La catábasis del desamor en Cenizas de asfalto de Darío González

Por Diego Medina

 

Lo dicho, la literatura marica está dinamitando la tradición mexicana. Ya hemos hablado de Fabre y de Hernández Candelaria como autores que articulan su obra poética como obras teatrales. Darío González se suma a este grupo, al respecto Rodolfo Remolín comenta: “Épica en tema, sucesión de «cuadros teatrales” que oscilan entre el collage y el monólogo, los poemas están articulado por la decepción y el desencanto». Darío divide su poemario en dos actos, el primero con VIII escenas y el segundo con 3 más, de hecho, hay un error ya que la Escena X se vuelve a marcar como IX, mientras que la XI se marca como X, un detalle menor que vale la pena corregir en la siguiente edición.

 

Cada escena está descrita de manera poética, no se limita a dar un lugar y estado del clima, por el contrario, usa metáforas e imágenes poéticas para introducir el tema de las escenas, cada una de las cuales se compone a su vez de varios poemas. Aunque en realidad cada descripción de la escena es un poema en sí mismo, por ejemplo, mi descripción favorita es la de la Escena III: “Unos niños persiguen algo que ven desde arriba. Se entiende globo, pero también cometa, Dios. En cualquier caso, extienden las manos hacia arriba como pidiendo, queriéndolo alcanzar o diciéndole adiós.”

 

Como hemos dicho, cada escena agrupa una serie de poemas, entre 1 y 9. Hay también una serie de poemas-narrativos esparcidos en diferentes escenas titulados “Visitación”  —que van de la I a la IV— en los cuales el yo lírico se encuentra con un vagabundo con quien sostiene conversaciones que prometen ser el instrumento de una revelación final, pero cuya revelación final nunca llega, quizá para darnos a entender el absurdo y la carencia de sentido del dolor.

 

Detallada la estructura básica del poemario de Darío González, entremos de lleno en la “historia”. Este es un poema de largo aliento —dividido como tragedia— que puede resultar “pesado” para quienes no tienen el corazón roto, pues se trata de un poema de desamor, con un lenguaje épico, sólo que en este caso el lenguaje no está al servicio de las hazañas homéricas, sino de la derrota, del héroe trágico, de Héctor y Príamo, de quien ha visto destruido su corazón como los troyanos que vieron arder su patria en las manos de Aquiles. Sin embargo, a diferencia de Fabre, Hernández Candelaria y su servidor, Darío tiene la cortesía de no usar referencias épicas directamente, no hay nombres de héroes, dioses, ni mitos, en todo caso González construye su propio universo, aunque eso sí, lo poetizado sucede en Guanajuato.

 

Dice Alexis Aparicio de la obra de González: “lamento lírico a modo de venganza por lo que nunca pudo ser”, en este sentido hay que ubicar este poemario como una catábasis en la que el yo lírico se bate en duelo contra la ciudad donde una vez amó y fue despedazado, hay en las páginas de este poemario una belleza difícil de digerir porque nace desde el dolor y la amargura, sobre todo esto último, pues el tema del desamor se mezcla con el de la marginalidad de las vidas cotidianas de las ciudades. Así, de manera paralela nuestro autor detona la herida, revienta la cicatriz y saca la pus del alma del héroe trágico de este poema de largo aliento estructurado de forma “teatral”, es decir, desciende al infierno para completar el ciclo del héroe, aunque esto último sólo se sospecha en los últimos versos del libro: “Lo que quedará, además de las falsedades, / ya será dicho cuando termine la canción”.

 

Me parece que Darío González tiene un brillante futuro en la literatura, muchas de sus imágenes son exquisitas, la fluidez del texto se agradece y, aunque he dicho antes que para algunos puede parecer pesado, me refiero sobre todo a que no todos están acostumbrados a verse al espejo frente a frente con su lado más oscuro y triste, y eso es precisamente lo que hace González. Por otra parte, la estructura del poemario no es una cosa menor, sobre todo si se toma en cuenta que se puede fracasar fácilmente cuando se experimenta y se pone en crisis un género literario, en todo caso González sale bien librado.

 

En cuanto a los materiales debo decir que no son mis favoritos, pero se agradece que Escrúpulos Editorial haya trabajado tan cuidadosamente la maquetación y edición. Pueden adquirir su ejemplar a través del autor o ponerse en contacto con la editorial. Mi calificación para este título que continúa la tradición marica de poner en crisis el género poético es de 4.1/5.

