El anhelo vengativo en la poesía de Aníbal Malaparte

Por Ernesto Contreras

 

¿Y quién no ama sin esperanza?

¿Y quién no merodea tus cementerios?

¿Quién no goza con ginebra barata?

¿Quién no tomó partido por Lucifer?

 (Delirios Nihilistas, 2023)

 

Como Aníbal Malaparte ha dejado en claro en no pocas entrevistas, él llegó a la literatura por la doble vía de los poetas malditos del siglo XIX y los poetas revolucionarios del siglo XX. En más de un sentido, eso explica tanto la temática como el estilo de su poesía.

Su obsesión por Vladimir Maiakovski también se encuentra documentada en su propia obra. Maiakovski no es solamente un poeta que regaló a Malaparte una forma de entender la poesía relacionada con la iconoclastia y la militancia revolucionaria, sino que también regaló un estilo literario que solo puede ser comprendido al participar en la lucha de clases.

 

La burguesía,

el clero y la policía,

nos criaron con odio y mentiras,

inculcando hasta el cansancio

la idea de que somos prescindibles

¿es una sorpresa, que les devolvamos el favor?

(Conversaciones de odio, 2020)

 

Los poetas escriben sabiéndose de antemano derrotados. Es un conocimiento instintivo para ellos el saber su vida triste y su mala muerte, pero esta sabiduría intuitiva es una irónica melancolía que deviene en resistencia contra un sistema capitalista disfrazado de destino que ha deLeer más

El bufe en la poesía, sobre Dislocación del macho de Mario Frausto Grande

Por Diego Medina

Sucede que el mundo de los hombres está dividido en un complejo sistema de castas, desde los blancos, hegemónicos, ricos e influyentes en la cúspide, hasta los maricas prietos en las antípodas sociales. La intelectualidad marica ha señalado esto de diferentes maneras, desde análisis materialistas dialécticos (pensemos en FHAR), hasta reivindicaciones esteticistas que se regodean en referencias a la literatura clásica y desde luego la literatura que se enuncia como literatura de locas.

 

Sucede que la educación sexual, las políticas de integración e inclusión hoy promueven una clasificación de identidades calcada del contexto del norte global, y aunque términos como queer nos han sido útiles por ser “términos paraguas”, la verdad es que nuestra tradición tiene sus propias categorías, una de ellas es la de LOCA. Uno de sus adeptos más acérrimos fue Pedro Lemebel, quien en Loco afán. Crónicas de Sidario, rechazaba el término gay, porque lo consideraba un término a medida de la fantasía gay de New York, pero alejado de su contexto sudaca. En cambio, prefería usar el término “loca” porque los miembros de la comunidad no estaban ceñidos a una sola experiencia, de tal manera que eran homosexuales, travestis, transexuales, transformistas y sexoservidores. A diferencia de la palabra “gay”, el término loca no construye hegemonías. Y esto lo sabe nuestro autor quien lo cita al inicio de su obra.

 

Hoy la poesía marica latinoamericana habla de jotos, de maricas, de Leer más

Nombrar la semilla y lo indecible de la tierra

Por Aníbal Fernando Bonilla[1]

 

Tras la lectura de Esqueletos (Ediciones Exilio, Colección de poesía Últimos pasos, Bogotá, 2022) intento descifrar cuál es el registro esencial que mueve los hilos textuales. Pruebo con algunos términos que podrían abarcar algún indicio: raíz, tierra, aire. Y, regreso nuevamente, a comprender la sustancia de este poemario incandescente, tierno y tenaz, a la vez. La creatividad escritural de Ángela Briceño (Tunja, Colombia, 1987) se expande en una especie de lienzo lírico que alude a la composición/transposición de la línea versal, para lo cual bucea en las entrañas del Ser.

