“Antología” la miel como verso femenino

Por Diana Peña Castañeda[1]

 

Entre la flor y el mundo, la abeja dice: yo muero, pero la miel queda.

Porque en la miel reposa el verano; porque en cada gota el tiempo es infinito; porque en su néctar vibra la danza secreta del pétalo; porque su nobleza limpia la infamia; porque es bálsamo para el peregrino, dulzura sin artificio; porque el vuelo de la abeja es la promesa de que algo del mundo, aunque efímero, solo por un pequeñísimo instante, puede salvarse.

 

La miel parece invisible, pero como pocos alimentos mantiene la pureza de su estado original. En cualquier mezcla de fogón conserva su esencia franca sin imponerse a otros sabores o texturas, por más untuosa que sea la combinación. De hecho, se brinda como un toque final de la receta. Sus hilos dorados, simplemente se dejan caer con delicadeza y al tocar la lengua, desata un estallido de placer.

 

Pero para que se genere esa experiencia sensorial, la miel debe pasar por un proceso, diríase, demasiado perfecto. En medio de la pradera y bajo la luz del sol, la abeja recoge el néctar de la flor para condensarlo en la colmena. En el sentido más sublime, cada momento representa una sagrada comunión entre la vida y la muerte. Violentar ese ciclo es profanar lo divino.

 

Desde esa sacralidad, el verso femenino se ha ocupado de presentar toda esa dulzura en su estado más original. No para domesticarla ni racionalizarla, sLeer más

The Other Side of the Underneath

Por Sergio E. Cerecedo

 

Cuando uno se decide a escribir en serial, es decir, dar una conexión temática, temporal, personal, se encuentra con diferentes emociones en las obras de arte, que a veces uno sabe y a la vez no sabe cómo las llegó a agrupar, en el presente mes que me he decidido a escribir sobre películas en las que las directoras abordan el género del terror, sea realista, fantástico o psicológico y en esta segunda entrega, debo decir que la película que escogí desmenuzar parte por parte no es una película hecha, en los sentidos tradicionales del terror, para causar miedo, sino que está escrita y moldeada desde los peores miedos y si los transmite es porque transita y grita cada uno de ellos y las vivencias que lo originaron desde el lenguaje audiovisual de la pesadilla. Cuando la narrativa parece tener una pausa, siempre viene algo más preocupante y traumático después, la calma es pasmosa, es casi casi la metáfora del agua estancada con todo y su turbiedad.

 

The other side of the underneath brota de las inquietudes de Jane Arden (Pontypool, Gales,1927), quien como dramaturga, cineasta y activista de diversas causas decide hablar de situaciones difíciles —y por entonces tabú— a través de una película plásticamente poderosa, carente de una lógica común y a la que hay que hallarle su lado; el cual encontraremos dándole paciencia a una observación por demás incómoda en una película que toca el tema de la salud mental femenina, las formas en las que se intenta curar y readaptar a quien se considera un enfermo mental, y si estas tienen mucho, algo o nada de razón. Puedo advertir desde el principio que no podemos esperar respuestas claras ni puntuales, sino mucha reflexión.

 

Desde el principio del visionado es fácil sentir la perturbación, las reflexiones iniciales escritas en cuadros de texto, un inicio que después nos entrega tres personas mayores observando frente al mar un cuerpo flotando que se acerca a la orilla. Unos momentos después, la mujer que se eLeer más

Después del daño una moderna declaración de odio desde las entrañas de la periferia

Por Diego Medina

 

Hace tiempo debí comentar alguno de los títulos de Bruno Bellmer, mas mea culpa, la tarea se postergó en mi escritorio durante mucho tiempo, en parte por el ajetreo urbano y las tribulaciones propias, pero sobre todo porque no encontraba las palabras adecuadas para hablar de la pluma de Bruno. Resulta que estamos ante una obra cruda, destripada, confrontativa e incómoda y por eso mismo genial y alucinante.

 

En Después del daño se narra la historia del Jordan, un bastardo que muchos desearían mejor no hubiera nacido, él mismo lo ha deseado a veces, pero fiel al instinto de supervivencia el Jordan se sobrepone a las dificultades a través, no tanto del crimen, sino del culerismo. Roba, trafica y se acuesta con su propia hermana, motivo que desencadena la odisea que transforma al Jordan. Pero es imposible sentir compasión por este hijo de puta, no es casual, la pluma de Bruno revela la oscuridad dentro del corazón del lector: somos capaces de desear el mal o, al menos, satisfacernos con la indiferencia ante el dolor de los demás, si lo consideramos merecido.

