con mis manos, conjuntar tu bioluminiscencia,

 

hasta que el monstruo que vive en el risco de mi pecho salga.

Salga con las uñas afiladas y la boca abierta,

no en rendición, en ataque.

 

Y atacar el árbol de Buda, ensalivarlo,

ensalivarte el dorsal y provocar la espera entre tus playas.

 

Contra tus playas, rogar que el tiempo pare

para parar las palabras imprecisas de la cama.

 

Y desde tu cama alimentar la quimera,

retrasar la muerte

y morir viviendo sin respiración bajLeer más

Pablo Andrés Rial | Poesía

Pablo Andrés Rial (Buenos Aires, 1984). Escritor, poeta, dramaturgo y periodista argentino. Sus obras rondan la observación y traducción de lo cotidiano a un propio idioma, con un enfoque de carácter intimista, en el que se ahonda sobre el sentido de las cosas. Entre sus publicaciones destacan los poemarios Aves desplumadas (2023) publicado en edición bilingüe por Ópera Editorial en Brasil y su reciente libro Forzado a Viajar (2023), lanzado por Paserios Ediciones en México. Además de su trabajo literario, Rial se desempeña como periodista en diversas revistas culturales, donde continúa aportando su perspectiva crítica y sensible a la escena cultural, apoyando la difusión de las obras de distintos artistas.

 

 

 

I

 

Detesto mi cuerpo

pero amo mi sombra.

Nunca envejece

nunca enferma

nunca duele.

 

 

 

II

 

Ando angustiado Augusto

por esas cosas ¿sabes?

la gente te hunde la piel

mientras preparan algo rico

y le pones la mesa.

 

Decime Augusto

¿qué estás cocinando?

 

 

 

III

 

Soy ese gato que se sube al árbol y no puede bajar.

Soy la señora que llama a los bomberos para auxiliarlo. Soy los bomberos que llegan a rescatarlo. Soy ese gato que vuelve a subir.

 

 

 

IV

 

Me desplomo. No como una destrucción

de mi conciencia sino como la memoria peLeer más

Victoria Marín | Poesía

Victoria Marín Fallas (San José, Costa Rica). Es Filóloga Clásica por la UCR, autora de La Edad de Hierro (2022). Dirige Revista Virtual Quimera y es jefa de redacción de la EEUCR. Es coordinadora de los libros Anábasis: antología de narrativa fantástica y ficción histórica (2021), El Legado (2023) y Los hijos del fuego (2024). Ganó el XIV Concurso de Escritura Creativa en Lenguas Extranjeras (Universidad de Costa Rica) en la categoría de poesía en lengua portuguesa y en 2024 obtuvo Primera Mención Honorífica en el Certamen Literario Brunca con su colección de poemas Hay un nido bajo mis párpados. Fue finalista del XV Premio de Relatos para Jóvenes de la Universidad Camilo José Cela, España.

 

 

*

Nada vale una vida excepto otra vida[1]

Su canto todavía se traza

donde duerme el soñador que ya no sueña

si no es con el tallo que sostiene su cuerpo moribundo

para hilar en agua fresca la infancia de sus costas,

los soles que se ocultan tras el corazón abierto

y traspasado de la Aurora,

la inocencia de no saber nombrar

que sólo quien mira retorna

en el amor que se abre

rumbo a la clara Ítaca

cuando la primera nave lo surca,

cuando el destino del primer muerto

 lo cultiva.

 

 

 

*

Tus ojos, cariño,

son los ojos de Dios.

Como él te deslizas sobre las aguas.

 

Es preciso ser lo que adorasLeer más

Aura Guerra-Artola | Poesía

Aura Guerra-Artola (Managua, Nicaragua, 1986) Escritora, poeta y microficcionista. Ha publicado en Nicaragua, Honduras, México, Chile, Argentina, Perú, Bolivia, Colombia y Canadá. Entre sus libros destacan Jack’s Life in the Box (Canadá, 2020), Las Dolorosas (Flor de Mezcal, México, 2022), Nefelibata (La Chifurnia, Honduras, 2023) y Carne cruda entre mis huesos (Periódico Poético, México, 2023) y la novela Contra el viento (Cetus ediciones, México, 2024). Promueve la literatura como locutora de Radio Poesía y como parte del consejo editorial de Periódico Poético de México.

 

 

 

Puño Alzado

                                    Para Palestina.