 

Línea tras línea acrecienta el sentido artístico, más allá de la recomendación tradicional que supone la estructura poética, ya que en esta obra hay una pretendida manera de subvertir el poema, con inteligencia, audacia y mucha imaginación. Líneas, digo, “las primeras líneas blancas”, que van y vienen en la hoja como las propias líneas que guardan el extrañamiento de la vida en la palma de las manos. Precisamente, desde las manos dadoras de ensoñación emerge este artificio que no da tregua ante el flagelo y el dolor. Manos maternales, manos laboriosas, manos ausentes, manos amantes.

 

Exploro el vocablo que sintetice este grito poético, y relievo el tono polifónico que marca un compás constante en el conjunto poemático. El agua, por ejemplo, vendría a resignificar el nacimiento de las ideas, de las cosas, el fluir permanente de lo anhelado y consumado. La fe y el bautismo en las mujeres y hombres de buena voluntad. El ritual de las aguas también es “la marca deLeer más

¿En qué momento una nace deseando el dolor? A flor de piel de Nora Muñiz

Por Ju Ximénez

 

¿Por qué no tienes nombre? Siempre la niña, la niña, la niña. ¿Acaso al no nombrarte se siente menos la comezón en tu piel?

Decidiste que el dolor guiara tu mente, y que en lugar de los brazos de tu madre, te abrazara la sangre. Te arde, te arden los brazos, te arden las piernas, detrás de las rodillas; a veces duele tanto estar viva y no hay una manera de rascarse la existencia, en cambio, tú la has encontrado de algún modo. El dolor te da el mismo placer que un instante de felicidad, quizá te rascas buscando el consuelo que nadie puede darte.

 

¿En qué momento una nace deseando la sangre?

Mira tus brazos

Tus piernas

Tus dedos

Mira el cúmulo de piel

La sangre que está goteando

¿En qué momento una nace deseando el dolor?

 

No dejes que tu humanidad se escape por la piel que se desprende de tu cuerpo.

¿Por qué guardas las costras de los otros?,  ¿Crees que así puedes tener lo que te falta? Leer más

Resplandor de oro amanerado: In memoriam de Aleqs Garrigóz

Por Diego Medina

 

Este mes de marzo fue un mes horrible para la poesía gay. Uno de los mejores poetas de México, Aleqs Garrigóz, murió a la edad de 40 años. La causa: un infarto. Inmediatamente las redes sociales comentaron la noticia, algunos con auténtica consternación y, otros más, con una transparente maledicencia. Sucede que sobre el nombre de Garrigóz pesaban algunos señalamientos de acoso sexual, incluso hubo un proceso judicial en su contra, del cual salió airoso el autor jalisciense.

 

¿Por qué leer a Garrigóz si está funado? La literatura gay siempre ha estado al margen, como lo hemos estado los gays, lxs trans, las lesbianas, les queer, por eso considero que censurar la obra de un autor marica por sus funas es simplemente FASCISTA. Aleqs Garrigóz ya está muerto, ¿qué más quiere la policía del pensamiento y la moral? No podemos permitir que el punitivismo ascienda como política regulatoria del arte. Además, el trabajo de la crítica literaria consiste en recuperar la producción escritural y enmarcarla en el contexto de sus recepciones, influencias, su calidad y en el caso de la crítica queer enmarcarlas en el coLeer más

Memorias afrodescendientes: Niñas vírgenes de Yanina Vidal

Por Diego Díaz

 

Yanina Vidal explora en Niñas vírgenes la reconstrucción del pasado de cuatro generaciones de mujeres afrodescendientes en Uruguay, reivindicando sus voces silenciadas. Ganadora del Premio Nacional de Literatura en Uruguay en 2019, y con el segundo premio en 2023, esta novela es un testimonio literario de resistencia feminista que cuestiona el racismo, la religiosidad y la construcción de la identidad en un país marcado por el eurocentrismo, como gran parte de América Latina.

 

La historia sigue a una joven que, a través de su linaje materno, reconstruye las vidas de las mujeres que la precedieron. En estas memorias fragmentadas, Yanina Vidal entrelaza la violencia, las creencias, el deseo y la vergüenza, mostrando cómo el racismo y la blanquitud han moldeado las experiencias de estas mujeres en un contexto que las invisibiliza. No obstante, lejos de reducir a sus personajes a víctimas pasivas, la autora las presenta como sujetos complejos que resisten, se adaptan y se reinventan en un mundo diseñado por y para el hombre blanco.