 

 

 

Análisis de la cinta “Los insólitos peces gato” | Sobre las enfermedades terminales y los cuidados

Por Carmina Cardiel 

 

Los suspiros son señal de que necesitas un poco más de aire para respirar
De los problemas no se puede escapar, hay que enfrentarlos siempre
Los domingos por la tarde no son tan feos como crees
 

 

Claudia Sainte-Luce (2013)

El cuidado de enfermas terminales es una problemática que invisibiliza el desgaste emocional y físico de quienes lo llevan a cabo, en su mayoría, mujeres. La cineasta veracruzana Claudia Sainte–Luce, retrata con mucha sensibilidad el viacrucis que Martha y sus hijos recorren antes de que todo se convierta en cenizas. Los insólitos peces gato (2013) es el largometraje con el que la directora mexicana se dio a conocer luego de siete nominaciones al Ariel y un premio del jurado en Locarno. Esta cinta evoca la densa atmósfera que afrontan las personas con enfermedades terminales y los familiares que les cuidan.

 

Las mujeres como cuidadoras en México:

La cineasta mexicana se ha caracterizado a lo largo de su carrera por tocar temas social y moralmente incómodos como en La caja vacía (2016), que es una obra más bien personal en donde se habla de un reencuentro y sobre la demencia senil; El camino de Sol (2021), que toca el tema del secuestro cuando no se tienen los recursos para pagar un rescate; o El reino de Dios (2022) que nos muestra a un niño cuestionando a Dios y, finalmente el año pasado estrenó Amor y Matemáticas para hablar sobre el fracaso.

En “Los insólitos peces gato” la joven directora nos va narrando sin enunciados tan elaborados la problemática a la que se enfrentan Martha y su familia poniendo casi de inicio el contexto social: Padre ausente, enfermedad terminal, la fuga de realidades, la frustración y el dolor. Pero también rescata la luminosidad que trae consigo el humor, el cariño, la comprensión y el acompañamiento en este tipo de situaciones. Claudia es simbólicamente uno de los personajes más importantes en toda la trama porque sutilmente va develando a cada uno a partir de su interacción con esta familia que, por azar o quizás por necesidad, la acoge y ella se integra muy bien, pues hay algo que sí comparten todos los personajes: la enfermedad y el sentimiento de soledad.

En México, de acuerdo con datos de la Encuesta de Estadística de Defunciones registradas 2023, el 80% de muertes en el país se deben a enfermedades no transmisibles; sin embargo, en esta cinta se habla de un tema que recientemente está en el ojo de la sociedad mexicana por el supuesto incremento de casos registrados en el país. Y es que Martha nos cuenta cómo pasa de una vida sana a un suplicio, debido a las infidelidades de su marido. Pero jamás vemos a un personaje enfrascado en la autocompasión y la revictimización, pues Martha es una mujer fuerte que a pesar de la terrible enfermedad que está minando su vida, no se olvida de que es madre y casi toda la película va de los roles de cuidado no sólo hacia ella por su condición, sino de todos los miembros de la familia que, a su modo, también están afrontando la enfermedad con la que conviven ellos y su madre.  La madurez con la que cuenta cada una de las hijas y la propia Claudia, va marcLeer más

Ça Commence Aujourd’hui | El Maestro, el Frío y la Soledad

Por Sergio E. Cerecedo

 

Bertrand Tavernier (1999)

Para empezar con esta reseña que escribo con motivo del día del maestro tengo que entrar en un terreno personal, pues es necesario hablar de uno de los cineastas que puedo considerar que moldearon mi visión hacia algo más que lo usual en las carteleras comerciales siendo un verdadero profesor para mí en el tipo de audiovisuales e historias en las que me gusta participar como creador, es Bertrand Tavernier. Tanto que puedo aún recordar cómo el DVD de esta película estaba perdido y empolvado en un estante del videoclub de mi pueblo llamándome la atención hasta que finalmente le di una oportunidad.

 

Tavernier, durante mucho tiempo antes de ser cineasta, estudió derecho en la Sorbona; por eso no es de extrañarse que las nociones de justicia e injusticia estén tan presentes en su obra y sean tan fuertes en sus personajes, que van desde un militar que desea encontrar entre cadáveres cada nombre de los soldados de su regimiento para que no queden en el anonimato (“La vida y nada más”,1989),un diseñador de carteles de cine que no quiere que un virtuoso pionero del jazz caiga en el olvido (Round midnight, 1986), y aquí en “Hoy empieza todo” el personaje principal tiene también una lucha tremenda contra la ignominia general de la sociedad ante las clases marginadas.