 

El Jordan también es violado, lo han tratado de asesinar y aun así la compasión o la pena se nos figura uLeer más

Análisis de la cinta “C.R.A.Z.Y.” | Sobre la transformación social a partir del conflicto entre tradición y modernidad

Por Carmina Cardiel

 

Jean-Marc Vallée fue un director canadiense que alcanzó un mediano éxito con títulos como “La reina joven”, “Alma salvaje”, “El club de los desahuciados” y “Demolición”, entre otras. Se caracterizó por hacer cine de realismo emocional y naturalismo, y se nota en cada una de sus obras la búsqueda por tratar de capturar la autenticidad de la experiencia humana.

Sus películas con frecuencia tienen un tono muy realista que suele confundirse con cine “cotidiano”, con actuaciones contenidas y naturales, poca música diegética, y una cámara que se mueve de manera fluida y observacional todo el tiempo. Pero la película de la que hoy hablaremos, a mi entender, es una de sus máximas obras para el año de rodaje, la historia y la problematización de la estructura social de una familia de clase media de Quebec hacia los años 60. Esta es la historia de Zac y la búsqueda de su identidad irrumpiendo la comodidad de una sociedad en transformación.

 

De la tradición a la modernidad

Para introducirnos en la cinta, el director, Jean-Marc Vallée, decidió poner la lente en el momento en que la sociedad quebequense comenzó a secularizarse, emancipándose del fuerte control de la Iglesia católica y desde ese lugar es que nos permite entrar a una reflexión sobre la profunda transformación que se dio a partir del conflicto entre la tradición y la modernidad, situándonos así en un punto de coyuntura social debido a los cambios que en el mundo global se estaban experimentando en consecuencia de revoluciones y pequeñas revoluciones sociales del Occidente.

Zac no es un chico cualquiera, pues desde que nació estuvo marcado de forma metafórica/simbólica y física, pero también con un puente de misticismo que le atribuyen tanto la madre como una vecina asistente a las misas católicas. Ellas dicen que el pequeño puede hacer mLeer más

A girls walk home alone at night: la sangre que tenemos (o no)

Por Sergio E. Cerecedo

 

Hace 11 años causó furor entre la gente el estreno de una película rarísima que combinaba terror, fantasía, western y cine negro, la directora Iraní/estadounidense Ana Lily Amirpour, en su ópera prima, presentaba las constantes estilísticas y temas de interés que seguiría explorando en sus siguientes trabajos, los cuales le han colocado como una firme representante del género, ya que, aunque solo ha dirigido dos películas más, ha estado muy presente en el mundo de las series, dirigiendo episodios de “Castle Rock” y “El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro”. Sí, dirigió el obscuro capítulo de la crema embellecedora.

 

El inicio de la película nos plantea un entorno desolado y unas acciones inconexas en un terreno donde igualmente vemos animales solitarios, infancias intentando sobrevivir que un peculiar canal lleno de cadáveres que no parecen seguir la lógica de la realidad. Acto seguido, y en unas secuencias que en algo beben tanto del oeste como del fashion film inspirado en James Dean e íconos rebeldes similares, se nos introduce al  joven Arash, que busca ganarse la vida en un entorno de violencia y crimen donde las adiLeer más

Aceitunas en conserva

Un bocado de las Memorias de Adriano en Marguerite Yourcenar

 

Por Diana Peña Castañeda[1]

 

 

Receta:

  • Aceitunas verdes y negras, dos puñados.
  • Romero y laurel, unas ramas frescas.
  • Aceite de oliva, bastante para cubrir.
  • Vinagre de vino, un chorro.
  • Dos dientes de ajo picados.
  • Un toque de pimienta recién molida.
  • Una pizca de sal gruesa.
  • Rayadura de cáscara de limón.

 

Las aceitunas guardan una solemnidad discreta que se descubre en la intimidad sensorial de la mesa. Son prólogo del apetito o epílogo para limpiar el paladar; siempre del lado del vino y del pan estimulan el ánimo y la conversación. Por eso, su preparación es un asunto exquisito que exige cuidado e intención. Escúrralas por completo, en absoluta calma. Hágales pequeños cortes, con suavidad, cuidando de no dañar la pulpa, esto hará que absorban mejor el aderezo. En un cuenco hondo, mézclelas con todos los demás ingredientes, comenzando por los secos. Finalice con bastante aceite. Las yerbas deben ser frescas; antes de agregarlas, suelte una pequeña palmada entre sus manos para que liberen sus óleos. Selle muy bien el cuento. Una vez todo listo, permítales reposar unos días, en un rincón de la alacena, seco y oscuro.