Uno de los puntos destacados de Niñas vírgenes es la capacidaLeer más

La ternura atlética y sensual de Israel Nicasio en El punto de donde se ha desprendido el cometa

Por Diego Medina

 

La poesía gay suele hablar del contacto entre hombres en varios registros. Está por ejemplo aquel que nombra lo priápico: la erección y el culo que le rinde culto, la adrenalina, los sitibundos desesperados de leche masculina. Están también los que hablan del trauma sexual: la violación, el incesto, los deseos antisociales. Pero hay un erotismo que habla de estrellas, atardeceres, rompecabezas y hombres que lloran y juegan deportes de contacto; un erotismo arriesgado porque desnuda a los hombres desde adentro. Ésta es la poesía de Israel Nicasio, autor de El punto de donde se ha desprendido el cometa, un poemario de una ternura purísima.

 

A través de 27 poemas, nuestro autor nos ofrece una perspectiva gay de los hombres que pisan la cancha, que se baten atléticamente en duelo contra sus semejantes, el pináculo del homoerotismo. Sin embargo, su poesía no es la de un sexópata, sino la de un militante de la sensualidad que explora a través de los sentidos: que si el olor del sudor o del suavizante de telas, que si los balones cayendo cual cometas, que si el frío o la “palmada en la espaLeer más

“Especias, frutas, miel y vino”

Lo femenino es Cantar de los cantares

 

Por Diana Peña Castañeda[1]

 

 

 

Pasiones tendríamos que pedirle a Dios si nos atreviéramos a pedirle alguna cosa, y Le Nôtre tenía mucha razón al pedirle al papa tentaciones en lugar de indulgencias.” Marquesa de Du Châtelet en su discurso de la felicidad.

 

Un poema erótico en todo el espectáculo de su naturaleza es El cantar de los cantares.  Aquí, la palabra se convierte en una exaltación a la sexualidad humana que, en tanto libre y verdadera resulta absolutamente exquisita. De tal modo que, la virtud es el disfrute de cuerpo y espíritu desde el respeto y la seguridad mutua. Al leer cada cántico, pareciera que se asiste a una liturgia del alma cuando de los cuerpos desnudos surge la más bella sinfonía capaz de detener al mundo.

 

En cantares a Dios no se le nombra, pero sabemos que su mirada se dilata entre líneas comola suavidad de la lluvia, cuando hace resonar sus acordes en la amplitud de la noche hasta hacerla dormir. Aunque toda la omnisciencia le pertenece a él, aún esa no es la razón ¿No es acaso cierto cuando los amantes aseguran que la fugacidad de ese momento de complacencia es el más sublime acercamiento a Dios?

 

Y ese ya es un acto de fe en la vida porque esta es primordialmente sexual. Por eso, como si fuese un impulso de la Ley divina El cantar de los cantares está situado en las escrituras cristianas entre Eclesiastés, una introspección sobre los propósitos de vida y el libro de la Sabiduría, una invitación a la justicia y la fe. Y sí, Dios es voyuerista, pero no como un perseguidor de un sexo considerado pagano sino como un ser que admira su propia creación.

 

Un hecho es comprobado. En el Nuevo Testamento, El cantar de los cantares es irrelevante. Quizás en alusión a la idea de que la sexualidad solo sirve para procrear hijos al servicio de la sociedad. Razón hay entonces que, más por decoro puritano que por apetito, los apóstoles hayan cuidado de no detener sus reflexiones en las debilidades de la carne.