 

Daniel Lefebvre dirige un jardín de niños en un pueblito del norte de Francia donde el paro laboral de los mineros ha complicado las ya de por sí duras circunstancias, es una persona estricta pero respetada por las maestras de diversas edades que tiene a su cargo por saber ser empático incluso cuando una de ellas entra en crisis o comete un error, es tanto alguien comprometido con su labor, que quiere a los niños y comúnmente se encuentra cantando con ellos, leyendo y haciendo suplencias para ahorrar presupuesto; como profunLeer más

Jacqueline Costales y “el oficio de los pájaros”

Por Aníbal Fernando Bonilla

 

Una de las voces de actual prestancia en la lírica ecuatoriana es la de Jacqueline Costales Terán (1964). Oriunda de la ciudad de Riobamba, su trabajo poético trasciende en los círculos literarios. De metódica rigurosidad y labor seria, la poeta viene —sin petulancias— construyendo un estilo particular, en donde la sencillez y el lenguaje diáfano son los mejores elementos compositivos en el engranaje textual.

 

Afable y generosa, tuvo a bien compartirme su última publicación: Pluma descalza (Casa Cultural Somos Arte-Káustika Ediciones, s/f), antología personal que recoge buena parte de su obra en el período comprendido entre 1984 y 2023. De formato llamativo y elegante, se encuentra segmentado así: “Voces de hoy”, “Voces viajeras”, “Voces románticas de ayer” y “Voces telúricas”.

 

Sus poemas están ligados íntimamente con la aprehensión nostálgica, los “recuerdos inútiles”, la luz de luna y el espejo de las madrugadas de ayer. También, con el vacío, el silencio, la conjetura, el dolor, “la soledad / como ventarrón de ceniza”. Ella esboza “el canto inmortal de la alegría”, pese a la rutina y el desvelo “en esta precaria vida / que me cae a pedazos”. Alude a los trozos y trazos palpitantes que componen el poema, cuya carga evocadora guarda la memoria. A la par, cavila sobre el sentido metafórico coLeer más

Sobre la belleza y La sustancia

Por Claudia Fernández[1]

Tú quieres un mundo, por eso lo tienes todo

 y no tienes nada.

— Diotima a Hiperión (Hiperión, Friedrich Hölderlin)

 

Cuando somos jóvenes, rara vez pensamos que un día envejeceremos. Creemos que nuestro cuerpo siempre responderá igual y, con cierta arrogancia, imaginamos que seremos inmunes al tiempo. A esto se suma el hecho de que vivimos en una sociedad que desprecia la vejez. A diario nos bombardean anuncios de cremas antiedad y productos que prometen retrasar lo inevitable. Se admira a quienes aparentan menos años o, de pronto, aparecen rejuvenecidos. Todo parece válido para preservar la juventud: rellenos, bótox, dietas milagrosas y otras estrategias diseñadas para desafiar las leyes naturales.

Quienes no tenemos acceso a esos artificios parecemos condenadas a un destino ineludible: perder la vitalidad y, con ello, el atractivo. La ansiedad por el paso de los años nos envuelve y amenaza con devorarnos antes de tiempo.

Desde hace un par de años, me he vuelto más consciente de que me acerco a los cuarenta. Como mis familiares y amigos, también estoy envejeciendo. Es imposible escapar de ello. A veces me sorprendo haciendo una cuenta regresiva y olvido valorar todo lo que los años me han dado: ahora soy una mujer más libre y fuerte. El tiempo me ha brindado una mayor capacidad de análisis y pensamiento crítico. Aprecio las conversaciones profundas y disfruto escuchar a las personas cuando hablan de su vida. He aprendido a dejar ir lo que no me hace bien y a retirarme de donde no soy bienvenida. También he ganado una capacidad de introspección que, hace diez años, ni siquiera sospechaba.