 

Al momento de servir procure rebanadas gruesas de pan rústico, ligeramente tostado para mojar en el aceite perfumado. En cada bocado notará cómo el laurel y el romero despuntan amablemente sus aromas, recordando los luminosos veranos en los que el cuerpo se alarga libremente sobre la arena, se escucha el canto suave de los grillos o se viaja sin rumbo. Y los frutos, lejanos, empiezan a madurar como si respoLeer más

Bellezo de Nuggets Raggs: el memento mori en el cuerpo cuir

Por Diego Medina

 

Hablar de poesía homosexual parece que es hablar del gay trágico, de un capítulo morboso de Mujer casos de la vida real, al menos eso ha pretendido la moral heterocentrista, machiprogre. Si bien es cierto que la tragedia le pisa los talones a la experiencia cuir por su naturaleza anormal, contestaria y rebelde, también es cierto que hay un mito detrás del marica visto desde la perspectiva hetero: no hay putos felices. Digo mito, porque el homosexual se ha convertido en una bestia mitológica que sirve para moralizar a través de la fábula. Así, por ejemplo, en muchos estratos sociales se sigue advirtiendo a los jóvenes que la principal causa del VIH/SIDA es la homosexualidad.

 

            Sin embargo, la cuestión gay es mucho más compleja y diversa. Es cierto que hay muchas prácticas nocivas dentro de la comunidad gay: el sexo sin condón, el uso de sustancias sin conocimientos de reducción de riesgos, el sexo en espacios públicos, con desconocidos, en lugares insalubres, etc. Pero las principales tragedias de la vida homosexual no residen en el ejercicio de su identidad, sino en el rechazo, la marginación y la discriminación estructurales hacia sus personas. Violencias que se suman a las desventajas económicas, sociales y políticas comunes a las mayorías empobrecidas y excluidas de nuestras sociedades latinoamericanas y del sur global.

 

            Lo que hace Rafael García-Godos, a.k.a NUGGETS RAGGS, en Bellezo es una autopsia al mito del marica, ¿qué dolor hay detrás de esa leyenda urbana que habita la palabra marica? Ese el quid de la cuestión homosexual. No nos referimos a las respuestas fáciles. Damos por sentado que hay motivos estructurales, pero ¿de qué está hecha la tristeza gay? Son preguntas que encuentran ecos, que no respuestLeer más

Análisis de la cinta “Revenge” | Sobre el género body horror como dispositivo de subversión desde una mirada violeta

Por Carmina Cardiel

 

Coralie Fargeat es una directora francesa controversial que le ha dado vuelta a la cabeza de más de un director y espectador con la manera en la que aborda el body horror desde su trabajo. Para un ejemplo claro tenemos “The substance”, estrenada el año pasado en las salas de cine, con Demi Moore encarnando una historia de horror que vivimos todas las mujeres: sentirnos desechables llegada cierta edad. “Revenge” también retrata ese sentimiento —aunque aquí la edad no es una dimensión de la trama—.

El filme que hoy nos ocupa se estrenó en 2017, pero no en la pantalla grande, sino a pedido; es decir, a través de OTT que es un servicio de televisión de paga en Estados Unidos de América. A pesar de ello, a la directora le fue muy bien con las reseñas que la crítica le hizo en aquel momento, pues, aunque el gore está muy presente en la cinta, el giro que logra darle a la historia es visceralmente emocionante.

 

La reapropiación del Body horror

 

El body horror (horror corporal) es un género de cine que tradicionalmente ha explorado la fragilidad del cuerpo, la alteración de la identidad, la invasión, mutación o deformación del cuerpo, lo cual apunta o coincide con ciertas vivencias femeninas todo el tiempo. Desde mi perspectiva, lo que Fargeat hace es reapropiarse del género, que históricamente fue dominado por visiones masculinas (¿el cine de Cronenberg les dice algo?) y usarlo para hablar desde y sobre el cuerpo de la mujer como territorio de opresión, pero también de resistencia.

Revenge es la historia de Jen, una chica joven e inexperta que se enamora, pero el hombre al Leer más

Las hormigas nos regresarán a la tierra

Por Jonathan Mirus

Estefanía Angueyra, Vuelo sostenido, Editorial Pontificia Universidad Javeriana, Colombia, 2024.