 

Otro hecho es una conjetura declarada durante tiempos inmemoriales. Cantares obedece a un juicio que el mismo Salomón hizo sobre su distanciamiento con Dios. La culpa de la perversiónLeer más

Intertextualidad queer en el Cadáver Perlongher de Juan Antonio Alfaro

Por Diego Medina

 

Estos días de terror televisado, dígase Teuchitlán, un poema se repetía en mi cabeza, obstinado, cruel y reclamando su lectura en voz alta: “Cadáveres”, de Néstor Perlongher, es una de esas obras que pasan inadvertidas en los estudios de poesía contemporánea, en parte por la censura que lo vio nacer, pues al ser un poema que denuncia las atrocidades de la dictadura argentina, su divulgación no fue muy amplia, pero también porque es un poema escrito por un escritor y activista abiertamente homosexual y ya sabemos que al canon cultural no le gusta mucho la idea de abrirle sus puertas a una turba de locas.

 

Néstor Perlongher

El poema de Perlongher es crudo, directo, barroco, performático (en mi opinión es un poema para leerse en voz alta), y se une a las poetas locas (queer) que se alzaron en contra de la dictadura, como Lemebel o Puig. Este poema —además de un ensayo del que hablaremos más adelante— es el punto de partida para el poema de largo aliento Cadáver Perlongher con el cual Juan Antonio Alfaro se hizo del Premio Nacional de Poesía Elías Nandino 2022. El texto se divide en dos partes, la primera “Retrato hablado del cuerpo antes de ser borrado” es una descripción vívida de Néstor Perlongher, “parecía no una chica sino una de ultramar. ultramaricona.”, la segunda parte “Ladrillos de registro”, desarrolla preguntas y respuestas Leer más

Reseña colectiva después de leer ‹‹Bahía sonora›› de Fanny Buitrago

Por Celia, Victoria, Nat, Cristy, July, Gloria, Osiris, Danae y Ximena

Acercarnos a la obra de Fanny Buitrago supuso una sensación de gozo al descubrir sus estrategias narrativas que suelen romper con lo predecible, lo esperado dentro del desarrollo de las historias. La experiencia de leerla suscita mucha expectativa sobre los cierres de los cuentos, ya que siempre me sorprendieron, y eso como lectora se agradece. Un placer que brota también al notar que hay una apuesta meticulosa por la construcción de una unidad interconectada a profundidad. El vacío fue el punto de partida, no querer sentir lo que me proponía Fanny. Negarme a conectar con lo que ha dolido por su proximidad. Las espinas que atacan desde afuera, que no se parecen a las del amor, no son buscadas y llegan desde el contexto macroeconómico y político. Hay una desesperanza y un constante estar respondiendo a aquellos que llegan y modifican el paisaje. También, a través de sus cuentos, me sentí con la libertad de ser fea desde la libertad de encontrarme yo, de tener el derecho a ser protagonista desde este cuerpo, desde esta piel y con este sexo, porque Fanny entrega personajas en las que podemos mirarnos más allá de que esto sea una frase hecha, utilizada ya con ligereza frente a nuestro encuentro con autoras. Sus personajas no son esperpénticas, solo son, ocurren con sus cuerpas algunas veces grandes, de las que Fanny decide hacernos ver su tambaleo.

En esa misma línea, desde que leo a mujeres tengo el deseo de encontrarme personajas siendo protagonistas en las historias. Aunque no aparecen tan palpables en los primeros cuentos, me dio mucha alegría leer a mujeres fuertes guardianas de sabiduría y memoria. No sé si es el objetivo de Fanny, pero su obra también me despierta una especie de rabia histórica con lo que cuenta, y lo cierra perfecto con lo que yo interpreto como una justicia también de carácter histórico. Entonces, leerla deja una sensación de tristeza, es como leer lo que ha pasado a lo largo del tiempo desde el colonialismo y lo que está sucediendo en la actualidad; Fanny nos muestra el desastre que provoca el capitalismo y del que muchas veces no nos damos cuenta. Así, el trabajo de Fanny como autora, en Bahía Sonora, nos muestra una memoria colectiva e histórica, y lo que según es el progreso, a costa del despojo. En ese sentido, sus posicionamientos políticos están presentes en todos los cuentos, en unos más patentes que otros, pero siempre allí. Dejándonos ver quién es ella en torno a la colectividad en donde creció. Para mí como lectora es importante saber de dónde parLeer más