Análisis de la cinta “Memorias de un caracol” | Sobre el sentimiento de la soledad

Por Carmina Cardiel

 

 

La soledad es independencia, yo la había deseado

y me la había ganado a través de largos años. Era fría, es cierto,

pero también era tranquila, maravillosamente tranquila y grande,

como el tranquilo espacio frío en el que se mueven las estrellas

Hermann Hesse, enEl lobo estepario”

 

Adam Elliot (2024)

Después de quince años, el director de “Mary y Max”, Adam Elliot, nos vuelve a sumergir en una trama de escenarios muy oscuros con tintes de depresión, soledad, problemas sociales como el alcoholismo, el bullying, el abuso y la amistad entre personas muy jóvenes con adultos, que parecen ser los ejes de sus animaciones para mostrar realidades que alcanzan a chicos y grandes.

 

Memorias de un caracol es una tragicomedia que tuvo su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy el 10 de junio de 2024, pero fue estrenada en Australia por Madman Entertainment el 17 de octubre del mismo año. Recibió la nominación a Mejor Película de Animación en los 97.º Premios de la Academia, la segunda película animada con clasificación R (como La Pasión de Cristo de Mel Gibson) en ser nominada después de Anomalisa (2015), otra película stop-motion. Curiosamente la clasificación R en Estados Unidos significa que no pueden verla menores de 17 años sin la supervisión de un adulto, aunque en México la clasificaron con categoría B, por lo que, cabe destacar que ésta no una película para las infancias, debido a los temas que trata.

 

La soledad como condición humana:

Distintos filósofos de distintas épocas han tratado de darle un significado al sentimiento de la soledad, pero para los existencialistas es una condición humana de la existencia; es decir, cada persona vive en un cuerpo separado de los demás dentro de los cuales existen mentes que son únicas e irrepetibles. Como una experiencia, la Soledad Existencial, tiene un componente emocional y otro cognitivo relacionado con la toma de conciencia de la propia finitud. Como un proceso de crecimiento interior, la experiencia negativa de la naturaleza solitaria del ser humano es transformada en una experiencia positiva. Por lo que la soledad sería una forma de angustia de separación que aparece cuando no se satisfacen las necesidades de apego.

 

Grace y Gilbert Pudel son un par de hermanos gemelos cuya madre perece en el parto y quedan al cuidado de su padre, quien es un alcohólico parapléjico que de joven fue artista circense. Ellos no salen de casa ni viven rodeados de más lujos que sus preciados libros, los juegos y la compañía que se hacen entre los tres. Un buen día su vida da un giro de 360° y son separados, Gilbert es adoptado por una familia de granjeros puristas en donde es explotado, mientras que Grace es adoptada por una familia exhibicionista de swingers que le dan todo económicamente, pero no lLeer más

Matar al Dragón

Por Sergio E. Cerecedo

 

Jimena Monteoliva (2019)

Desde hace unos años, la plataforma de distribución Blood Window, impulsada por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) de Argentina, se ha especializado en llevar a festivales y públicos masivos propuestas de terror y fantasía de lo más variadas, así como realizando convocatorias para postproducción y pitching (negociación de los guiones para su realización) en las que han tenido cabida numerosas producciones latinoamericanas. Con ese ritmo y constancia en su trabajo, se ha vuelto una buena costumbre verlos en los créditos de películas que llegan a los festivales de nuestro país. En una de las pasadas edición del macabro se exhibieron un par de títulos apoyados por sus programas, entre ellos el que hoy nos ocupa.