Este poema quiere rugir
y llora.
Quiere derramarse,
pero el mar está lleno de náufragos.
Tiene sed,
pero el agua está del otro lado de un muro.
Tiene hambre,
pero el pan hace rato no llega a las bocas.
Quiere correr,
pero al camino lo invaden las ruinas.
Quiere dormir,
pero los gritos de la noche
lo despiertan.
Quiere volar,
pero hay disparos en el aire.

Este poema quiere hablar de guerra,
pero escribe del niño
que cuenta estrellas
donde vuelan bombas.

A este poema le duelLeer más

Mar Alaffita | Poesía

Mar Alaffita (Veracruz, 1994). Poeta, editora y gestora cultural. Fue premiada por parte de la liga Peace and Love del Circuito Nacional de Poetry Slam en 2020. Autora de Transgresiones Divinas  (Cipselas, 2024) y directora del Festival Nacional de Poesía Joven, Puebla. Participó en la antología de poesía infantil Bestiario (Secretaría de Cultura, 2022) y como prologuista del poemario El libro de los libros de Alejandro Aparicio (Astromelia, 2023). Editó y compiló las antologías poéticas Ruge como Niña (Tinta Sangre, 2024, 2025) y Entre jacarandas y versos. Maratón poético 2025 (IMACP, 2025). Representante de México en el segundo encuentro Wine and Poetry (Chile, 2024). Actualmente coordina el círculo de lectura Amanoche y es Maestra en Estética y Arte.

 

 

 

No te mentí

cuando dije que me dolía entregarte las entrañas
permitirte devorar cada fibra entumecida
negando piadosa redención;
te sabías diminuto e indefenso.

Eras un hoyo negro,
el origen de la vida en pleno caos;
expansión sangrante
que abre una puerta y recibe al amor
en carne viva.

Infierno,
otras veces, paraíso;
mirada en devota promesa,
un limbo
donde aguardo herida
tu nacimiento.

El dolor de no saberme más mía
me engulle en la negrura del egoísmo
entristeciendo a la estrella
aprisionada en el vientre
¿qué pensarás ahora
cuando te hagas uno con ella?
¿me perdonarás por esta verdad?,
quizás no.

Y no prometo contarte mi aflicción
con levedad,
me calcina el interior tu latido
que sutil abrasa mis rincones olvidados
reduciendo lo propio en una suerte de ti;
acortar mis días,
para prolongar los tuyos

No te mentí,
tampoco te lo dije todo;
en tanto equívoco
el dolor nos volverá oportunidad,
a ti, sin cargar con culpas
a mí, redimiéndome en tu recién creado cuerpo.

 

 

Instrucciones para atender la terrible belleza

Al primer rayo

[1. prende una hoguera],
levanta la vista,
las flores nacen de las grietas.
Alguien hará un ademán con el rostro
y de los sobrantes

[2. recoge lo esparcido];
pronto será un sueño.
Ahora,
quien viene en socorro

[3. toma en brazos al recién Leer más

Arim Atzin | Poesía

Por Arim Atzin

Muchas mujeres hablan sobre la decisión de abortar como acto político. En el poemario La energía crea o destruye según se transforme, Arim Atzin aborda la inevitabilidad biológica de este suceso desde una perspectiva espiritual y denuncia públicamente los hechos que no pudo denunciar en su momento. Después de haber sobrevivido a dos abortos espontáneos, la poeta reflexiona a través de sus poemas sobre el sentido de estas experiencias vitales. También hace breve alusión a cómo la New Age comercializa con la espiritualidad y relata dos negligencias médicas en forma poética: una costó la vida de su padre, a la otra sobrevivió ella misma antes de nacer. Este libro puede adquirirse a través de tienda.arimatzin.com y de las webs de Gandhi, Gonvill y la editorial Noctis Labyrinthus.

 

La energía crea o destruye
según se transforme

Crónica de unas muertes anunciadas

 

Uno más uno

Soy una mujer en construcción,

un tsunami dirección pestañas,

una madre, hija, hermana

a medio hervir,

soy el coágulo que espera

su primer aliento para derretirse,

soy la vida misma esbozada

sobre el papel de baño

y abrazada por el remolino del váter,

soy Padre que abrasa

al Hijo desmembrado,

Espíritu Santo

cuya sangre corre por las arterias

de la ciudad

a extinguirse en oleajes:

¡un amén por mi intento de gestarme!

Sin embargo…

me quedé en el uno más uno

son dos

y no sé multiplicar,

mas sí dividir mis entrañas

y evacuarme por el hueco

de un hospital,

pues soy una mujer en construcción:

incompleta, vacía, de familia extirpada

y, aun esqueleto de andamio:

una;

aun de lecho desierto:

una,

porque me quedé en el uno y en el dosLeer más