 

 

Una de las cosas que como lector me parecen más curiosas es la manera en la que ciertos libros llegan a nuestras manos. Aún recuerdo el episodio “En este pueblo no hay ladrones” de Radio Ambulante, producido por la National Public Radio (NPR) de Estados Unidos en donde se narra cómo una primera edición autografiada de Cien años de soledad (1967) fue robada en la Feria del Libro de Bogotá, en 2015. El libro movilizó todo el país, incluso se amenazó con 20 años de cárcel al ladrón. Finalmente, y como por arte de magia (o de realismo mágico), la policía lo encontró abandonado en una caja en el barrio de la perseverancia. Al final, el dueño donó el ejemplar a la Biblioteca Nacional de Colombia.

De forma menos radical, la búsqueda de libros que realizamos quienes nos interesa gastar nuestro dinero en papel siempre nos lleva por lugares curiosos y a conocer diferentes tipos de personas. Joel Liborio, un personaje de Silao, Guanajuato, me enseñó a “pepenar” libros en todos los recovecos posibles de la ciudad. Por esta misma necesidad literaria, formamos un colectivo para intercambiar, vender y regalar libros en la ciudad de León. Ahora ya no “pepeno” tanto como antes, ahora, por lo general, busco mis lecturas en la virtualidad: desde pequeñas editoriales independientes hasta libros que quizás no me sería siquiera posible pensar que existen. Uno de estos últimos es Vuelo sostenido (2024) de la poeta colombiana Estefanía Angueyra.

Conformado por tres secciones (Reclamo de la tierra, Interior de nácar y Sustancia escasa), el poemario resalta por la fuerza de la voz lírica. La poeta en muchas ocasiones busca nombrar la violencia, aquella que bebe de la naturaleza y que se une a lo humano. En Reclamo de la tierra es más que evidente. Desde un inicio el lector se da cuenta de que las imágenes que propone Angueyra contienen una quietud que va escalando lentamente, hasta llenar el cuerpo del lector: “Cuando muera seré gran alimento / las hormigas me desmembrarán / me repartiré como azúcar” (“Árboles”, p. 19).

Así, como estas mismas hormigas, poco a poco los poemas proLeer más

Llamarse Olimpia

Por Sergio E. Cerecedo

 

Hay una situación social que me genera personal enojo y a veces una reserva o potencial rencor hacia quienes están relacionados con el ejercimiento de cierta disciplina. Cuando la rabia puebla mi cabeza, mis emociones me gritan como en un estadio de fútbol que la peor pseudociencia de todas es la jurídica. Me irrita que no sea exacta, que todo se reduzca a buscar vacíos por dónde fregar a la contraparte en lugar de una verdadera restitución del daño a la persona o propiedad; y, sobre todo, su lentitud en llegar a la existencia. Me irritan los procesos anquilosados de contemplar mayorías y minorías en los que se les va el tomate con todo y semillas. Y en muchas ocasiones, como en la reciente legislación sobre la inteligencia artificial, acaba siendo puro punitivismo sin observación. Sí, en ocasiones la creación y reforma de leyes pareciera recogerle el cascajo muerto al crimen y tratar vanamente de hacerle autopsias.

 

En el ritmo de la vida y el mundo hay una enésima cantidad de cosas que suceden más rápido que la aplicación de la justicia: los algoritmos, las balas, las apis para estudiar qué comprar a partir de tu vestimenta, tu físico o dónde sales en tus fotos. Así, precisamente, las leyes para hacerse o modificarse muchas veces tienen que venir de los errores del pasado, de una cadena de gente afectada que se vio rebasada por circunstancias que no daban crédito a la existencia de su caso. Por lo mismo, hay hechos que el cine recopila y deja registrados, en donde nos dan cuenta de que sí hay logros palpables, que, por supuesto, necesitan que la gente tenga conciencia de los delitos y dejen de repetirlos. Que en el caso de las luchas contra la violencia de género no sea la iconoclasia durante las manifestaciones lo único que se vea, eso es solo la punta del iceberg para ver más adentro contrario a lo que los medios masivos nos normalizaron muchas veces. Por eso hoy quiero hablar de Llamarse Olimpia, ópera prima de Indira Cato.

 

La película se estructura a partir del testimonio personal de Olimpia Melo y teje una red de subtramas que vuelven hacia el argumento principal, hacia otras mujeres que vivieron casos similares. En el caso de la protagonista, ella estaba en una relación donde había patente violencia,  su pareja filtró un video de un momento íntimo de ambos, en un pueblo pequeño de un estaLeer más