Pero también tengo miedo de envejecer. Me cuesta asimilar los cambios que se reflejan en mi cuerpo y en mi entorno. Cada vez aparecen más canas que intento disimular, y a menudo evito mirarme al espejo porque he dejado de sentirme atractiva. Esta sensación se refuerza con un discurso social que vincula la vejez con la pérdida de belleza, como si esa pérdida definiera nuestra valía. Al escribirlo, no puedo evitar sentirme superficial, pero sé que no lo soy: la belleza sigue siendo un privilegio y quienes cuLeer más

Psycho Goreman: Amistad alienígena con mala leche

Por Sergio E. Cerecedo

 

Steven Kostanski (2020)

Cuando se estrenaron las películas de Deadpool y le impactaron mucho a la gente, me parecieron divertidas, pero sobre todo pensé que mucha de su irreverencia y humor políticamente incorrecto no era nada que un aficionado a la Serie B no estuviera acostumbrado a ver. No hay nada más pasado de lanza que una película que sabe que no está destinada a los cines grandes donde se tiene que someter a las clasificaciones de la industria y por eso se permiten chorros de sangre, lenguaje procaz a montones, efectos visuales baratos y una trama con jaladas increíbles que no pretende quedar bien con nadie.

 

En esta misma tónica, la casa productora Astron 7 se encuentra operando desde 2007 de forma local (en Canadá) especializándose en películas de bajo presupuesto de terror, ciencia ficción y similares, de una manera similar a las producciones de la Troma Films —Sargent Kabukiman y la Saga de The Toxic Avenger, entre otras— combinaban la acción y fantasía desbordada con el humor más ácido y variaban desde las comedias tontas hasta la ciencia ficción. En esta ocasión nos traen una historia divertida contada tanto en modo morboso como simple y que toma mucho.

 

Un conquistador alienígena exiliado por ser el mayor mal que Leer más

Inseguridad urbana de la Ciudad de México

Representaciones sociales por parte de los habitantes del Cuadrante O-1.2.14 del Sector Abasto-Reforma de la Región Iztapalapa I de la Zona Oriente de la Ciudad de México

 

Por María de Jesús López Salazar

Carlos Alberto Jiménez Elguero

El presente artículo tiene como objetivo general comprender las representaciones sociales presentes que los habitantes del Cuadrante O-1.2.14 del Sector Abasto-Reforma de la Región Iztapalapa I de la Zona Oriente de la Ciudad de México –espacio urbano al que en adelante se le nombrará como el Cuadrante– realizan sobre la inseguridad urbana, entendidas como los miedos urbanos generalizados de los mismos habitantes del citado Cuadrante al momento de encontrarse con otros en el espacio urbano; miedo urbano que va más allá del mero hecho de ser victimizado, y que remite a la calibración de los factores de riesgo que al espacio urbano le otorgan los sujetos que lo habitan, cuestionando el mismo espacio urbano como instancia de encuentro social (Bauman, 2008; Filardo y Aguiar, 2010).

En ese sentido, los objetivos particulares de esta investigación son:

  • Identificar las maneras de objetivación del miedo urbano de los habitantes del Cuadrante a nivel topográfico, del tiempo sincrónico y de las personas.
  • Describir las maneras de anclaje del miedo urbano de los habitantes del Cuadrante a nivel topográfico, del tiempo sincrónico y de las personas.

En cuanto a las hipótesis, se afirma que los miedos urbanos presentes, en tanto representaciones sociales, acerca de la inseguridad urbana de la Ciudad de México de los habitantes del Cuadrante remiten, en primer lugar, a una adjetivación relacionada a la elaboración de manuales de sobrevivencia; y, posteriormente, a un anclaje llevado a cabo mediante narrativas.

Por lo que se establece como objetivo general –como ya fue dicho– comprender las representaciones sociales presentes que los habitantes del Cuadrante O-1.2.14 del Sector Abasto-Reforma de la Región Iztapalapa I de la Zona Oriente de la Ciudad de México realizan sobre la inseguridad urbana, entendidas como los miedos urbanos generalizados de los mismos habitantes del citado cuadrante al momento de encontrarse con otros en el espacio urbano; miedo urbano que va más allá del mero hecho de ser victimizado, y que conlleva un cuestionamiento del espacio urbano como instancia de encuentro social.

Para conseguir lo anterior, el enfoque del cual parte esta investigación es el cualitativo, el cual se refiere a “la investigación que produce datos descriptivos: las propias palabras de las personas, habladas o escritas, y la conducta observable” (Taylor y Bogdan, 2000:20).

De igual forma la investigación realizada ha sido de corte descriptiva, pues se buscó especificar propiedades del miedo urbano –entendido como representación social– de la seguridad urbana, es decir, la objetivización y el anclaje; las variables han sido nominales, dado que sus valores representan categorías que no están sujetas a una clasificación intrínseca.