 

Elena, una mujer joven que fue secuestrada cuando pequeña, regresa más de 10 años después herida y enferma en un contexto de pandemia donde un virus ronda entre los lugares más insalubres y las niñas siguen desapareciendo. Su hermano Facundo es doctor y, ante su vuelta, de inmediato se dispone a curarla y ayudarla a recuperarse e integrarse a una vida normal. Lo que vivió en esos años es un misterio y él la llevará a vivir con su esposa, que se mantiene escéptica y temerosa porque sus hijas contraigan la enfermedad, aunque intenta siempre ser amable, y sus hijas pequeñas, Emma y Juli, de inmediato le toman cariño como una hermana más. Elena no habla mucho, poco a poco va integrando los recuerdos de lo vivido en un secuestro donde vivió entre las cloacas, con seres entre los que se encuentran contrabandistas, drogadictos y una criatura mutanteLeer más

Somos Guerreros (Once Were Warriors): La violenta lucha de costumbres

Por Sergio E. Cerecedo

 

Lee Tamahori (1994)

Hace años, con el motivo del estreno de Aquaman, se hicieron públicos algunos videos de las alfombras rojas alrededor del mundo, el más viralizado fue uno del protagonista Jason Momoa haciendo “Haka”, una danza ceremonial maorí, con los actores que representan a su corte real. Lo cierto es que este divertimento es parte del exotismo actual que Hollywood siente por las culturas oceánicas y polinesias como pudimos ver en “Moana”, donde una leyenda similar a la de Prometeo era puesta al día con un gran trabajo visual , además de la fama de actores de esa ascendencia como Dwayne Johnson “The Rock” o el mismo Momoa.

 

 

Uno de los predecesores de este boom es Temuera Morrison, neozelandés de fama local que en Hollywood ha hecho secundarios en muchas películas de acción (la segunda trilogía de Star Wars) y da vida al padre de Arthur Curry. No obstante, Morrison protagonizó un drama sobre los problemas sociales de las razas no blancas en las ciudades modernas, centrándose en una familia de ascendencia maorí. La película se volvería un clásico de culto que cumple ya 31 años en el 2025.

 

El inicio con una toma abierta nos muestra el andar de los autos sobre la avenida de una zona industrial, vemos a una mujer usando ropa de Leer más

Análisis de la cinta Heroico | Sobre el ejercicio del poder y la violencia en la milicia

Por Carmina Cardiel

 

 

“«La guerra es de vital importancia para el Estado;

es el dominio de la vida o de la muerte,

el camino hacia la supervivencia

o la pérdida del Imperio».

Sun Tzu en “El arte de la guerra”

 

David Zonana (2023)

David Zonana pertenece al gremio de directores jóvenes de cine mexicano y ha estrenado sus películas en varios festivales internacionales de cine, incluidos los de Berlín, Sundance Film Festival, San Sebastián, Toronto y Morelia. Ganó en 2020 el Ariel a Mejor Ópera Prima por su película “Mano de Obra”. Pero por su segunda película “Heroico”, que trata sobre el proceso de entrenamiento de los reclutas del Ejército Mexicano, recibió 11 nominaciones a los Premios Ariel incluyendo mejor película, mejor director y mejor guion original.

 

La milicia en México:

Para la sociedad mexicana, El ejército es un ente que desata sentimientos encontrados que atraviesan la memoria de los más viejos como un símbolo de heroísmo por la nostalgia de una revolución a medias que prometió un cambio social que seguimos esperando, pero también atraviesa la mente de mis contemporáneas/os como símbolo de desaparición forzada por los hechos consumados en Iguala, en donde 43 jóvenes normalistas siguen desaparecidos desde 2014. Ambas situaciones nos arrastran a un imaginario bifurcado entre el nacionalismo y la desconfianza.

Como se revisó en la columna de la quincena anterior, el Estado es la fuente de la legitimidad del uso de la violencia. La policía y los militares son sus principales instrumentos, de acuerdo con el sociólogo Max Weber. La violencia por parte del Estado es legítima en tanto corresponde a mantener el orden social dentro de un territorio y está legitimado. Pero ¿qué ocurre cuando la legitimidad de la violencia traspasa la delgada línea entre el orden social, la impunidad y abuso del poder?

