Por Sergio E. Cerecedo
De decir verdades personales sin llegar al chisme, el culto por Charlie Kaufman es algo que conozco desde que empecé a leer sobre cine; los medios se deshacían en elogios por el entonces sólo guionista y productor, que empezó escribiendo para Sitcoms y luego brincó a un estilo más experimental, que también ha llevado al extremo en sus películas como director. En los trabajos donde su pluma hace de las suyas podemos ver como temas y obsesiones constantes el rompimiento de las relaciones de pareja y la vida posterior a ella; los recovecos del inconsciente y cómo seres con existencias que no les satisfacen se ven envueltos en realidades alternas, posibilidades de borrar personas de su memoria y el eterno tema de la soledad humana como cruz y maldición, único camino de vida en algunos casos.

Charlie Kaufman (2020)
¿Azotado? Sí ¿Aburrido?, como todo, depende de nuestros gustos. En mi caso diría que no, salvo algunos momentos de sus películas donde su experimentación en el guion se torna en un camino un poco plano en la dirección, como sucede quizá en la primera media hora de esta película, I´M Thinking On Ending Things, sin que eso le quite lo interesante ni que nosotros, aunque no nos guste ese estilo, dejemos de ver como algo intencional para sentir la película como la conciben sus creadores.
El título se refiere a la intención de la protagonista, una mujer envuelta desde poco menos de dos meses en una relación con un hombre culto y atento, Leer más










Signe y Thomas son una pareja que compite por la atención de la gente que les rodea. Él es un snobista cuya fama está en ascenso en la escena del arte, mientras ella trabaja como gerente en una cafetería y se siente opacada por su pareja. Evidentemente ninguno de los dos es estable mentalmente, ya que desde el inicio el director nos deja ver que la trama va de dos narcisistas que, entre la mitomanía y la cleptomanía, son arrastrados a un destino fatídico.