Por otro parte, la población de estudio ha sido los habitantes del Cuadrante O-1.2.14 del Sector Abasto-Reforma de la Región Iztapalapa I de la Zona Oriente de la Ciudad de México, estableciéndose un muestreo por conveniencia, el cual consiste en “seleccionar las unidades muestrales más convenientes para el estudio o en permitir que la participación de la muestra sea totalmente voluntaria” (Fernández Nogales, 2004:154).

Por otra parte, las técnicas de investigación a las que se han recurrido han sido la investigación documental, misma que “reúne la información necesaria recurriendo fundamentalmente a fuentes de datos en los que la información ya se encuentra registrada” (Moreno Bayardo, 1987:41), mediante la cual se realizó el acopio de información en documentos relacionados con el tema de la presente investigación, entre los que se cuentan:

 

  • Libros.
  • Publicaciones periódicas: periódicos y revistas.
  • Programas de televisión.
  • Programas de radio.
  • Grabaciones de audio y vídeo.
  • Mapas.
  • Estadísticas.
  • Sistemas de información computarizada (redes, internet, correo electrónico).
  • Registros de conversaciones personales.

Y también se recurrió como técnica de investigación a la entrevista a profundidad basada en el juego conversacional, preparando para ello un guión de entrevista.

En cuanto al procedimiento para la selección de los elementos muestrales, la aplicación del cuestionario se hizo tomando como referencia a la primera vivienda que se localizara a partir del recorrido que a continuación se indica, preguntando a la primera persona que abrió la puerta, siempre y cuando fuera parte del Cuadrante. Se fue preguntando de vivienda en vivienda procurando llegar a un punto de saturación. Así, el recorrido antes mencionado comenzó desde el cruce entre Calzada Ermita Iztapalapa y la calle Hombres Ilustres con dirección al norte, sobre la misma Hombres Ilustres, hasta llegar al cruce con avenida Iganacio Comonfort. Sobre Ignacio Comonfort se dio vuelta a la izquierda con dirección al oeste hasta llegar al cruce de Leer más

Análisis de la cinta “Memorias de un caracol” | Sobre el sentimiento de la soledad

Por Carmina Cardiel

 

 

La soledad es independencia, yo la había deseado

y me la había ganado a través de largos años. Era fría, es cierto,

pero también era tranquila, maravillosamente tranquila y grande,

como el tranquilo espacio frío en el que se mueven las estrellas

Hermann Hesse, enEl lobo estepario”

 

Adam Elliot (2024)

Después de quince años, el director de “Mary y Max”, Adam Elliot, nos vuelve a sumergir en una trama de escenarios muy oscuros con tintes de depresión, soledad, problemas sociales como el alcoholismo, el bullying, el abuso y la amistad entre personas muy jóvenes con adultos, que parecen ser los ejes de sus animaciones para mostrar realidades que alcanzan a chicos y grandes.

 

Memorias de un caracol es una tragicomedia que tuvo su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy el 10 de junio de 2024, pero fue estrenada en Australia por Madman Entertainment el 17 de octubre del mismo año. Recibió la nominación a Mejor Película de Animación en los 97.º Premios de la Academia, la segunda película animada con clasificación R (como La Pasión de Cristo de Mel Gibson) en ser nominada después de Anomalisa (2015), otra película stop-motion. Curiosamente la clasificación R en Estados Unidos significa que no pueden verla menores de 17 años sin la supervisión de un adulto, aunque en México la clasificaron con categoría B, por lo que, cabe destacar que ésta no una película para las infancias, debido a los temas que trata.

 

La soledad como condición humana:

Distintos filósofos de distintas épocas han tratado de darle un significado al sentimiento de la soledad, pero para los existencialistas es una condición humana de la existencia; es decir, cada persona vive en un cuerpo separado de los demás dentro de los cuales existen mentes que son únicas e irrepetibles. Como una experiencia, la Soledad Existencial, tiene un componente emocional y otro cognitivo relacionado con la toma de conciencia de la propia finitud. Como un proceso de crecimiento interior, la experiencia negativa de la naturaleza solitaria del ser humano es transformada en una experiencia positiva. Por lo que la soledad sería una forma de angustia de separación que aparece cuando no se satisfacen las necesidades de apego.