“Heroico” nos muestra el contexto en el que los jóvenes aspirantes a la milicia en México se enfrentan con una estructura rígida en donde lo que importa no es aprender a amar la patria (que finalmente es un invento); al país que tendrían que defender o a su cultura, ni siquiera al Estado, sino que sobrevivir en medio de una guerra en donde no participan otros países, es crucial para hacerse de respeto y, sobre todo, resguardar la propia vida (y mejor ni hablar de la salud/estabilidad mental).

Luis es un joven que decide seguir los pLeer más

Mystify: Pasión para guardar la memoria

Por Sergio E. Cerecedo

 

Richard Lowenstein (2019)

Entre los catálogos de Netflix y otros servicios de streaming y video on demand muchas veces los contenidos son puestos en un orden que, fuera del género de las películas, puede ser desorientador y hasta confuso, pues la sección documental generalmente revuelve el material de estilo más reportajístico y televisivo —aunque este término ya comienza a caducar—, con otras formas del documental. Hay materiales como Mistyfy que corren el riesgo de confundirse con algo de esa fórmula cuando su planteamiento audiovisual va por otro lado, por eso vale el esfuerzo de darle tiempo a estas películas que las plataformas no muestran en las highlights.

 

Mi insistencia por esas búsquedas —como cuando se revuelven los estantes de DVD´S de los supermercados— a lo mejor viene de neurosis personales, como que me resulta a veces insoportable que la memoria humana, la ROM o RAM computacional, tengan límites, que haya detalles que se escapen o que no se vuelvan a encontrar más que en la reconfortante plática con un amigo o con una persona a la que solo se vio una vez y que se quedó más con el instante que nosotros, fuese algo bueno o desagradable. Muy probablemente eso haya sentido Michael Hutchence el vocalista de la banda australiana INXS cuando, siendo el hedonista y perseguidor de los placeres sencillos que era, uno de sus sentidos le fue arrebatado de golpe, por un hecho mínimo y sin causa alguna, provocándole un daño cerebral irreparable, coincidiendo con el fin de la etapa de mayor fama internacional para la banda, en un secreto que él calló por muchos años y que mermaría todo aspecto de su vida.

 

INXS fue un fenómeno que aparte de sus virtudes musicales, su iniciLeer más

Nightmare Alley

Por Sergio E. Cerecedo

 

Guillermo del Toro (2021)

Guillermo del Toro es una figura poderosísima dentro del imaginario cultural mexicano, triunfa en hollywood teniendo un nicho de mercado bien definido en los proyectos en los que trabaja, la imaginería de su equipo de diseño de producción y caracterización es ya reconocible e influencia en varias generaciones de creadores audiovisuales. Lo queremos mucho, pero a nivel narrativo yo he tenido mis reservas con sus últimas películas, en las que me parece que su amor al cine y a los monstruos que adoptó como su familia desde chico juega en contra cuando su visualidad no se ha hecho acompañar de guiones de gran desarrollo o interés, que exploren las premisas a fondo, que nos traigan algo novedoso y profundo. Su afán por hacer clásicos sencillos sin muchos recovecos, pero emotivos y que lleguen a todo mundo a momentos le ha hecho caer en un melodrama muy simple.

 

Y por lo mismo, hace verdaderamente enojar que en éste, uno de sus últimos trabajos —siento a momentos que no filmar en México le quita libertad e identidad, solo el tiempo dirá si estoy en lo correcto—, haya fracasado en taquilla y solo haya sido puesto en consideración por los premios, el cabildeo y el prestigio. Porque pese a no ser perfecto, es un digno exponente del cine negro y el misterio con toques sobrenaturales, además de que por su hechura parece pertenecer a otra época, con un aire del estilLeer más

Análisis de la cinta Una película de policías | Sobre la deshumanización del monopolio de la violencia

Por Carmina Cardiel

 

 

“Todo el mundo siempre quiere ser alguien.
Cuando decidas ser algo, puedes serlo.
Eso no te lo dicen en la iglesia. Cuando tenía tu edad
me decían que uno se hace policía o criminal.
Hoy en día lo que digo es esto:
cuando enfrentas un arma cargada ¿Cuál es la diferencia?”
–Frank Costello en “Los Infiltrados”

 

Alonso Ruizpalacios Remus (2021)

El galardonado con el premio Ariel a la mejor dirección en 2015 y 2022, y el Oso de Plata al mejor guion en el Festival Internacional de Cine de Berlín de 2018, director de las películas Güeros (2014), Museo (2018), nos dejó en 2021 un documental-ficción que nos hace pensar más de una ocasión en la humanización y la deshumanización del monopolio legítimo de la violencia: Una película de policías.

Alonso Ruizpalacios Remus actualmente es uno de los directores mexicanos más talentosos por la originalidad de su trabajo, el cual busca disolver las fronteras entre representación y testimonio, y esto lo logra muy bien en la cinta de la que hoy corresponde hablar.

 

El Policía no nace, se hace:

Cuántas veces hemos dicho o escuchado frases como: la policía no me cuida, la policía no es amiga, o acaba con un policía y harás patria. Pero ¿de dónde vienen o cómo se armaron esas frases?

El sociólogo Max Weber habló en 1919 sobre el monopolio de la violencia en su obra “La política como vocación”, en el que se define al Estado en ejercicio autorizado de la violencia en un determinado territorio. Este monopolio tiene una característica: está legitimado. Dicho de otra manera, la violencia por parte del Estado es legítima en tanto corresponde a mantener el orden social dentro de un territorio que bien puede ser una entidad federativa, un país, un barrio, un pueblo o una colonia. Según Weber, el Estado es la fuente de la legitimidad del uso de la violencia. La policía y los militares son sus principales instrumentos; sin embargo, la fuerza privada (como en la seguridad privada) puede ser utilizada siempre y cuando sea autorizada por el Estado. Es decir, la aplicación concreta de la violencia se delega o se permite por el Estado.

Una película de policías nos muestra el cLeer más

Mañana psicotrópica: la pachequera como vitamina de la amistad

Por Sergio E. Cerecedo

 

Ustedes me lo perdonen, pero para mí, desde hace tiempo, la cercanía al 4:20 se me ha hecho un motivo de reflexión casi casi al nivel de semana santa, preguntándome cosas como el contraste entre el uso que le daban los ancestros y el que le damos nosotros, si realmente escapamos de nuestra mente y otras cosas. La barrera de la censura cinematográfica ha permitido explorar relativamente poco estos estados alterados de consciencia y las historias de quienes se divierten con ellos más allá de lo underground. De esta manera, tenemos o ejemplos desmadrosos y sin pretensiones como la colección de Cheech y Chong o denuncias duras como “Spun” o “Requiem for a dream”, por ello también la explotación de la parte divertida de la historia no es siempre afortunada.

 

Hace tiempo se hizo un documental llamado “The real Cancún” que tomaba como pretexto una trama que aparentaba hablar sobre el lado oscuro de aquel puerto, turístico aunque en realidad, a impresión personal y en palabras de algunos compañeros críticos, era un mero pretexto para que el director grabara las borracheras de sus amigos durante el famoso springbreak, sin lugar a dudas una proyección personal desafortunada que no trasciende como algo hecho con ganas verdaderas de contar una historia y parece más bien un episodio alargado de programas nocturnos para adolescentes calenturientos como “Wild on”.