 

Grace y Gilbert Pudel son un par de hermanos gemelos cuya madre perece en el parto y quedan al cuidado de su padre, quien es un alcohólico parapléjico que de joven fue artista circense. Ellos no salen de casa ni viven rodeados de más lujos que sus preciados libros, los juegos y la compañía que se hacen entre los tres. Un buen día su vida da un giro de 360° y son separados, Gilbert es adoptado por una familia de granjeros puristas en donde es explotado, mientras que Grace es adoptada por una familia exhibicionista de swingers que le dan todo económicamente, pero no lLeer más

En defensa de Alaín Pinzón

 

Este lunes 28 de abril se hizo de conocimiento público que la Secretaría de Salud había interpuesto una demanda penal contra Alaín Pinzón por destrucción de propiedad pública. Esta noticia nos hiere a quienes conocemos el trabajo de Alaín y hemos sufrido violencia médica en el sector público, así como a quienes han vivido el desabasto en carne propia. Me parece exagerado denunciar penalmente a un activista cuyo trabajo es proporcionar medicamentos a quienes no tienen acceso a este, ya sea por cambiarse de estado, por su condición migrante o por mera burocracia.

 

Se le acusa de destrucción de propiedad pública, ciertamente las manifestaciones de los colectivos VIH han sido históricamente manifestaciones de acción directa e iconoclastia. Lo que nunca aceptarán las instituciones es que ellos juegan con nuestras vidas, pues al haber desabasto corremos el riesgo de generar resistencia a los medicamentos, a ser víctimas de enfermedades oportunistas por la progresión del VIH e incluso a la muerte. Pero nadie se hace responsable de esa violencia institucional, nadie en el gobierno aceptará la incompetencia dentro del sistema de salud, porque sería aceptar que nos están matando.

 

En cambio, la Secretaría de Salud, a través de Triana Ivette Sánchez Lara ha promovido una acción penal en contra de Alaín por destrucción a la propiedad pública. Esto no es sólo desproporcionado, sino que es un mensaje político contra los activismos, en general, del VIH, en particular, y como tal no podemos guarLeer más

Entre Pliegues y Rosas: El Mundo Interior de Emily Dickinson

Por Kenia Salas Pelaez

 

Emily Dickinson se extiende más allá de lo decible; por eso es posible Viciarse de su Rocío, sentirlo más que entenderlo. Como bien señala Virginia Woolf sobre la poesía de Emily Brontë —y que aquí recupero para hablar de Dickinson—: “es más bien asombroso que pueda llegar a hacernos sentir lo que no era capaz de decir […] fue capaz de liberar la vida” (2007, p. 82). Emily Dickinson excede el logos y, con absoluta libertad, crea su propio mundo, su propio universo simbólico, para arroparnos con él.  Porque, vaya que nos habla directamente. Aunque en vida no buscó multitudes lectoras, lo cierto es que Susan Huntington Gilbert –su amada– representa a todas y cada una de las mujeres que hoy la leemos. Nosotras tomamos forma en esa figura lectora en femenino: la lectora principal de su obra. Así, la presencia de la lectora femenina se vuelve imprescindible, como lo fue Susan, porque el mundo simbólico de Emily siempre ha deseado revelarse a ella, a nosotras. Pero no con el lenguaje del hombre, sino con la lengua materna. Por eso no dudo que su obra sea un enigma para la razón masculina, que se sostiene en interrogantes y desconfía del misterio.

 

Dicha necesidad de una lectora, de una interlocutora —o, mejor dicho, de una relación— surge porque la escritura de Emily no está fuera de la vida. A diferencia de cómo suelen presentarse los llamados genios creativos —hombres solitarios, para quienes el vínculo estorba, asfixia, y por eso buscan el mutismo—, Emily escribe desde la cercanía. Es decir: escribe en relación. Y me permito decir que el mutismo no es lo mismo que el silencio. En el silencio habita la vida: ese movimiento sutil, ese sonido leve, como el canto de las aves o el susurro del viento al agitar las hojas, “no es ausencia” decía la poeta lesbiana Adrienne Rich en su poema Cartografías del silencio:

El silencio puede ser un plan
rigurosamente ejecutado

el plan de acción para una vida

Es una presencia
tiene una historia       una forma

No debe ser confundido
con ninguna clase de ausencia

El mutismo, en cambio, clausura. Este modo de escribir, de vincularse, se distingue profundamente de la escritura masculina. Como señala Carla Lonzi: “yo encuentro abstracto, es decir, noLeer más