 

Por el otro lado, hace unos años, el realizador regio Alexandro Aldrete se decidió a hacer algo similar con un guLeer más

Mano de obra: de viviendas y justicia a mano propia

Por Sergio E. Cerecedo

 

Antes de hablar de cine, de arte y de discursos audiovisuales, debo afirmar que creo que las buenas películas que se inscriben en la crítica social casi siempre me recuerdan a frases muy coloquiales o a dichos populares o a ambos, ese es mi referente de que estoy ante un producto sólido o que tira por el lado correcto. Para nadie es un secreto que en este país CUESTA UN CHINGO HACERSE DE UNA CASA PROPIA, incluso si uno consigue un terreno donde construir, debe tener suerte y tino a la hora de adquirirlo de que no esté encima de un pantano o de minas de arena, que no haya una doble venta por parte de alguna inmobiliaria chueca, que los papeles estén en regla y no venga al rato un líder ejidal a querer reclamar un pago que ya se hizo en hacienda, o cualquiera de estas cosas. Para nadie es mentira tampoco que la existencia de movimientos nacionales relacionados con la ocupación de predios como los 400 pueblos, el Barzón o la antorcha campesina, se refuerza con esta necesidad de las clases más desfavorecidas, y aunque se logra, muchos de los gestores de esas viviendas no son precisamente justicieros sociales.

 

Es dentro de este contexto, que aunque no explora tan a profundidad, pues la película se centra más en las relaciones sociales entre familias y personajes, donde la trama de la ópera prima de David Zonana se desarrolla y enriquece si el espectador conoce estas circunstancias sociales, en las que el albañil Francisco Cruz, introvertido pero buena onda con los cuates y generoso con su familia, ve morir de una caída a su hermano en plena construcción de una casa rica. Aunado a los retrasos en los pagos y abusos del patrón —a uno de los trabajadores le hacen dos veces un descuento por un vidrio roto que ya se cubrió—. Pancho reclaLeer más

Análisis de la cinta Elvira. Te daría mi vida, pero la estoy usando | Sobre la infidelidad y los trastornos en las relaciones de pareja

Por Carmina Cardiel

 

Jesús Manuel Caro Serrano (2015 )

Jesús Manuel Caro Serrano, director de las series mexicanas “La Casa de las flores” y “Alguien tiene que morir”, entre otras, y que en menos de dos años logró tres largometrajes, es quien nos adentra en una historia que más que tratarse de estereotipos, como algunos críticos de cine han señalado, nos habla de una narrativa común en México: la infidelidad en las parejas.

Esta no es una película ganadora de globos de oro ni mucho menos nominada a los Premios Oscar; sin embargo, la fotografía, la paleta de colores y el manejo de la secuencia de los hechos, nos hace quedarnos hasta el final de una cinta que parece que se va como el agua: de corrido y fluidamente.

 

“Ahora vengo, voy por cigarros”

 

Parece una frase risible si recordamos aquella escena de Los Simpson en donde el papá de Nelson le dice que irá por cigarrillos y no regresa jamás, dejando al niño con una angustia terrible que lo hace convertirse en el abusador que encarna en la serie. Con Elvira, la protagonista de esta cinta, no es muy diferente.

Elvira es una mujer de 39 años que en ocho o nueve años de casada no pudo tener hijos, pero que finalmente, y no queda claro cómo, lo logra. Entonces la trama nos permite ver a una mujer ansiosa y frustrada, quizás hasta descontenta con la idea de la maternidad, ya que en toda la película podemos darnos cuenta del carácter de una madre fría y distante que jamás toca a sus hijos y los deja encargados con mucha facilidad con la vecina religiosa, en lo que ella va tras las pistas del marido que parece que es el centro de su universo. Es decir, esta es una relación codependiente más que amorosa.

Gustavo es un hombre que solamente sale en las primeras y últimas escenas, pero tampoco parece estar a gusto con su esposa ni con sus hijos, aunque materialmente les da todo como tratando de llenar la ausencia de una paternidad y de la responsabilidad afectiva con su esposa, ya que toma los ahorros para ir en busca de su gran aventura amorosa con otra persona. Claro que esto no dista mucho de esa idea quLeer más